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viernes, 10 de noviembre de 2023

RELACIÓN GENEALÓGICA DEL REY DON FERNANDO GUANARTEME

JUAN MANUEL RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ


Escultura de F. Guanarteme y escudo heráldico de la Ciudad de Gáldar
Escultura de F. Guanarteme (Borges Linares) y escudo heráldico de la Ciudad de Gáldar

 

Estudio sinóptico: aproximaciones a una dinastía aborigen

Se revindica por muchas familias descender de Don Fernando de Guanarteme y por esta razón se han demandado a especialistas, casi hasta nuestros días, árboles genealógicos que de línea colateral queden satisfechas estas pretensiones que en muchos casos parecen ciertas. Ya nosotros en uno de nuestros trabajos, pendiente de publicación (Rodríguez,
J.M. 2023)[1], reseñábamos: D. Fernando de Guanarteme tuvo una única hija, Dña. Margarita Fernández Guanarteme, que casó con Miguel de Trejo y Carvajal que, aunque tratado de conquistador, su asentamiento en Gran Canaria fue posterior a la conquista de la isla (Bonnet Suárez, 1960[2] y Cebrián Latasa, 2003)[3] La descendencia de este matrimonio dio sangre de los Guanarteme a varias familias canarias, sin contar las ramas colaterales de su sobrina Dña. Catalina de Guzmán (infanta Masequera), Dña. Luisa de Betancor (Tenesoya Vidina [también sobrina]), etc. (González-Sosa, P. 2006)[4], esta sería la más explícita y sencilla en la línea sucesoria que en principio recogemos según los autores históricamente reconocidos: distintos troncos del árbol que enorgullecen a muchos apellidos extendidos a todas las islas, y es en la actualidad patrimonio histórico de todos los canarios.  Sin embargo, tanto la descendencia de Don Fernando como la de su cercana parentela, en lo que concierne a la sucesión colateral coetánea, está sembrada de dudas, imprecisiones y contradicciones dentro de distintos historiadores y que pretendemos, con mucha prudencia, relacionarlos basándonos en los principales trabajos que en la actualidad han puesto al día estos aspectos genealógicos. Como principio retrotraernos a la ascendencia de Don Fernando en sus orígenes más remotos que nos puedan ofrecer la historiografía  que documentalmente nos ofrece las distintas crónicas y no queremos tergiversar un ápice de lo que nos cuentan tantos los autores clásicos como los más actuales, con nuevas transcripciones de documento apócrifo hasta el momento que arrojan luz a esta  sucesión, así como interpretaciones genealógicas que expondremos con bases de fuentes impresas provenientes de genealogistas con solvencia, en trabajos dispersos que damos por válidos y que aclararemos documentalmente, también  abundar en la cuestión cuasi mitológica que la sabia tradición nos concede y las recogida en diferentes anales. En último término, consideraremos mientras recopilemos los datos fehacientes tanto de la ascendencia como descendencia de Don Fernando, a aquellas familias que la revindica y quizás nos falte todos aquellos posibles troncos que lo demandan pero no por omisión sino por desconocimiento, ni tampoco por falta de ser investigadas, cuestión muy ardua, pues tenemos que considerar que este árbol se extienden con frondosas ramas a un gran sector de habitantes de las Islas Canarias, sobre todo