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domingo, 27 de noviembre de 2022

UNA APROXIMACIÓN AL ORIGEN DE LOS APELLIDOS EN LA GOMERA

RICARDO J. VALERIANO RODRÍGUEZ

 

Ponencia presentada en el IX ENCUENTRO DE GENEALOGÍA GRAN CANARIA, organizado por Genealogías Canarias y la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria, celebrado en Las Palmas de Gran Canaria, el 15 de noviembre de 2022.

 

1. INTRODUCCIÓN

Origen de la población actual de la isla de La Gomera

- La población aborigen

A pesar  de  que las  crueles represalias  que  sufrieron  los gomeros por la muerte  del  conde  Hernán  Peraza  en 1488 debió afectar profundamente  a la demografía del bando aborigen, lo cierto es en un siglo después de estos trágicos sucesos, a  finales del siglo XVI, todavía  había  en  La Gomera familias indígenas, sin mezcla con europeos, que conservarían la mayor parte  de sus costumbres  y seguramente incluso hasta el idioma gomero prehispánico, reducido ya por entonces al  uso  puramente  doméstico y  familiar,  tal  como se desprende de lo que el ingeniero italiano Leonardo Torriani escribió en 1588 al visitar  la  isla:  «Eran muy melancólicos. Cantaban versos de lamentación, de ocho, nueve y diez sílabas, y con tanta tristeza, que lloraban ellos mismos, como se ve que todavía hoy los que descienden de los últimos habitantes»[1]

Torre del Conde. S. Sebastián de La Gomera

Como veremos, uno de los escasísimos apellidos de origen prehispánico que subsisten en el archipiélago canario es precisamente el apellido gomero Chinea, originario de Valle Gran Rey.

- Los españoles

Como es lógico, hay muchas familias gomeras que proceden de la España peninsular, aunque, la práctica inexistencia de documentación conservada relativa a los siglos XV y XVI nos impide determinar, en muchos casos, la exacta procedencia peninsular de los diversos linajes gomeros que tienen este origen o, incluso, si todos los del mismo apellido en La Gomera proceden del mismo lugar, o si, tal como sospechamos para algunos apellidos como el Castilla, todos los que ostentan este apellido en La Gomera proceden de un mismo linaje castellano y si otros apellidos serían, por el contrario, descendientes de aborígenes gomeros que adoptaron dicho apellido en el momento de su bautismo por ser el que ostentaban sus padrinos pobladores españoles. Así, parecen proceder de la España peninsular familias gomeras como los Arteaga o Darias, mientras que en otros casos tenemos certeza de dicho origen en la España peninsular (los Alfaya gallegos, los Sanz valencianos, los Echevarría vasco-navarros…).

- Los portugueses

La influencia portuguesa en La Gomera fue muy importante durante los siglos XV y XVI, habiendo estado zonas de la isla a lo largo del siglo XV bajo la influencia directa de los portugueses en su pugna, con los castellanos, por hacerse con el control político-militar sobre esta isla. Se dice, incluso, que una de las edificaciones cristianas más antiguas de La Gomera, la ermita de Santa Lucía en el caserío de Tazo (Vallehermoso), fue edificada por los portugueses a lo largo de la centuria del XV. De origen portugués son apellidos gomeros como Abreu, Barroso, Brito, Chávez, Coello, Dorta o Padrón, mientras que también la toponimia de la isla refleja dicha influencia portuguesa (lugares como Los Loros en Vallehermoso, Los Aceviños en Hermigua).

- Franceses e ingleses

Existen en la isla apellidos de origen normando, al igual que en el resto de las islas, como Marichal, Bethencourt, Melián o Perdomo (traídos por los conquistadores normandos a principios del siglo XV).

El importante puerto natural de San Sebastián de La Gomera, atrajo a uno de los pocos pobladores más allá de Los Pirineos, como fue el caso del francés Juan París, el cual contrajo dos matrimonios en San Sebastián de La Gomera o el caso de Rafaela Feveles Quintero (hija de un inglés de la ciudad de Nottingham) que casó con Domingo Casañas Alayón en 1794[2].

- Los esclavos

La institución de la esclavitud está presente en La Gomera desde la misma llegada de los europeos en el siglo XV, los cuales sometieron a cautiverios a muchos aborígenes gomeros vendiéndolos en el resto de las islas y Andalucía. Sin embargo, a partir del siglo XVI la esclavitud de población aborigen gomera debió desaparecer iniciándose la de esclavos negros y moriscos africanos hasta el siglo XVIII, si bien hasta mediados del siglo XIX seguía habiendo esclavos en esta isla, aunque ya se trataba de una esclavitud en decadencia, finalizada con la ley abolicionista de 1880.  Así sabemos que, en 1859 Rafael Méndez, hijo natural de María del Carmen, esclava cuyo amo era el presbítero don Ignacio Méndez, contrajo matrimonio en la parroquia de Chipude con María Josefa Florentino[3].

