miércoles, 4 de febrero de 2015

PRISIONEROS FRANCESES DE LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA: SU INTEGRACIÓN EN LA SOCIEDAD DE GRAN CANARIA

CRISTINA LÓPEZ-TREJO DÍAZ
 Ponencia presentada en el I Encuentro de Genealogía Gran Canaria,
celebrado en la Real Sociedad Económica de Amigos del País
de Gran Canaria, el 20 de noviembre de 2014.
Publicada en Ponencias del I Encuentro de Genealogía Gran Canaria, nº 1 (2015), p 76-88. Edit. RSEAPGC y Genealogías Canarias. 
Depósito Legal: GC 368-2015

El 21 de octubre de 1805, cuatro días después de la pérdida de la batalla de Trafalgar, llegaba a Cádiz el Almirante francés Françoise Ètienne de Rosily-Mesros, enviado por Napoleón tras destituir al almirante Villeneuve, con el fin de salvaguardar la escuadra franco-española en Cádiz. Rosily reorganizó una pequeña flota bloqueada en el interior de la bahía de Cádiz por el ejército británico. Tres años más tarde,el país estaba en pie de guerra contra sus antiguos aliados, los franceses, por la invasión de las tropas napoleónicas. En junio de 1808, se produce la batalla de la Poza de Santa Isabel en la bahía de Cádiz, dentro del marco de la guerra de independencia, donde los hombres de la escuadra naval francesa al mando de Rosily quedaron rendidos, erigiéndose como la primera batalla en la que el ejército español vencía al napoleónico. Los prisioneros fueron conducidos al arsenal de la Carraca aunque posteriormente fueron trasbordados a los pontones, o antiguos navíos convertidos en auténticas cárceles flotantes,frente a las costas de Cádiz.

Pontones en la Bahía de Cádiz
Así, a los 3.776 marineros de Rosily vencidos por España, se unirían pronto los 17.350 hombres del general Dupont, capturados en la batalla de Bailén. Juntos y hacinados compartirían su suerte a bordo de los llamados "sepulcros flotantes", un total de ocho, donde la mayor concentración de hombres tuvo lugar entre 1808 y 1810 en las más extremas condiciones de habitabilidad y salubridad, falleciendo muchos de ellos por hambre y fiebres.
A los pocos días de la captura de la flota de Rosily, la Junta de Cádiz decide trasladar a los prisioneros a otros lugares. Se enviaron mil a Inglaterra, otros mil a Portugal. La isla de Mallorca recibió en dos años, siete mil prisioneros aunque por su alto coste de manutención (se calcula de más de 400.000 reales al mes), el gran descontento de los lugareños y la cercanía de la base inglesa en Menorca, pronto se decidió trasladarlos a un lugar donde no molestaran, la isla desierta de Cabrera. Cada cuatro días les llevaban suministros pero pronto fueron abandonados a su suerte. Los que no morían de hambre o sed, se volvían locos. Sebastien Boulerot, prisionero francés que logró sobrevivir, contaba en sus memorias los episodios de hambruna, agresiones físicas, canibalismo, etc. que se dieron en la isla.
En 1808 la Junta de Cádiz también escribió a las autoridades del Archipiélago Canario para preguntar cuántos prisioneros podrían alojar a lo que se respondió que solo podían asumir unos mil doscientos. Canarias no estaba pasando uno de sus mejores momentos. Debido a la guerra de Trafalgar primero y posteriormente a la guerra contra el francés, las costas del Archipiélago estaban indefensas, carecían de protección naval contra posibles invasiones extranjeras. Las comunicaciones con la Península estaban interrumpidas y con ellas, la entrada de alimentos, el comercio, etc.
Pero a lo largo de 1808 no enviaron ningún prisionero. En realidad, un año mas tarde, cuando la carta de la Junta de Cádiz ya estaba olvidada , arribaron en Tenerife, el 11 de mayo de 1809, una agrupación hispano inglesa compuesta por cinco barcos españoles y uno inglés trayendo a bordo 1.484 prisioneros marineros franceses de la flota del almirante Rosily. La situación económica de Canarias se había agravado respecto al año anterior por lo que la Junta Suprema de Canarias envió una carta, no solamente informando de su malestar sino también solicitando fondos para la manutención de los prisioneros pero no hubo respuesta.
