miércoles, 29 de noviembre de 2023

HERENCIA GUANCHE EN LA CANARIAS DEL SIGLO XXI

LUIS SOCORRO HERNÁNDEZ

Ponencia presentada en el X Encuentro de Genealogía Gran Canaria homenaje a Carlos Gaviño de Franchy, organizado por Genealogías Canarias y Real Sociedad Económica de Amigos del País, celebrado en Las Palmas de Gran Canaria del 14 al 16 de noviembre de 2023.

 
La genealogía, como bien saben ustedes, es una de las ciencias auxiliares de la historia. Muchas gracias Eugenio Egea por confiar en un servidor al considerar que podemos aportar algo en el apasionante universo de la genealogía y muchas gracias a ustedes por estar aquí. El origen de esta charla parte de una investigación periodística que nos ha llevado a profundizar en el origen, en la historia, de los primeros pobladores de Canarias y en la cultura que nos legaron estos colonos procedentes del norte de África.

¡ESTA ES LA INVESTIGACIÓN PERIODÍSTICA!

Y este trabajo en el que invertimos dos años y medio, todo un lujo porque el tiempo es el principal enemigo de los periodistas, por eso cometemos tantos errores….. En mi caso el tiempo ha sido un aliado sobresaliente porque me permitió documentar las últimas investigaciones que desarrolla la comunidad científica. En mi caso, entrevisté a 60 profesionales. Como digo, TODO UN LUJO contar con tiempo suficiente para emprender un proyecto que me llevó a realizar una veintena de viajes por las islas para conocer en profundidad sus registros arqueológicos y poder aglutinar y ordenar la realidad actual de la investigación historiográfica.

sábado, 25 de noviembre de 2023

DIVERSIFICACIÓN TRANSNACIONAL DE LAS FAMILIAS CANARIAS

RAÚL SÁNCHEZ MOLINA

 UNED.  orcid.org/0000-0002-1288-7716

 Ponencia presentada en el X ENCUENTRO DE GENEALOGÍA GRAN CANARIA homenaje a Carlos Gaviño de Franchy, organizado por Genealogías Canarias y Real Sociedad Económica del País de Gran Canaria, celebrado en Las Palmas de Gran Canaria del 14 al 16 de noviembre de 2023.

Como había destacado en mi primera ponencia en los Encuentros de Genealogías Canarias, “Antepasados y gente sin historia. Una lectura de Genealogías Canarias” (Sánchez Molina 2014), uno de los aspectos que más se reiteran en el blog sobre las familias canarias desde la colonización castellana en el siglo XIV es su diversidad étnica. Y como también se destaca en distintos artículos, ésta se encuentra vinculada con estructuras políticas y económicas propiciadas por la expansión colonial del capitalismo europeo y de sus relaciones inter-Atlánticas ligadas, entre otros aspectos, con el comercio de esclavos o la explotación de monocultivos para la exportación, como la caña de azúcar desde finales del siglo XIV (Wolf 1986 [1982]).

A este respecto, cabría destacar datos que aportan artículos referentes a apellidos canarios (normandos, flamencos o genoveses) que se contextualizan históricamente con el auge de la producción de la caña de azúcar para la exportación (Hernández Bautista y García Torres 2013; Egea Molina 2012 y 2013).

Si bien en sus orígenes, estas relaciones inciden en el desarrollo asimétrico de estructuras sociales que favorece la reproducción endogámica de las familias canarias, los desplazamientos posteriores de su población hacia distintas regiones americanas, propician, a su vez, el auge de nuevas conformaciones familiares y relaciones transoceánicas en las entonces colonias españolas americanas, destacadas también en mi segunda presentación “Identidades canarias que cruzan fronteras: ‘Historias escondidas’ de migrantes canarios en América” (Sánchez Molina 2016a).1 Y en el siglo XX, en países como Cuba, eminentemente receptor de las migraciones canarias en la primera mitad del siglo (Rodríguez et al. 2020; Macías 1988; Hernández 2008), y Venezuela, en la segunda mitad (Díaz Hernández et al. 2020). De estos desplazamientos, cabe destacar la formación y reproducción transnacional de la familia, en las que las mujeres canarias, si bien desde posiciones subordinadas, como destaca Cristina López-Trejo Díaz (2012), “Apellidos canarios, una riqueza cultural”, desempeñaron un papel importante en la reproducción de valores culturales canarios en las sociedades donde se fueron asentando, como así lo señala en el caso de las migraciones a Cuba, el antropólogo tinerfeño José Alberto Galván (1998).