Sin embargo, la población esclava en La Gomera siempre fue muy reducida y destinada a un uso mayoritariamente doméstico y agrícola, no pasando, en su época de mayor esplendor a mediados del siglo XVIII, de un centenar de individuos en toda la isla, principalmente concentrados en el fértil valle norteño de Hermigua.

Ilustración de Le Canarien

viernes, 16 de septiembre de 2016

LAS FAMILIAS TERORENSES EN EL NOBILIARIO DE CANARIAS


MIGUEL RODRÍGUEZ DÍAZ DE QUINTANA
Ponencia impartida en la villa de Teror, el 12 de septiembre de 2016, entre los actos de la fiestas del Pino, enmarcada en la conmemoración del Año Genealógico Francisco Fernández de Bethencourt. Organizado por el Iltre. Ayuntamiento de la Villa de Teror y la colaboración del Instituto Canario de Estudios Históricos Rey Fernando Guanarteme y Genealogías Canarias.


En 1977 tuve la satisfacción de obtener el galardón convocado entonces por el ilustre Ayuntamiento de esta villa, que se conocía por premio literario “González Díaz”. Regía el municipio el alcalde don Antonio Peña Rivero. Más que la prudente aportación económica del concurso, el atractivo estribaba en que el trabajo galardonado iba a ser editado por la docta corporación. Iba a ser mi primer libro publicado, un logro que prácticamente me llenaba de suma complacencia.  
Pero la alegría se transformaría con el tiempo en un amargo sinsabor, porque el
Teror desde Zamora, Valleseco. Foto: E.Egea
manuscrito se extravió después de que doctos intelectuales de esta villa pudieran consultarlo, como se acredita al ser reiteradamente citado en obras posteriores.   
El trabajo presentado llevaba el título “Los primeros repartimientos de Teror y otras noticias”. Se dividía en dos partes. En la primera, dábamos por primera vez la serie de datas otorgadas en esta villa y sus contornos. Aún no se había publicado el libro que se guarda en El Museo Canario debido al trabajo de transcripción de Manuela Ronquillo y Eduardo Aznar Vallejo.  Fernando Inglott Navarro, depositario de fondos del Ayuntamiento de Las Palmas, en cuyas dependencias estaba entonces instalado el referido museo, extractó en 1905 aquellos repartimientos. Por vericuetos del destino el manuscrito llegó a mis manos, y durante largo tiempo estuve en disposición de poseer tan atractiva y única documentación.
La segunda parte del trabajo galardonado era relativa a las principales y más populares familias terorenses. Era, sin proponérmelo, un elenco o repertorio nobiliario que, de manera modestísima, seguía el método trazado por el insigne maestro y llamado príncipe de la genealogía española, el consagrado lanzaroteño, Francisco Fernández de Béthencourt, a quien, con toda justicia, seguimos homenajeando al cumplirse el siglo de su fallecimiento. 

miércoles, 16 de diciembre de 2015

MÁS QUE ABUELOS. A PROPÓSITO DE UNA RELACIÓN GENEALÓGICA ENTRE GRAN CANARIA Y LANZAROTE

EUGENIO EGEA MOLINA
orcid.org/0000-0002-9433-6298
Ponencia presentada en el II ENCUENTRO DE GENEALOGÍA GRAN CANARIA,
celebrado en la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria,
celebrado los días 17-19 de noviembre de 2015. 
Se publicará en Ponencias del II Encuentro de Genealogía Gran Canaria, nº 2 (2016) (en imprenta).  
Depósito Legal: GC 368-2015

1. DEL OBJETO Y CONTENIDO
La ponencia que vamos a compartir en este II Encuentro de Genealogía Gran Canaria, tendrá como eje el informe genealógico, custodiado en el Archivo del Marqués de Acialcázar (legajo Barrios), que presentó ante el Santo Oficio, Fr. Luis González de Almeida, en el año 1734, para acceder al cargo de calificador del citado tribunal. Expediente que fue aprobado y, consecuentemente, obtuvo este empleo, reservado a teólogos, a los que competía determinar las faltas y delitos relacionados con la religión.
Fragmento del informe de fr. Luis González. Archivo Acialcázar.
Se trata de una relación genealógica en la que se presenta una ascendencia hasta sus tatarabuelos (más que abuelos o abuelos de abuelos, parafraseando a Tomás Tabares de Nava).
En lo formal, el documento de su mano, se presentó en cuartillas, escritas en el anverso y en el reverso. Su letra es clara y legible, alineada con ligera tendencia a alzarse a la derecha; cargado de abreviaturas, denotando dominio en la escritura. Se trata de un texto sencillo, concreto y escueto.
Se nombran sus antepasados hasta sus tatarabuelos, indicando su naturaleza donde solamente se incluyen las fechas de bautismo de sus abuelos (ver abajo, en Anexo).
Su introducción es como sigue:
Los contenidos de esta genealogia son los dicho mis pes y abuelos legitimos sin q ningº de ellos aya sido exposito ni de pes inciertos sino todos legmos y de legmo matrimonios y assi lo juro y firmo...
Aquí, nos llama la atención su incidencia en la legitimidad, frente a lo que suele ser  habitual en estos memoriales, ser cristianos viejos, limpios de toda mala raza de judíos y moros, ni penitenciados.
Su punto de partida temporal, arranca del siglo XVIII, y nos ha servido para complementar y completar con otras fuentes documentales, hasta alcanzar los siglos XV o XVI. Momentos correspondientes a la conquista bethencuriana y señorial, y la realenga de Gran Canaria en 1487, con los primeros asentamientos europeos en las islas.
El establecimiento en Gran Canaria, nos dirigirá por el norte de la isla (Guía, Gáldar, Moya y Teror).