Mientras tanto, en Cádiz, se corría el rumor de que el destino de los franceses dependía del cuerpo militar al que pertenecieran. Así, los marineros de Rosily, entre los que estaba Ducor, irían a Canarias y los soldados del General Dupont a Baleares donde supuestamente eran enviados por su cercanía a Francia, con el fin de ser devueltos tras acabar la guerra. Algunos como Ducor, efectuaron un intercambio de uniforme con soldados del ejército de Dupont que se hallaban gravemente enfermos, con el fin de estar mas cerca de Francia. Pero, ¡su destino fue terrible!
En Tenerife, a los prisioneros los llevaron a la localidad costera de Candelaria donde se abrió un campo de prisioneros pero pronto los problemas de abastecimiento forzaron el reparto a distintos puntos de la isla y fuera de la misma. A Gran Canaria enviaron 500 prisioneros que fueron alojados en el Hospital de San Martín donde permanecieron poco tiempo ya que enseguida se solicitó colaboración a la población para que los albergaran en sus casas en calidad de sirvientes o jornaleros en sus tierras, a cambio de comida, alojamiento y un salario mínimo y siempre con el compromiso de no maltratarlos.
No obstante, mientras estuvieron alojados en el Hospital San Martín hubieron permanentes epidemias, de las llamadas "calenturas pútridas", ocasionadas por la falta de aseo, el hacinamiento así como por los residuos de comidas y bebidas que permanecían estancados en el patio del hospital.
Para agravar más la situación, un año más tarde, en mayo de 1810, nuevamente y sin avisar, desembarca en Tenerife, el San Lorenzo junto con un navío inglés que custodiados por la primera y sexta columna de Granaderos de Canarias, traen a bordo ochocientos prisioneros capturados en la batalla de Bailén. Eran soldados del ejército del General Dupont. La isla de Tenerife ya contaba con mil prisioneros y no podía hacerse cargo de nuevas bocas que alimentar por lo que Junta Suprema decide enviar doscientos a La Palma y trescientos a Gran Canaria, de los cuales cuatro se llevan a Lanzarote.
En Gran Canaria, nuevamente se solicita la colaboración ciudadana. Los prisioneros ocupaban oficios de baja cualificación. En la mayoría de los casos fueron sirvientes de familias acomodadas porque contar con personal francés entre el servicio acrecentaba, de cara al exterior, el poder económico de la familia en cuestión. Algunos ascendieron en la escala social con el tiempo, haciéndose un hueco entre los artesanos de la isla aunque ello provocara la ira del gremio.
Muelle de San Telmo
En mayo de 1811 se coloca la primera piedra del muelle de Las Palmas que se construirá con mano de obra de los prisioneros franceses.
Para agravar la situación de miseria en la que se veía asumido el Archipiélago, el 18 de octubre de ese mismo año de 1811 arriba un barco en Gáldar procedente de Santa Cruz de Tenerife, trayendo consigo un virus que ya estaba haciendo estragos en la isla vecina, la fiebre amarilla, y que no tardó en extenderse a la población.
Gran Canaria apenas disponía de hospitales para alojar a tanto enfermo. En Telde solo se contaba con el Hospital de San Pedro Mártir construido en 1490 por Inés Chemida y que estaba en un estado ruinoso, cerrando definitivamente sus puertas en 1814.
La ciudad de Las Palmas contaba con el Hospital de San Lázaro ubicado en las faldas de la montaña de San Lázaro que defendía el Castillo de Mata, que era ya un edificio declarado en ruinas donde solo se recluían a leprosos y en cuyas celdas se terminaban asfixiando. En realidad, el San Lázaro era un hospital que permaneció en silencio de muerte y donde nadie se atrevía a acercarse por miedo al derrumbe.
El Hospital San Martín era el único disponible para albergar a los enfermos y en donde los propios prisioneros franceses fueron empleados para cuidar de sus compatriotas aquejados de fiebre amarilla, terminando, muchos de ellos, contagiados.
Cementerio de Las Palmas a principios del siglo XX
También se les utilizó para enterrar a los muertos.