a las Orientales;  como se ha podido demostrar en numerosas ocasiones de manera estadística como sencillamente contrastar numerosos apellidos provenientes de las diversas líneas, pero esto daría para otro trabajo, y contando con todas  aquellas fuentes que podemos disponer  en un tiempo que consideramos finito, aportadas por genealogistas e historiadores de prestigio. En primer lugar tomaremos las que se encuentren todas las posibles editadas en la actualidad, que significa impresas, y tomaremos como siempre el magistral Nobiliario de Canarias (Fernández de Bethencourt,
F. 1952, 1954, 1959, 1967)[5], como una fuente viva que nos marca muchas posibilidades en esta tarea complicada que trataremos de simplificar con las noticias más cercanas, sin menosprecio de otras que también podrían hacerse valer como auténticas y legítimas, así mismo dejar constancia de personajes del acervo aborigen de Canarias, en concreto Gran Canaria, si bien también existen descendencia en Tenerife a donde también se extiende el largo brazo de  los Guanarteme (Rosa Olivera, L. de la, 1978)[6]; toma un gran protagonismo aquellas actas de escribanías relativas a herencias o información de nobleza, nacimientos o decesos encontradas que confirman vínculos familiares (Anónimo: Pérez Herrero, E. 2010)[7], que en la era moderna han aportado y aclarado cuestiones que eran dudosa y que algunas encontradas han sido puestas de relieve en este trabajo, que como se comprenderá todavía se trata de un campo abierto al estudio y a nuevas interpretaciones.  No es nuestra intención remedar de nuevo la Historia de Canarias, con nuevas aportaciones en lo que atañe al mundo aborigen y su entronque con los Conquistadores, sino enlazar genealógicamente a Don Fernando de Guanarteme. Por último, quizás la tradición oral perdida con los últimos aborígenes que sobrevivieron con sus costumbres y recuerdos transmitían la genealogía de sus ascendientes y de la que procedían aquellos Guanarteme o “hijo de Artemi” (Egea Molina, E. 2021)[8] que fueron sus reyes, era tradición de los pueblos primitivos de transmitir oralmente generaciones siendo capaces de enhebrar estos ancestros hasta épocas remotas. Rememoramos tales tradiciones quizás como recuerdo lúdico la novela “Raíces” de Alex Haley[9] (seriada en la pantalla de TV con el mismo nombre: aparecen en los últimos minutos del final y como imágenes ilustrativas, el autor junto a fotos de antepasados cercanos que lo conectan a nueve generaciones anteriores).  Según Haley, el personaje central Kunta Kinte está basado en uno de sus antepasados: un gambiano que nació en 1750 fue esclavizado y llevado a Estados Unidos donde murió en 1810. Haley dijo que su relato de la vida de Kunta en "Raíces" era una mezcla de hechos y ficción. La medida en que Kunta Kinte se basa en hechos reales es controvertida, pero es un antecedente de la conservación de la tradición oral entre diversos pueblos de África y la complejidad de investigarlo, y localizar a aquellas personas especie de notarios transmisores de  genealogía de manera oral entre los que se contaban indudablemente  el pueblo amazigh, persona libre o noble, del Atlas (Fernández Guerrero, 2021)[10], de donde se supone que eran originarios nuestros aborígenes canarios.