Estos desplazamientos propiciaron, en distinta medida, lo que desde finales de la década de los noventa se denominan “familias transnacionales”; definidas por la socióloga Rachel Salazar-Parreña (2001) como unidades domésticas multilocales cuyos miembros, que viven en al menos dos estado-nación, mantienen a sus familias desde otros países. Este fenómeno social, que se ha ido intensificando en las últimas décadas, vinculado a las dinámicas de la globalización y a las condiciones políticas y económicas que propician entre países emisores y receptores, incide en que la mayor parte de los actuales migrantes tengan que mantener y cuidar a hijas/os, padres y madres, así como de otros miembros dependientes de sus familias, a distancia en contextos trasnacionales (Hondagneu-Sotelo y Avila 1997. Mientras, por otro lado, un gran número de mujeres migrantes tienen que incorporarse al mercado laboral del servicio doméstico y del cuidado de niños/niñas, mayores y dependientes en sociedades receptoras, como la canaria.

viernes, 10 de noviembre de 2023

RELACIÓN GENEALÓGICA DEL REY DON FERNANDO GUANARTEME

JUAN MANUEL RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ


Escultura de F. Guanarteme y escudo heráldico de la Ciudad de Gáldar
Escultura de F. Guanarteme (Borges Linares) y escudo heráldico de la Ciudad de Gáldar

 