El gran número de fallecidos al día y la prohibición de sepultar en las iglesias tras la real cédula emitida por Carlos III a finales del siglo XVIII, obligó a la rápida construcción de un cementerio utilizando los fondos de la fábrica Catedral. Con la mano de obra de los prisioneros, comienzan las obras del camposanto el 21 de abril de 1811 en una zona fuera de las murallas de la Ciudad.
Para cuando termina la guerra en 1814, muchos prisioneros ya estaban acomodados a las costumbres isleñas, disponiendo, muchos de ellos, de un negocio y el compromiso matrimonial con una dama isleña.
Ni en Madrid, ni en Francia, se conocía el número de prisioneros franceses que habían en Canarias pero se les invitó a regresar a su patria proporcionándoles para ello dos barcos que partieron de Santa Cruz de Tenerife, en diciembre de 1814 y en febrero de 1815. Algunos decidieron quedarse, otros marcharon a Francia aunque una vez en su país optaron por regresar a las Islas por miedo a participar en otra guerra. Muchos marineros, de la flota de Rosily, solicitarían permiso al comisario de Marina de su departamento para poder quedarse en las Islas.
A principios de 1815, los franceses estantes comienzan los trámites para contraer matrimonio con canarias, siendo el primer requisito, el expediente de soltería a través del cual se solicitaba licencia para casarse al Juez Provisor Episcopal. Debían demostrar que eran solteros y que no habían dado palabra de matrimonio a ninguna mujer fuera de Canarias. También debían demostrar que profesaban la religión católica. Para ello, se servían de testigos los cuales solían ser otros prisioneros franceses o ciudadanos que hubiesen convivido con ellos. Debían contestar a las siguientes preguntas:
-Edad y estado civil
-De dónde era natural
-Quiénes eran sus padres
-En que pila fue bautizado
-Cuándo y por qué salió de su país
Finalmente, debían jurar fidelidad al rey español castellanizando su nombre y apellido.
En los expedientes de soltería observamos que la mayoría de los soldados fueron sacados de sus casas a la fuerza cuando contaban entre 14 y 16 años, para participar en las guerras napoleónicas. A muchos los llevaron caminando a Alemania, a otros a París o a Rusia para llegar a España en marcha y caer prisioneros en la batalla de Bailén (Jaén-Andalucía). En cuanto a los marineros de la flota de Rosily, algunos declaran que sus padres los habían enrolado de niños en la marina y otros fueron capturados para la guerra. La mayoría hicieron ruta a las Antillas francesas.
En cuanto a su fe católica, todos informan que en Francia es la única religión que se profesa. Además, afirman que en época de guerra no les permiten casarse antes de los veinticinco años y que ellos habían salido del país siendo adolescentes por lo que eran solteros. De esta forma, se les permitía casar con isleñas teniendo de plazo un año para aportar la partida de bautismo, algo que luego quedaba en el olvido.
Con el matrimonio se les hacía jurar fidelidad al rey de España castellanizando sus nombres y apellidos que han llegado a nuestros días la mayoría de ellos distorsionados, algo a lo que ya estamos acostumbrados los canarios desde la conquista de los normandos.
Los franceses seguirán teniendo contacto entre ellos apadrinando, en muchos casos, los hijos de sus compañeros de guerra, como es el caso de Pierre Boissier que lo vemos apadrinando alguno de los hijos de Enri Leglú y Micaela de Santa Ana.
Una vez terminada la Guerra de la Independencia
Las Palmas (Gran Canaria),  en el siglo XIX
comenzó una mejora de la expansión económica de las islas. Familiares de los franceses que quedaron, se establecieron en el Archipiélago, así como otros paisanos que veían en Canarias un lugar de proyección comercial. Las iniciativas empresariales de los ciudadanos franceses en nuestra tierra, fueron muy importantes en el siglo XIX y constituyeron un factor que contribuyó a la economía de las islas, situadas en un lugar estratégico en las rutas marítimas del Atlántico. La revolución industrial y la consecuente expansión capitalista va a favorecer nuestro crecimiento económico lo que se reflejará en la construcción de modernos edificios como el Gabinete Literario levantado en el solar que ocupaba el convento de San Bernardino de Siena, o El Museo Canario, que abre sus puertas en 1879 como Institución Científica y Cultural. En ese mismo año de 1879, surge como consecuencia de las protestas de un grupo de comerciantes contra el abuso de los impuestos recaudatorios, el Círculo Mercantil de la mano de Néstor de la Torre, teniendo como presidentes de honor a dos canarios, uno de origen francés (Juan B. Ripoche) y otro de origen escocés (Thomas Miller), se consolida la trama urbana, etc.