sábado, 22 de octubre de 2022

EL ARMORIAL DE AGUILAR: RELACIÓN GENEALÓGICA IMPLICADA

JUAN MANUEL RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ

Villanueva de la Serena
 

SINOPSIS PRELIMINAR

El documento más antiguo, contrastado por nosotros, donde se nombran a los Aguilar en Canarias es en la Crónica de la conquista de Gran Canaria (Crónica Lacunense)[1]: … de forma que la isla en breve tiempo se ennobleció y había en ella mucha caballería, tanto que solo en la villa de Gáldar, en un regocijo, se vieron junto en una plaza ochenta caballeros en muy hermosos caballos de los linajes de los Betancores, Vargas y Jáimez, Quintanas, Figueroas y Guzmanez, Chirinos, Aguilares… En la lista de aquellos principales que desembarcan en la conquista de Canaria (Gran Canaria) relacionada por Cairasco de Figueroa en su Templo Militante[2] encontramos: Vergaras, Aguilares y Seguras…, consta en esta detallada relación que suponemos conformada dos siglos y medio después, apellidos de personajes ascendientes de aquellas familias que entonces pertenecían a la aristocracia local terrateniente, estamentos eclesiales, regidurías y del Santo Oficio. Algunos apellidos pertenecientes a la soldadesca, oficiales y capitanes de los protagonistas de la conquista y colonización, mantuvieron sus signos de identidad y tomaron parte en la fundación  del Real de Las Palmas, otros pasaron a la conquista de Tenerife, en definitiva  personajes de influencia en nuestro ámbito local, que es uno de los  aspectos del apellido y orígenes que vamos a tratar. En lo que respecta a la relación de  estos conquistadores en la isla de Tenerife procedente de Viana y recogida por Viera en su magna obra Noticias  de la Historia General de las Islas Canarias[3], no aparecen los Aguilar, documento que nos hace suponer que no pasaron a esta isla, si examinamos esta anotación con connotaciones poemática y epopéyica, sin embargo incluye Clavijo en obra los párrafos de la Crónica Lacunense más arriba descrito con alusión concreta a Gáldar. Contamos, también las referencias dadas por Sergio Bonnet, como preámbulo que acompaña a su transcripción de un documento inédito anterior al Nobiliario de Canarias y que posteriormente puntualizaremos, donde se glosa a Gonzalo de Aguilar, natural de Villanueva de la Serena, Badajoz, que vino a la conquista de Gran Canaria con su padre Juan de Aguilar que se estableció en Gáldar, regidor de la isla donde tuvo extensos repartimientos de tierras, (que) casó con Leonor Verde  de Bethencourt, hija de Juan Verde y María de Bethencourt (sobrina de Maciot), vecinos de Lanzarote. El matrimonio fue tronco de la noble familia de suapellido que aún subsiste. El documento transcripto se refiere a la Villa de Gáldar en 1526, en tiempos del Mensajero de la Corte, con plenos poderes sobre los vecinos de Gáldar, Francisco Jáimez de Sotomayor (hijo de  Alonso, Alférez Mayor); el principio de  la transcripción de Bonnet: Sepan que esta carta vieren cómo nos Jerónimo de Pineda, regidor de esta Isla, e Arriete de Betancor e Christobal  Rodriguez de Lucena e Gonzalo de Aguilar e Antón López e Pedro Argüello e Pedro Rey e Juan Perdomo e Antón Cherinos e Miguel Trejo e Luisa Betancor, mujer de Maciot de Betancor, difunto, que Dios haya, e doña Catalina Guzmán, mujer de Fernando Guzmán… Sin otros comentarios, se facilita cuasi el elenco de los vecinos de la villa de donde  irradia los principales linajes de la comarca y de Gran Canaria (Bonnet Suárez, 1960)[4]. En todas estas familias mencionadas habría que considerar a los Verde que tuvieron en Gran Canaria una unión muy estrecha y perdurable con los Aguilar, tanto es así que se puede confundir su filiación: los Verde, de los que no se conservan de sus armas primigenias (algunos autores dicen que adoptaron las de Bethencourt o Perdomo) primero radicaron en Gáldar, Gran Canaria, pasaron a Lanzarote, y establecieron vínculos con  Bethencourt donde matrimoniaron algunos de sus vástagos con deudos de Maciot y ende con la realeza  aborigen,  aquí trataremos de su descendencia que por su filiación llevan el apellido Guanarteme[5] junto a Aguilar, tratándose  de  una prolífica descendencia, y que apostillamos como hipótesis argumental que justifica el  trabajo de la interpretación  de sus armas. Y por último los Trejo, que como personaje destacado en esta ascendencia tenemos a D. Miguel de Trejo Carvajal matrimoniado con Doña Margarita Fernández de Guanarteme, única hija de D. Fernando último Guanarteme de Gáldar, y que litigó e incordió a su suegro por unas tierras que el Guanarteme: recibió tras su colaboración en sus esfuerzos de pacificación y concedida por los Reyes Católicos. Las armas de la familia Carvajal que hoy se conservan en El Museo Canario incluyen las de Aguilar y están descritas e historiadas por Gómez-Pamo(1995)[6].

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