Estudio sinóptico: aproximaciones a una dinastía aborigen

Se revindica por muchas familias descender de Don Fernando de Guanarteme y por esta razón se han demandado a especialistas, casi hasta nuestros días, árboles genealógicos que de línea colateral queden satisfechas estas pretensiones que en muchos casos parecen ciertas. Ya nosotros en uno de nuestros trabajos, pendiente de publicación (Rodríguez,
J.M. 2023)[1], reseñábamos: D. Fernando de Guanarteme tuvo una única hija, Dña. Margarita Fernández Guanarteme, que casó con Miguel de Trejo y Carvajal que, aunque tratado de conquistador, su asentamiento en Gran Canaria fue posterior a la conquista de la isla (Bonnet Suárez, 1960[2] y Cebrián Latasa, 2003)[3] La descendencia de este matrimonio dio sangre de los Guanarteme a varias familias canarias, sin contar las ramas colaterales de su sobrina Dña. Catalina de Guzmán (infanta Masequera), Dña. Luisa de Betancor (Tenesoya Vidina [también sobrina]), etc. (González-Sosa, P. 2006)[4], esta sería la más explícita y sencilla en la línea sucesoria que en principio recogemos según los autores históricamente reconocidos: distintos troncos del árbol que enorgullecen a muchos apellidos extendidos a todas las islas, y es en la actualidad patrimonio histórico de todos los canarios.  Sin embargo, tanto la descendencia de Don Fernando como la de su cercana parentela, en lo que concierne a la sucesión colateral coetánea, está sembrada de dudas, imprecisiones y contradicciones dentro de distintos historiadores y que pretendemos, con mucha prudencia, relacionarlos basándonos en los principales trabajos que en la actualidad han puesto al día estos aspectos genealógicos. Como principio retrotraernos a la ascendencia de Don Fernando en sus orígenes más remotos que nos puedan ofrecer la historiografía  que documentalmente nos ofrece las distintas crónicas y no queremos tergiversar un ápice de lo que nos cuentan tantos los autores clásicos como los más actuales, con nuevas transcripciones de documento apócrifo hasta el momento que arrojan luz a esta  sucesión, así como interpretaciones genealógicas que expondremos con bases de fuentes impresas provenientes de genealogistas con solvencia, en trabajos dispersos que damos por válidos y que aclararemos documentalmente, también  abundar en la cuestión cuasi mitológica que la sabia tradición nos concede y las recogida en diferentes anales. En último término, consideraremos mientras recopilemos los datos fehacientes tanto de la ascendencia como descendencia de Don Fernando, a aquellas familias que la revindica y quizás nos falte todos aquellos posibles troncos que lo demandan pero no por omisión sino por desconocimiento, ni tampoco por falta de ser investigadas, cuestión muy ardua, pues tenemos que considerar que este árbol se extienden con frondosas ramas a un gran sector de habitantes de las Islas Canarias, sobre todo a las Orientales;  como se ha podido demostrar en numerosas ocasiones de manera estadística como sencillamente contrastar numerosos apellidos provenientes de las diversas líneas, pero esto daría para otro trabajo, y contando con todas  aquellas fuentes que podemos disponer  en un tiempo que consideramos finito, aportadas por genealogistas e historiadores de prestigio. En primer lugar tomaremos las que se encuentren todas las posibles editadas en la actualidad, que significa impresas, y tomaremos como siempre el magistral Nobiliario de Canarias (Fernández de Bethencourt,
F. 1952, 1954, 1959, 1967)[5], como una fuente viva que nos marca muchas posibilidades en esta tarea complicada que trataremos de simplificar con las noticias más cercanas, sin menosprecio de otras que también podrían hacerse valer como auténticas y legítimas, así mismo dejar constancia de personajes del acervo aborigen de Canarias, en concreto Gran Canaria, si bien también existen descendencia en Tenerife a donde también se extiende el largo brazo de  los Guanarteme (Rosa Olivera, L. de la, 1978)[6]; toma un gran protagonismo aquellas actas de escribanías relativas a herencias o información de nobleza, nacimientos o decesos encontradas que confirman vínculos familiares (Anónimo: Pérez Herrero, E. 2010)[7], que en la era moderna han aportado y aclarado cuestiones que eran dudosa y que algunas encontradas han sido puestas de relieve en este trabajo, que como se comprenderá todavía se trata de un campo abierto al estudio y a nuevas interpretaciones.  No es nuestra intención remedar de nuevo la Historia de Canarias, con nuevas aportaciones en lo que atañe al mundo aborigen y su entronque con los Conquistadores, sino enlazar genealógicamente a Don Fernando de Guanarteme. Por último, quizás la tradición oral perdida con los últimos aborígenes que sobrevivieron con sus costumbres y recuerdos transmitían la genealogía de sus ascendientes y de la que procedían aquellos Guanarteme o “hijo de Artemi” (Egea Molina, E. 2021)[8] que fueron sus reyes, era tradición de los pueblos primitivos de transmitir oralmente generaciones siendo capaces de enhebrar estos ancestros hasta épocas remotas. Rememoramos tales tradiciones quizás como recuerdo lúdico la novela “Raíces” de Alex Haley[9] (seriada en la pantalla de TV con el mismo nombre: aparecen en los últimos minutos del final y como imágenes ilustrativas, el autor junto a fotos de antepasados cercanos que lo conectan a nueve generaciones anteriores).  Según Haley, el personaje central Kunta Kinte está basado en uno de sus antepasados: un gambiano que nació en 1750 fue esclavizado y llevado a Estados Unidos donde murió en 1810. Haley dijo que su relato de la vida de Kunta en "Raíces" era una mezcla de hechos y ficción. La medida en que Kunta Kinte se basa en hechos reales es controvertida, pero es un antecedente de la conservación de la tradición oral entre diversos pueblos de África y la complejidad de investigarlo, y localizar a aquellas personas especie de notarios transmisores de  genealogía de manera oral entre los que se contaban indudablemente  el pueblo amazigh, persona libre o noble, del Atlas (Fernández Guerrero, 2021)[10], de donde se supone que eran originarios nuestros aborígenes canarios.

viernes, 3 de noviembre de 2023

PEDRO SARMIENTO WESTERLING, RECENSIONES BIOGRÁFICAS Y GENEALÓGICAS

EUGENIO EGEA MOLINA

https://orcid.org/0000-0002-9433-6298
 

Resumen

El artículo examina la trayectoria biográfica y los orígenes familiares del Dr. D. Pedro Sarmiento Westerling (1667), jurista ilustre nacido en Las Palmas de Gran Canaria. Descendiente directo del patriciado flamenco establecido en las islas durante el siglo XVI por Pedro Westerling I, su linaje integró además alianzas de hidalguía con distinguidas familias castellanas y genovesas. Tras iniciar su formación académica a los doce años en la Universidad de Salamanca, obtuvo en 1689 el grado de doctor en Leyes, desempeñándose como profesor y sustituto de cátedra. Posteriormente, proyectó su carrera profesional hacia la administración colonial hispanoamericana, ejerciendo los cargos de fiscal, oidor (magistrado) en la Real Audiencia de Santa Fe de Bogotá y catedrático universitario en dicha ciudad. El estudio fundamenta la relevancia institucional de esta saga aristocrática insular, destacando su decisivo papel dentro de las élites intelectuales, jurídicas y mercantiles de la España trasatlántica.