Te propongo realizar este trayecto familiar, establecido en Canarias, con múltiples procedencias, que confluyen, a través del tiempo y el espacio, desde un sustrato en que se acrisolan indígenas de origen amazight, africanos (moriscos y subsaharianos, obligados como esclavos) y europeos (castellanos, portugueses, genoveses, normandos y flamencos), en la línea que expusimos en las II Jornadas de Genealogía de Arona (2011),  Confluencia genealógica de procedencias y culturas en las Islas Canarias.

 

sábado, 21 de marzo de 2015

ABUELOS PORTUGUESES. UNA ASCENDENCIA FAMILIAR EN CANARIAS, SIGLOS XV y XVI (y II)

EUGENIO EGEA MOLINA
orcid.org/0000-0002-9433-6298





NOTAS: 
Las letras en azul se corresponden con enlaces web, si es de tu interés puedes pulsar.
Entre paréntesis, el número en su interior, indica el orden de portugueses relacionados aquí (  ).
En cada nominación se indican las fuentes y/o bibliografía utilizada específicamente *. Al final del capítulo se detallan de forma general.


LEME
33. RUY (RODRIGO) LEME BARRIOS (BARROS)
Hidalgo portugués, natural de la isla de Madeira (circa 1499). Primeramente estuvo casado con Leonor Vieira, de la que hubo sucesión.
Hijo de Antonio Leme, natural de Lisboa (1465) y vecino de Madeira, oriundo de Flandes por su abuelo paterno Martín Lemes el mozo que tuvo vecindad en Madeira, y de Catalina Barros, natural y vecina de Madeira.
En Teguise (Lanzarote), a mediados de 1500, contrajo nupcias con MARÍA DE FRANCHI LUZARDO, hija del gobernador de Lanzarote y Fuerteventura, alcaide de la Torre de Sta. Cruz de la Mar Pequeña Diego Cabrera Solier el Bueno, hijo del conquistador y gobernador de Lanzarote, Fuerteventura, La Gomera y el Hierro Alonso Cabrera Solier, natural de Córdoba, y de Catalina Dumpiérrez, descendiente del conquistador normando Robin Unpierre, ambos fundadores de la casa Cabrera o de los Coroneles en Canarias; y de Catalina Luzardo Franchi, hija del escribano público de Lanzarote y Fuerteventura Marcos Luzardo, y de Argenta Franchi, originarios de Génova.
Rodrigo Leme murió en Funchal, el 4 de noviembre de 1566; con posterioridad, en la misma localidad, su mujer María Franchi, el 3 de abril de 1591.
En nuestra ascendencia proseguimos con dos de sus hijas:
1. María Luzardo Leme, nacida en Lanzarote (aprox. 1545), casado con Enrique de Bethencurt, vecinos de Tabayesco. Sus padres fueron el conquistador de Gran Canaria y pregonero del Real de Las Palmas Juan Verde Sanabria, natural de Carmona (Córdoba), primero de su apellido en las islas, y María de Bethencourt, descendiente del conquistador Juan Pérez de Munguía (su padre) y los normandos Arriete Perdomo (Proudhome), Maciot Bethencourt que casó con la índigena de Lanzarote, Teguise.
De ellos, llega a nuestro abuelo materno.
2. Leonor Leme Cabrera, natural de Lanzarote (1550), casada en 1579 con el maestre de campo Juan Perdomo de Bethencourt, hijo de otro Juan Perdomo, descendiente de los normandos Perdomo y Bethencour, y de María Bilbao León (prima de su marido, hija extraconyugal de Luis León el valiente o el mozo y la morisca Juana Pérez Salmona (11).
Hasta alcanzar genealógicamente a nuestra abuela paterna, por ambos padres.
* AA: legajos Barrios, Bethencourt y Pedrosa. AHDC: Noticias e índices de testamentos fol 64. AHPLP: FFB legajo Westerling. FDEZ BETHENCOURT (1952) tomo II p 82, 83 y 690.