Llegarán nuevos franceses y británicos que junto con los que fueron prisioneros o sus hijos, marcarán los pilares de la nueva y floreciente economía canaria.
Bendición de las obras del puerto de La Luz.Febrero 1883
Así, Juan Bautista Ripoche, hijo de aquel marinero francés que fue enviado a Gran Canaria como prisionero, siguió las huellas de su padre convirtiéndose en un influyente comerciante y consignatario, además de agente consular francés en Las Palmas. No hay duda de que el destino tenía reservado una carta de oro para estos franceses, al elegir las Islas Canarias y no la isla de Cabrera, como campo de prisioneros. Casaron con canarias y tuvieron hijos canarios... Ellos escribieron un capítulo más de la historia de nuestra tierra.
En la siguiente relación de franceses que optaron por quedarse en Gran Canaria, se han omitido algunos pues no hemos podido conseguir las partidas de matrimonio.
JEAN IGNACE RIPOCHE (Juan Ignacio Ripoche)
Marino. Nacido en Frossay (Loire-Atlantique).Hijo de Rene Ripoche y Jeanne Frenay, fué bautizado el 12 de junio de 1786 siendo sus padrinos Michel Le Chever y Jeanne Ripoche, la cual no sabía firmar. A los diecinueve años se enroló voluntariamente en la marina partiendo del puerto de Brest rumbo a Guadalupe y Santo Domingo para llegar al Ferrol (Galicia) y de allí a Cádiz donde fue hecho prisionero permaneciendo un año y medio en los pontones. Fue enviado a Tenerife en 1809 y posteriormente a Gran Canria donde permaneció hasta 1814. Acabada la guerra, tanto él como su compañero Françoise Louis Martin, regresaron a Francia donde llegó el 16 de febrero de 1815. Ripoche permaneció en su casa seis días. Teniendo compromiso de matrimonio y temiendo que le aplicasen otra vez el servicio de embargo, solicita licencia al comisario de marina de su departamento para regresar a Canarias, embarcando en un navío que estaba fondeado en el puerto de Nantes donde estuvo hasta el 5 de abril de 1815. Posteriormente salió rumbo a Lisboa donde estuvo un mes, luego Madeira (seis días) para finalmente llegar a Gran Canaria portando su partida de bautismo.
Contrajo matrimonio en el Sagrario, el 21 de junio de 1815, con Dña. Cándida Hernández, natural de Telde y vecina de Las Palmas. Ella era viuda de D. Juan Antonio de Quintana, el cual había fallecido en 1811, e hija de D. Miguel Hernández Navarro y de Dña. Gertrudis Peneley y Serrano y nieta materna de Cristóbal Tadeo Peneley y Susana de Dios, naturales de la Villa de Cartaya (Huelva).
Juan Ignacio y su esposa vivieron en la calle de San Pedro donde nacieron sus hijos. Cerca de su casa se ubicaba el primer pequeño comercio del escocés Diego Swanston con el cual trabajó llegando a ganarse la confianza del británico con el que se convirtió en consignatario de buques.
El matrimonio bautizaría a su primer hijo Miguel Domingo Félix, el 2 de julio de 1816.El 4 de septiembre de 1818 nacería Juan Bautista Cándido y en 1825 veía la luz, Josephine.
Juan Ignacio fallecía el 24 de noviembre de 1849 a los 63 años (Libro de defunciones de la iglesia de San Francisco).
Su hijo Juan Bautista Ripoche se convirtió en un importante consignatario y comerciante convirtiéndose en uno de los principales representantes de la burguesía grancanaria, llegando a ostentar el cargo de agente consular de Francia y en cuya memoria una de las calles que llegan al Parque de Santa Catalina, lleva su nombre. Al fallecer, sus negocios los administró su antiguo administrador Néstor de la Torre Doreste, abuelo materno del gran pintor Néstor Martín-Fernández de la Torre y del insigne arquitecto Miguel Martín-Fernández de la Torre.