Palabras clave

Pedro Sarmiento Westerling, genealogía canaria, Flandes, Universidad de Salamanca, Real Audiencia de Santa Fe de Bogotá, élites jurídicas, Imperio español.

Abstract

This article examines the biographical trajectory and family origins of Dr. Pedro Sarmiento Westerling (b. 1667), a prominent jurist born in Las Palmas de Gran Canaria. A direct descendant of the Flemish patriciate established in the Canary Islands during the 16th century by Pedro Westerling I, his lineage also integrated noble alliances with distinguished Castilian and Genoese families. After beginning his academic training at the age of twelve at the University of Salamanca, he earned his Doctorate in Law in 1689, serving as a professor and substitute lecturer. Subsequently, he directed his professional career toward the Spanish colonial administration in the Americas, holding positions as prosecutor (fiscal), magistrate (oidor) in the Royal Audiencia of Santa Fe de Bogotá, and university professor in that city. The study highlights the institutional relevance of this island aristocratic family, emphasizing its decisive role within the intellectual, legal, and commercial elites of the transatlantic Spanish Empire.

Key words

Pedro Sarmiento Westerling, Canary genealogy, Flanders, University of Salamanca, Royal Audiencia of Santa Fe de Bogotá, legal elites, Spanish Empire.

F. Zurbarán, Doctor en Leyes
 

INTRODUCCIÓN

Allá en el año 2013 publicamos unas notas tituladas Westerling una familia canaria de origen flamenco, en el presente añadimos y continuamos biográfica y genealógicamente con uno de los descendientes de esta prole, el Dr. D. Pedro Sarmiento Westerling (escrito como Huesterlin o Esterlin), que realizó estudios de leyes en la Universidad de Salamanca, dónde alcanzó el máximo grado académico, ejerciendo de profesor universitario, luego pasó a la Real Audiencia de Santa Fe de Bogotá donde ocupó los cargos de fiscal y oidor (magistrado), además de ocupar una cátedra de cánones y leyes Universidad de Bogotá. Del mismo, hay que puntualizar que el Dr. Sarmiento Westerling ocupa su espacio con una reseña biográfica en la Real Academia de Historia.

A partir de documentación archivística y bibliografía ofrecemos algunas pinceladas vitales y familiares de Pedro Sarmiento Westerling.

 

CASA WESTERLING

En Canarias, tuvo como antecesores, por línea agnada o de varonía, a los flamencos Pedro Westerling I (Van Trille), natural de Oudenburg en la diócesis de Brujas (hoy, en la provincia belga de Flandes Occidental), y su mujer Ana Jakes Van Trille (Ventrilla/Bentrilla). Ambos, tatarabuelos del Dr. Pedro Sarmiento y, a su vez, tronco de esta familia en las islas. Ana Jakes, nacida o asentada desde su infancia en la isla de La Palma, Hans Van Trille y Ana Jakes, que por línea materna emparentaba con la familia Van de Walle, sobrina de Luis Van de Walle fundador de esta familia en Canarias, perviviendo el apellido en la actualidad.

miércoles, 25 de octubre de 2023

NOVEDAD EDITORIAL

DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA DE TEGUISE: DEL SIGLO XVI A 1923.

Autores:

SERGIO A. OLIVA

GUILLERMO PERDOMO

Le Canarien Ediciones.

https://lecanarienediciones.com/64-genealogias 


miércoles, 2 de agosto de 2023

IDENTIDADES FEMENINAS EN LOS COMIENZOS DE LA VILLA DE GÁLDAR

CRISTINA LÓPEZ-TREJO DÍAZ        

https://orcid.org/0000-0003-4409-9260

  Lección impartida en el Capítulo Extraordinario de Santiago del Instituto Canario de Estudios Históricos Rey Fernando Guanarteme, celebrado en el Teatro Municipal de Gáldar el 23 de julio de 2023.