LÓPEZ (LOPES)
Patronímico derivado del nombre Lope.
34. BALTASAR LOPEZ
Natural de Azores, al igual que su mujer MARÍA DÍAZ, a poco de finalizar la conquista se establecieron en Icod (Tenerife).
Su hijo Francisco López fue esposo de Blanca Luis de Évora, hija del conquistador Juan de Évora, con importantes repartimientos en Icod, y de Leonor Yañez Moreno.
Siguen la línea descendente, hasta llegar a nuestra abuela paterna.
* FDEZ. BETHENCOURT tomo II p 309, tomo III p 644; SERRA RAFOLS; TABARES DE NAVA árbol 49,
50 y 54;

35. JUAN LOPEZ FEO (Joao Lopes Feio), el viejo
Portugués, establecido tempranamente en Telde (Gran Canaria), como labrador y mercader.
Desconocemos el nombre de su mujer.
Nuestra genealogía nos viene por dos hijas:
1. María López casada con Pedro de Burgos, hijo de otro Pedro de Burgos, conquistador de Gran Canaria, nombrado regidor del primer cabildo de la isla (1485-1505).
2. Felipa López Feo celebró matrimonio con el capitán Bartolomé de Tubillejas (circa 1508-1579), hombre de posición social y económica desahogada: alcalde real de Agüimes (1562-1569), mayordomo de su parroquia (1563) y propietario de tierras y esclavos; sabía escribir y hacer cuentas.
Llegan a nuestra abuela paterna, por padre y madre.
* ABREU y GALINDO. AHDC: Noticias genealógicas fol 264. CALLEJA RODRÍGUEZ, y VIERA ORTEGA. GARCÍA-CORREA, C. y RODRÍGUEZ DE CASTRO, R. p 64 y 95. RODRÍGUEZ DÍAZ DE QUINTANA (e); TABARES DE NAVA árbol 59. TARAJANO PÉREZ, p 182.

viernes, 13 de febrero de 2015

ABUELOS PORTUGUESES. UNA ASCENDENCIA FAMILIAR EN CANARIAS, SIGLOS XV y XVI (I)

EUGENIO EGEA MOLINA
1. INTRODUCCIÓN
a) CONTEXTO GENERAL
Los portugueses constituyeron el contingente europeo más numeroso, después de los del reino de Castilla, establecido en las islas Canarias.
Se convirtieron en fundadores o primeros repobladores de muchas de sus localidades. Ellos son parte esencial del legado y patrimonio isleño, aportando su genética y cultura que aún perviven entre los canarios y sus descendientes fuera de las islas.
Una herencia que ha redundado en la idiosincracia canaria, caracterizada por el mestizaje y la confluencia, que después de pasados cinco siglos se sigue manteniendo, formando parte sustancial de su propia identidad.
Durante el siglo XV, las relaciones lusas con Canarias fueron beligerantes por el interés en la posesión de las islas, con ataques, ocupaciones y capturas de indígenas para su venta como esclavos; cuestión que se aplacó en el siglo XVI, época dorada para la navegación y descubrimientos portugueses, con acuerdos para la repartición de nuevas tierras. Un momento en el que se produce una importante emigración lusa hacia Canarias como enclave geográfico del comercio y la navegación, convertida en una plataforma para sus intereses en nuevos territorios.
Las islas que reciben mayor número de portugueses son las denominadas realengas: Gran Canaria, Tenerife y La Palma, las últimas en conquistarse, a finales del siglo XV, bajo el patrocinio de los reyes católicos. 
Entre los lusos, llegaron algunos conquistadores, mercaderes, artesanos, maestros especializados, labradores, marinos, armadores, etc. Estos asentamientos en las islas fueron favorecidos por la expansión atlántica de Portugal, y transformada en una rápida integración en la nueva sociedad que se estaba gestando, motivado por las similitudes religiosas, lingüistícas y culturales, decisivas para una
adaptación más rápida que otros colectivos. 
También, en los que se instauraron en las islas, el cultivo de cañadulce y su manufactura (labradores, maestros de azúcar, carpinteros, comerciantes...). De ello, los portugueses eran perfectos conocedores.
Algunos también arribaron por las persecuciones y expulsión de los judíos (marranos) de su territorio, así como la proximidad con Canarias de los archipiélagos de Madeira y Azores... 
Todos atraídos, en mayor o menor medida, por mejorar sus condiciones de vida.

b) DEFINICIÓN Y PROCEDIMIENTO
El presente trabajo, lo vamos a mostrar desde un enfoque biográfico-genealógico, partiendo de nuestros propios ancestros portugueses, sacándolos del anonimato y acercándolos hasta nosotros.
Para esto, hemos escogido nuestro árbol genealógico, compuesto de 7687 fichas con ancestros en línea directa. A partir de estas, hemos extraído antepasados portugueses, resultado de nuestras pesquisas.
Es cierto que no son todos los que están, ni están todos los que son. Nuestras ramas no están todas desveladas: una investigación de estas características siempre estará inconclusa. 
Los ascendientes seleccionados aparecen documentados como portugueses, desechando otros que por su apellido (Pereira, Luján, Almeda/Almeida, De Évora/Dévora, Nodar/Noda, Sosa/Sousa, Báez/Vais, etc.) pudieran determinar una procedencia lusa. 
Llevarnos por apellidos exclusivamente presenta importantes sesgos, entre los más destacables: a) podríamos contaminarnos con gallegos, b) tratarse de oriundos que no vinieran directamente a las islas, c) impuestos o adoptados por no portugueses.
Como continuamente reiteramos, no solo podemos centrarnos en los apellidos sin considerar como requisito imprescindible la investigación genealógica.