Entrando en el cementerio de Las Palmas, a la derecha, encontramos su tumba y la de su hermana Josephine, presidida por una columna quebrada, un elemento masón poco frecuente en los cementerios católicos.No es de extrañar que Ripoche perteneciera a la Logia al igual que su administrador Néstor de La Torre. Al pie de la columna reza un poema en francés que Monsieur Jobard, marido de Josephine, dedica a su esposa y que dice:
            “Mi esposa querida, 
           el trono cubierto de flores 
           en la primavera de su vida, 
           se apagó sin dolores".
"Fuiste la más virtuosa y la mejor de las madres, tu infortunado marido que conserva un conmovedor recuerdo tuyo, hizo construir esta tumba a tu respetuosa memoria”
En la lápida leemos un epitafio dedicado a Juan Bautista Ripoche que reza así:
Ici reposent aussi les restes de son cher frere Jean B. Ripoche, decede le 10 septembre 1885 a láge de 66 ans” (aquí reposan también los restos de su querido hermano Juan B. Ripoche, fallecido el 10 de septiembre de 1885, a los 66 años).
ANDRÉ ÉTIENNE AUJUANNET (Andrés Esteban Juanes)
De 26 años e hijo de Claude Aujuannet y Marie Dumont, nació en 1789 en Dun perteneciente al departamento francés de Ariége.
En 1806 cuando contaba con diecisiete años le aprehendieron para llevarlo a París donde permaneció nueve meses y medio, luego en marcha a Madrid (dos meses) y Toledo. Fue hecho prisionero en La Carolina en 1808 trasladándolo a los pontones de Cádiz y posteriomente a Canarias. En Gran Canaria estuvo tres años en Las Palmas, trabajando de criado en casa de Dña. Ana, madre de D. Juan Francisco Suárez, alguacil mayor del Obispado. Posteriormente, lo envían a Gáldar para trabajar, también de criado, en casa del párroco D. Ramón Medina
En febrero de 1816 casó en Agaete con Gregoria de Armas, hija de María de las Nieves de Armas y padre no conocido, con la que tuvo siete hijos.
El apellido se modificó llegando hasta nuestros días como Auyanet, expandiéndose por diversos municipios de la isla, por la cantidad de vástagos que hubo del matrimonio del nieto del francés, Luis Auyanet Suárez el cual casó en Gáldar, en 1868, con Agustina Romero Caballero, con una sucesión de veintidos hijos.
ANDRÉ GUILLAUME THEODORE (Andrés Guillermo Teodoro)
De 32 años, es natural de Marsella e hijo de André Guillaume y Marie Poles. Nacido en 1783. Salió de Francia, a los doce años, como marinero rumbo a Egipto, donde permaneció cinco años. Posteriormente cruzó el Atlántico, dirigiéndose a las colonias francesas de América.
Solicita expediente de soltería en 1815 y casa el 12 de enero de 1816 en la ermita de San Antonio Abad, con María Aguiar, natural de la ciudad de Las Palmas e hija de Marcos Aguiar y María Domínguez.
ANGEL FORTUNA
Natural de Sori, Génova e hijo de Giovanni Battista Fortuna y Maria Fule.
Salió de marinero a las América francesas. Fue hecho prisionero en Cádiz, desde donde lo enviaron a Canarias, tras pasar un tiempo en los pontones.
Casó con Inés Alfaro, nacida en Fuerteventura y vecina de El Carrizal de Ingenio, en Gran Canaria.
ANTOINE BERNARD NICOLAS (Antonio Bernardo Nicolás)
Natural de Marsella, era hijo de Fosco Nicolas y Marie Nicolas.
Fue tomado de marinero y enviado a Cadiz, posteriormente a América, regresando a Vigo y Cádiz donde participa en la batalla de Trafalgar. Tres años más tarde, participa en la batalla de la Poza de Sta. Isabel, donde es hecho prisionero. En Gran Canaria sirvió en casa de Dña. Luisa Falcón, en Teror.
El 5 de octubre de 1815 contrajo matrimonio en el Sagrario, con Isabel Josefa Ramos, natural de Telde y vecina de la ciudad de Las Palmas, e hija de Tomás Ramos y Antonia Ojeda .