 Cuadro de John William Godward. 1896
 
Cada vez que llevamos a cabo una investigación genealógica retrocediendo en el tiempo hasta lo que para nosotros es el principio, el siglo XVI, solemos realizar lo que creemos es una mirada panorámica del momento y lugar donde ocurrieron los hechos, pero lo cierto es que el acercamiento que hacemos a la verdad está sesgado por las normas sociales y culturales que imperaban en la Castilla del momento. Al mirar atrás y hurgar en las páginas de aquellos que quisieron dejarnos constancia encontramos una serie de transacciones realizadas por las cabezas de familia y alguna que otra y muy escasa, por mujeres que ya eran viudas y que deseaban dotar, vender o inventariar bienes. Mujeres cuya existencia estuvo definida por la institución familiar, concentrada mayoritariamente en el sistema económico del matrimonio y cuya voz solo se oía en casos concretos de viudedad o disposiciones testamentarias de dejar las últimas voluntades en el lecho de muerte. En las escribanías de Alonso San Clemente, por ejemplo, apenas encontramos dos escrituras de mujeres, una de ellas de Inés Mayorga, viuda reciente de Pedro Mayor, solicitando el inventario de los bienes para dejárselos a su hija. Otra Inés, en este caso apellidada Betancor, vecina también de Gáldar, aparece en un documento otorgado como viuda de Esteban Zambrana, en septiembre de 1527. Ambas mujeres pertenecían al estrato alto de esta nueva sociedad que comenzaba a gestarse. En cuanto a aquellos protocolos de Alonso de Herrera, los que se conservan, hay que decir que en un período de 14 años, apenas aparecen cuatro mujeres. Tres de ellas viudas y la cuarta, Leonor Bernao cuyo marido Juan Bautista Salvago, le da poderes para cobrar deudas, por estar él ausente de la isla por negocio del azúcar. Recordemos que el padre de Leonor, Antonio Bernao poseía un ingenio azucarero. 

lunes, 24 de julio de 2023

LAS LONGUERAS, HEREDAD DE D. AGUSTÍN MANRIQUE DE LARA

JUAN M. RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ

Antecedentes

Es frecuente que un aficionado a la Historia de Canarias, que considere todas sus vertientes, se interese por lugares emblemáticos que un día fue casa de retiro de familias de cierto rango noble en nuestras islas y en concreto Gran Canaria, a cualquier visitante sensible a la historia y la genealogía no puede sustraerse a estos conjuntos arquitectónicos todavía conservados en lo que se refiere a sus elementos más genuinos. Una estancia en estos centros reconvertidos en Casas Rurales, que mejor consideraríamos de retiro y descanso, alejadas  de los polos turísticos convencionales por excelencia en nuestra isla de Gran Canaria que cuenta con lujosos  hoteles frente a doradas playas y límpidos mares azules que, desde luego, representó y representa el motor de nuestra economía (Riedel, U. 1972), si bien aquellos descritos como alojamientos de tipo rural, que todavía representa una ínfima parte de esta industria,  van ganando terreno por ofrecer quizás otra clase distinta en la concepción del servicio y formar parte de lo que ahora se ha dado por llamar “turismo sostenible” que cada año cuenta con mayor demanda, sobre todo en cierto sector del turismo europeo que eligen el senderismo y la curiosidad por la biodiversidad de cada país o región con el   fervor de visitantes que sufre duros  inviernos en sus países de remisión, y que atañen  no solo a una percepción cívica sino al intercambio cultural, y que beneficia de manera ostensible a los sectores agrícola e industrial de la isla. Realmente se trataba de restablecer los esquemas del alojamiento del incipiente turismo que recalaba a las islas desde las postrimerías del siglo XIX,  con el arribo de visitantes ingleses, franceses y alemanes en su mayoría, que se instalaban en casas de campo o en aquellos escasos alojamientos de pensión que existían en Canarias y que buena parte de ellos fueron creados y explotados por estos foráneos ya establecidos que con la visión y la perspectivas del  crecimiento de estas visitas  se restauran antiguos caserones como establecimientos de estas características (González Lemus N. y Miranda Bejarano, P.G. 2002), o en su caso se construyen hotelitos  en distintos puntos de nuestra geografía insular, dedicados esencialmente a acoger  a estos europeos septentrionales que venían buscando la bondad del clima y los pintorescos paisajes solo modificados por una agricultura conservacionista y de primor, habría que añadir también a aquellos que acudían a las islas con misionesde exploración y/o científica de los que existe amplia documentación (Herrera Piqué, A. 1987). 

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