miércoles, 4 de febrero de 2015

PRISIONEROS FRANCESES DE LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA: SU INTEGRACIÓN EN LA SOCIEDAD DE GRAN CANARIA

CRISTINA LÓPEZ-TREJO DÍAZ
  Ponencia presentada en el I Encuentro de Genealogía Gran Canaria,
celebrado en la Real Sociedad Económica de Amigos del País
de Gran Canaria, el 20 de noviembre de 2014.
Publicada en Ponencias del I Encuentro de Genealogía Gran Canaria, nº 1 (2015), p 76-88. Edit. RSEAPGC y Genealogías Canarias. 
Depósito Legal: GC 368-2015

El 21 de octubre de 1805, cuatro días después de la pérdida de la batalla de Trafalgar, llegaba a Cádiz el Almirante francés Françoise Ètienne de Rosily-Mesros, enviado por Napoleón tras destituir al almirante Villeneuve, con el fin de salvaguardar la escuadra franco-española en Cádiz. Rosily reorganizó una pequeña flota bloqueada en el interior de la bahía de Cádiz por el ejército británico. Tres años más tarde,el país estaba en pie de guerra contra sus antiguos aliados, los franceses, por la invasión de las tropas napoleónicas. En junio de 1808, se produce la batalla de la Poza de Santa Isabel en la bahía de Cádiz, dentro del marco de la guerra de independencia, donde los hombres de la escuadra naval francesa al mando de Rosily quedaron rendidos, erigiéndose como la primera batalla en la que el ejército español vencía al napoleónico. Los prisioneros fueron conducidos al arsenal de la Carraca aunque posteriormente fueron trasbordados a los pontones, o antiguos navíos convertidos en auténticas cárceles flotantes,frente a las costas de Cádiz.

Pontones en la Bahía de Cádiz
Así, a los 3.776 marineros de Rosily vencidos por España, se unirían pronto los 17.350 hombres del general Dupont, capturados en la batalla de Bailén. Juntos y hacinados compartirían su suerte a bordo de los llamados "sepulcros flotantes", un total de ocho, donde la mayor concentración de hombres tuvo lugar entre 1808 y 1810 en las más extremas condiciones de habitabilidad y salubridad, falleciendo muchos de ellos por hambre y fiebres.
A los pocos días de la captura de la flota de Rosily, la Junta de Cádiz decide trasladar a los prisioneros a otros lugares. Se enviaron mil a Inglaterra, otros mil a Portugal. La isla de Mallorca recibió en dos años, siete mil prisioneros aunque por su alto coste de manutención (se calcula de más de 400.000 reales al mes), el gran descontento de los lugareños y la cercanía de la base inglesa en Menorca, pronto se decidió trasladarlos a un lugar donde no molestaran, la isla desierta de Cabrera. Cada cuatro días les llevaban suministros pero pronto fueron abandonados a su suerte. Los que no morían de hambre o sed, se volvían locos. Sebastien Boulerot, prisionero francés que logró sobrevivir, contaba en sus memorias los episodios de hambruna, agresiones físicas, canibalismo, etc. que se dieron en la isla.
En 1808 la Junta de Cádiz también escribió a las autoridades del Archipiélago Canario para preguntar cuántos prisioneros podrían alojar a lo que se respondió que solo podían asumir unos mil doscientos. Canarias no estaba pasando uno de sus mejores momentos. Debido a la guerra de Trafalgar primero y posteriormente a la guerra contra el francés, las costas del Archipiélago estaban indefensas, carecían de protección naval contra posibles invasiones extranjeras. Las comunicaciones con la Península estaban interrumpidas y con ellas, la entrada de alimentos, el comercio, etc.

jueves, 27 de junio de 2013

REPOBLADORES DE LAS TIERRAS DE TELDE Y EL SEÑORÍO DE AGÜIMES (PARTE V)

CRISTINA LÓPEZ-TREJO DIAZ
orcid.org/0000-0003-4409-9260
                                                       Para ir al IV pulsar aquí
 
 
Ídolo de Tara. Gran Canaria
A finales del siglo XVI, el auge económico de Agüimes provocó la llegada de personas procedentes tanto de otras partes de la isla como de la península lo cual repercutió en la aparición de diversos núcleos de casas agrupadas conformando diversos pagos fuera del casco de Ingenio y Agüimes.Tal era el caso de Temisas, donde el habital natural eran las cuevas de los indígenas, además de las casas tradicionales. Surgen, además, pequeños propietarios que no sólo basaban su economía en la producción agrícola sino también en la artesanía, el transporte y la comercialización de sus productos.A principios del siglo XVII, Temisas introducía el cultivo de higos y olivos para la producción de aceitunas y aceite.De esta forma van creciendo los pagos cercanos como el Roque de Juana de Trejo, Los Granaderos, El Toscón, El Areñul, Lomito La Becerra, Juncal Alto, etc. En 1720 los vecinos de Temisas solicitan la construcción de una ermita bajo la advocación de San Miguel Arcángel, para no tener que desplazarse hasta el centro de Agüimes para recibir el auxilio espiritual.

lunes, 6 de mayo de 2013

REPOBLADORES DE LAS TIERRAS DE TELDE Y EL SEÑORÍO DE AGÜIMES (PARTE IV)

CRISTINA LÓPEZ-TREJO DÍAZ 
orcid.org/0000-0003-4409-926       
                                                 Para ir al III, pulsar aquí

Virgen de La Peña. Gótico  francés
Siglo XV. Fuerteventura
 
 
LORDELO
Ana de Lordelo hija del caballero portugués Lope Fernández de Lordelo y Francisca Guillén, vecinos de La Laguna, casa con Rodrígo de Arévalo el cual se instala en Tenerife sobre 1510. A finales del siglo XVII algunos de sus descendientes ya están avecindados en Agüimes, entre ellos, Melchora Murcia Lordelo que casó en Agüimes en 1737 con Juan Fiesco Trujillo, nacido en Moya.

MACIAS
Patronímico. Macías era nombre propio o de persona en la Edad Media que acabará convirtiéndose en apellido que tuvo su primitiva casa solar en Galicia de donde pasó a Extremadura y de allí a Canarias.Así en el libro 1 de bautismo de el Sagrario ya Blas Hernández e Inés Baez bautizan a uno de sus hijos con este nombre en 15141. También encontramos dentro de los primeros pobladores de Gran Canaria, a un tal Macías, sacristán, así como a Pedro Macías. Francisco Macías era procurador de causas en Las Palmas de Gran Canaria en 1550. En 1568 aparece en Telde como testigo de numerosas escrituras, Juan Macías, gallego, casado con María de Cisneros. Poseía un parral en Las Remudas, cercano a las tierras de Jerónimo Calderín. Sus hijos Alonso2 y Francisca3. Ellos dejarán el apellido Macías en Telde el cual perdura hasta la actualidad.

sábado, 4 de mayo de 2013

REPOBLADORES DE LAS TIERRAS DE TELDE Y EL SEÑORÍO DE AGÜIMES (PARTE III)

CRISTINA LÓPEZ-TREJO DÍAZ
 orcid.org/0000-0003-4409-9260
                                                                                     Para ir a la parte II Pulsar aquí

Azucarera de San Juan (Telde) 1915
y actualidad. FEDAC

TELDE

 En el siglo XIV unos monjes mallorquines se establecieron en Telde con el objeto de evangelizar a los indígenas creando la primera sede de un obispado en Canarias según bula del Papa Clemente VI, en 1351, aunque en realidad dicho obispado nunca tuvo valor real. Con el tiempo, los indígenas se sintieron esclavizados por los monjes llegando éstos a ser arrojados por los primeros, por la sima de Jinámar.

Posteriormente, en el siglo XV, los normandos Jean de Bethencourt y Gadifer de La Salle desembarcan en la Bahía de Gando pero deben retirarse tras el embate de los indígenas. Sesenta años mas tarde, Diego de Herrera desembarca nuevamente en Gando pero sus tropas vuelven a fracasar tras la defensa feroz de los indígenas y la captura de su socio, Diego de Silva, en Gáldar. Diego de Herrera vuelve a interno construyendo una torre en Gando desde la cual conseguía el saqueo de las tierras de los canarios. El guerrero Doramas, al frente de un grupo de indígenas, logrará la demolición de la Torre.
Telde constituía uno de los dos guanartematos en los que estaba dividido la isla. Regido en los últimos años antes de la conquista, por el guanarteme Bentagoyhe cuyo hijo Bentejuí, escribiría un capitulo en la historia de la conquista de Gran Canaria, capitaneando el último reducto de resistencia de la isla ante los castellanos. En aquella época, el núcleo indígena de Telde se dividía en tres sectores que rodeaban el barranco de Telde: Tara, Cendro y un tercer núcleo ubicado entre los actuales barrios de San Francisco y San Juan.

sábado, 6 de abril de 2013

APELLIDOS DE ANTIGUOS POBLADORES DE LA VILLA DE MOYA. SIGLOS XVI-XVIII (y V)

EUGENIO EGEA MOLINA
orcid.org/0000-0002-9433-6298
 

 
Paisaje de Moya. Acuarela de Juan Luis Egea
 
SOSA
Originario de Portugal (Sousa), con fuerte implantación en la zona noroeste de Gran Canaria.
Los primeros Sosa de Moya fueron notables militares, emparentados con muy brillantes familias. Entre ellos, aparecen, en los libros de la iglesia, tres capitanes: ANTÓN DE SOSA, regidor casado con Leonor Aguilar; JUAN DE SOSA, regidor marido de Ana Gómez Anaya, y FRANCISCO FELIPE DE SOSA, combatió en América de donde trajo un vestido de raso blanco para la virgen de Candelaria[i].

martes, 26 de marzo de 2013

REPOBLADORES DE LAS TIERRAS DE TELDE Y EL SEÑORÍO DE AGÜIMES (PARTE II)

CRISTINA LÓPEZ-TREJO DÍAZ
orcid.org/0000-0003-4409-9260

Para ir aI inicio, pinchar aquí

Recreación de la vida cotidiana en Agüimes
 
En 1486, Agüimes fue cedido por los Reyes Católicos a la Iglesia en pago por la contribución dineraria que hiciera el obispo don Juan de Frías a la conquista de Gran Canaria. La Cámara Episcopal mantuvo el poder durante cuatro siglos hasta la Ley Desamortizadora en 1837. El de Agüimes era un Señorío territorial y jurisdiccional, donde el Prelado y sus sucesores eran dueños absolutos de las tierras y de sus frutos, pudiendo arrendar, cobrar la renta y todas las otras cosas del lugar y Heredamiento de Agüimes. Asimismo, les correspondía el derecho de nombrar al alcalde, juntamente con otro de nombramiento real, teniendo, por tanto, dos alcaldes, uno ordinario nombrado por el obispado, y otro real nombrado por el Cabildo y cuyas funciones debían ser compartidas entre ambos. Durante tres siglos, Agüimes fue un lugar privilegiado por su calidad de feudo episcopal por lo que fue creciendo sumido en un profundo ambiente religioso. Los indígenas, ya bautizados con nombres castellanos seguían celebrando, a escondidas, sus ritos religiosos en Guayadeque, temerosos de que los pillaran. Para evitar suspicacias, entre ellos se saludaban con la frase que aún continúa en nuestro vocablo de “adiós cristiano”. Debemos recordar la presencia de la Inquisición la cual estuvo activa durante cuatro siglos, desde el siglo XV hasta principios del XIX, y como institución garantizaba la supresión de la herejía en el seno de la Iglesia Católica. Pronto Agüimes fue adquiriendo protagonismo, no solo por ser Señorío del Obispado sino por la fertilidad de sus tierras, por sus puertos y pesquerías, por sus prados y por las ricas aguas que emanaban de la tierra y que hacían posible el regadío lo cual le conviertía en una zona apetecible para los nuevos pobladores.
Con el objeto de rentabilizar la conquista se establecen distintos ingenios de azúcar en la isla. En Agüimes, a Juan Matos el cual pertenecía al séquito personal del Obispo, le tocó en el repartimiento un llano conocido como “El Valle Real de Aguatona”. Aprovechando el curso de agua, su hijo Alonso de Matos construye un ingenio de azúcar. Con él comienza un mercado floreciente de azúcar con Europa.

viernes, 22 de marzo de 2013

APELLIDOS DE ANTIGUOS POBLADORES DE MOYA. SIGLOS XVI-XVIII (IV)

EUGENIO EGEA MOLINA
orcid.org/0000-0002-9433-6298
 
 
Vivienda en el casco de Moya. 2009
 
OJEDA
Toponímico, tomado del nombre de la villa burgalesa del mismo nombre.
En el primer libro de casamientos del Sagrario Catedral de Las Palmas, en los primeros años después de la conquista, aparecen las inscripciones de CRISTÓBAL DE OJEDA con Inés Ribera (1513) y JUAN DE OJEDA con Catalina Ramírez (1515). En 1547, PEDRO DE OJEDA consta como propietario de tierras en Tejeda.
En la primera mitad del siglo XVII, se localizan en Teror a ISABEL DE OJEDA, hija de Matías Lorenzo Gutiérrez, herrero de profesión, e Isabel de Ojeda; siendo su cónyuge el portugués FRANCISCO DE GRANADOS
Un hijo de Francisco e Isabel, el alférez de milicias de Teror CRISTÓBAL DE OJEDA (fallecido en Moya, 1711) y su mujer MARIA PULIDO HENRÍQUEZ, hija de Sebastián Henríquez Yánez y María Pulido, se convierten en los primeros de esta familia en Moya.
SEBASTIÁN OJEDA y JOSÉ JACINTO OJEDA fueron mayordomos de la cofradía de Ntra. Sra. de la Candelaria (1701-1703 y 1798, respectivamente)1.

jueves, 7 de marzo de 2013

REPOBLADORES DE LAS TIERRAS DE TELDE Y EL SEÑORÍO DE AGÜIMES (PARTE I)

CRISTINA LÓPEZ-TREJO DÍAZ

Iglesia de La Candelaria. Tara-Telde
 
En 1485 Pedro de Vera lleva a la práctica el reparto de tierras y aguas entre los que habían participado en la conquista. Para ello divide la isla en tres distritos: el de Gáldar (desde el barranco de Aumastel hasta la Aldea de San Nicolás), el de Las Palmas (desde Aumastel hasta el límite con Telde) y el de Telde (Resto de la isla hasta La Aldea de San Nicolás). Todo ello exceptuando Agüimes que era Villa de Señorío de los obispos de Canarias y en la cual la Iglesia se encargaría de dicho reparto. En Telde realiza el reparto a once conquistadores y posteriormente, en 1501 a otros diez conquistadores en el Valle de los Nueve. Las tierras se daban atendiendo a determinadas condiciones que les facultaban para adquirir los bienes entregados, entre las que estaban la obligación de residir en la isla al menos cinco años y la rentabilizacion a través del cultivo, de la tierra entregada.

miércoles, 20 de febrero de 2013

APELLIDOS DE ANTIGUOS POBLADORES DE MOYA. SIGLOS XVI-XVIII (III)

EUGENIO EGEA MOLINA
orcid.org/0000-0002-9433-6298

 
Antigua iglesia de Moya, 1927. FEDAC
 
HERNÁNDEZ
Hernández/Fernández se trata de un apellido de tipo patronímico, derivado del nombre Hernando/Fernando. De origen castellano (Hernández) y portugués (Hernandes, castellanizado como Hernández), bastante numeroso en los primeros años de la colonización en todas las islas y todos los registros en sus localidades. A ello, sumar los que lo adoptaron o se les impuso: esclavos e indígenas. Concretamente, la adopción por Tenesor Semidán, bautizado como F(H)ernando Guan(d)arteme (Fernando en honor al rey católico), así como los menceyes que apadrinó en Tenerife cuya descendencia también tomaron el apellido. Asimismo, Cristina López (2013) nos habla de otros Hernández que repoblaron  el sur de Gran Canaria (pulsar aquí)
De ahí, cuantiosos fueron los Hernández, sin vínculo alguno entre ellos.
En la villa desde los primeros documentos sacramentales aparecen varias personas apellidadas así. Algunos de estos, los hemos podido engarzar genealógicamente con un hijo del castellano Bartolomé Díaz, cantero y alcalde de Teror, y su primera mujer Guiomar Acosta, pobladores tempranos de Arbejales (ver apellido Díaz), por lo tanto pertenecen a la familia del Río. Este hijo, llamado DIEGO HERNÁNDEZ DÍAZ, se le impone el apellido en honor a su abuelo materno, el portugués ROQUE HERNANDES.
El alférez DIEGO HERNÁNDEZ, nació en el año 1569, casó en Moya con MARÍA TRUJILLO DE ARMAS (mirar aquí Trujillo y de Armas). José Hernández Díaz, hijo de los anteriores, y María de Almeida, casados en el lugar en 1629,  en su descendencia algunos de sus hijos optaron por el apellido materno (Almeida, tratado en este artículo).
En el año 1546, aparece el gallego PEDRO HERNÁNDEZ, como vecino.
Otros Hernández (Hernández Hernández), localizados inicialmente en la Costa y  de quienes hoy descienden la mayoría de los Hernández de Lairaga y costa de Arucas, cuyo tronco se encuentra en MATÍAS HERNÁNDEZ y MARÍA HERNÁNDEZ que vivieron en la segunda mitad del siglo XVII.
SEBASTIÁN HERNÁNDEZ (Moya, 1642) hijo de Andrés Hernández e Isabel de Sosa (ver apellido Sosa), sin documentar que descendiera de la familia del Río, junto con su mujer ANA DE PALENZUELA TRUJILLO, hija de Juan de Palenzuela y Gregoria Trujillo (abajo, apellidos Palenzuela y Trujillo), se constituyeron en los fundadores de la familia de la Cruz en Moya, como vimos en un escrito anterior (pinchar aquí para ver la ascendencia y descendencia de Isabel de la Cruz)[1].
Los hijos del alférez ALONSO HERNÁNDEZ DÍAZ (familia del Río) y su esposa ANA DE LOS SANTOS RODRÍGUEZ, utilizaron el apellido Oramas (de Oramas Hernández o Hernández de Oramas y Rodríguez de Oramas), sin previamente, en sus antepasados aparecer como apellido. Desde nuestro punto de vista, este no se toma directamente del valiente guerrero canario Doramas, como patronímico, sino que indica un lugar de su procedencia (toponímico) al referirse al Monte de Doramas (De Oramas).
Entre los que tuvieron responsabilidades y cargos institucionales en Moya, mencionamos a DIEGO HERNÁNDEZ (del Río) DÍAZ fue alcalde real (1611-1613). DIEGO, JOSÉ y SEBASTIÁN HERNÁNDEZ ALMEIDA[2] (familia del Río), firmantes de la solicitud de un nuevo templo (1671). ALONSO HERNÁNDEZ (del Río) fue alférez de milicias. GASPAR HERNÁNDEZ ejerció alcalde de agua (1693). MATÍAS HERNÁNDEZ (Henández Hernández), vecino de Lairaga, fue síndico personero (1784), alcalde real (1798) y alcalde de agua (1809)[3].

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