ANTOINE CORNIER
Natural de la ciudad de Lyon, Francia, e hijo de Jean Cornier y Caterine Darnier, fue bautizado en la pila de la parroquia de San Telmo de Lyon.
En 1803 fue requisado para la guerra, dirigiéndose primero a Bolonia donde estuvo seis meses, luego siguieron en marcha a Prusia donde estuvo un año para regresar a Francia y, de allí, atravesaron los Pirineos y marcharon a Madrid, donde permaneció tres meses, luego Bailén, donde fue hecho prisionero y conducido a los pontones de Cádiz y, por último a Gran Canaria, pasando antes por Tenerife.
En Gran Canario sirvió en casa de D. José López
Casó en el Sagrario el 1 de abril de 1815 con María Dolores Rodríguez, natural de Guía e hija de José Rodríguez y de Catalina de los Santos. Fue bautizada en Guía el 7 de febrero de 1781. Fueron sus abuelos paternos, Juan Colombo y Josefa Rodríguez, y los maternos Juan Mireles y María de los Santos.
AUGUSTIN JOSEPH BLANCHARD (Agustin José Blancar)
De 34 años y natural de Lille-Flandes e hijo de Blas Augustin Blanchard, fue bautizado en la pila de la catedral de Lille.
En 1808 salió de su patria con motivo de haber sido requerido por Napoléon para la guerra. Fue a Alemania donde permaneció nueve meses para luego ir en marcha a España. En Palencia, estuvo dos meses, y en Madrid, otros dos meses. Luego, participó en la batalla de Bailén donde fue hecho prisionero y llevado primero a Jerez y después a los pontones de Cádiz, donde estuvo once meses. Su destino final fué Gran Canaria. Los últimos seis meses, ha vivido en Santa Brígida donde ahora desea establecerse.
Actúa como testigo Henri Legleuy naural de la misma ciudad que Agustín.
Casó en Santa Brígida con Francisca Viera.
BARTHÉLEMY ARLOTE (Bartolomé Arlote)
De 27 años y nacido en 1789, en Riba (Génova), fue bautizado en la parroquia de San Mauricio. Hijo de Mauricio y María Arlote.
En 1807 salió de su patria en una de las requisas que hicieron para dirigirse a Toulouse, luego a Bayona y finalmente a Bailén donde fue hecho prisionero. De los pontones de Cádiz fue enviado a Gran Canaria, pasando por Tenerife.
El 1 de julio de 1816 casa con María Concepción Corvo, de treinta y tres años y natural de Tenerife. Era hija de Cayetano Luis Corvo y Andrea de León Rojas, naturales del Realejo Bajo. Al año siguiente de la boda nacería su hija la cual fue bautizada en el Sagrario, el 5 de noviembre de 1817, con los nombres de Isabel Marcela Micaela María del Carmen, siendo su padrino D. Gregorio de León, vecino de Artenara.
BENOÎT MONTSUI (Benito Montesuy)
Nacido en Lyon, es hijo de Françoise Montsui y Antonia Barmoreli.
A los 19 años fue tomado para servir en la armada y llegó a Alemania, luego se incorporó al regimiento que lo llevó a Bailén siendo hecho prisionero y llevado a los pontones de Cádiz. Su destino final fue Gran Canaria, concretamente Santa Lucía de Tirajana.
CHARLES MASSON (Carlos Mason)
De 28 años, nacido en Paris e hijo de Sebastian Masson y Joane Bauisad.
A los 18 años salió de su patria en la requisa que se hizo paa la guerra,de soldado. Primero se dirigieron a Alemania, luego a Prusia y Polonia y posteriormente a España (Segovia, Vitoria, Madrid y luego a Bailén).Dice que en Francia no se permitia que ningún hombre se casara hasta que no cumpliera los 25 años. Que profesa la religion mayoritaria de su país, la católica. Tras estar de prisionero en los pontones, lo enviaron a Canarias.
Casó en el Sagrario, el 3 de mayo de 1815 con María Borges, hija de Gregorio Borges y Antonia Chaves.
CLÉMENT BRESSI (Clemente Bresi)
Hijo de Jean Baptist y Marie Antoinette Bressi, fue bautizado en la catedral de Avignon de donde era natural.
Lo aprehendieron en su casa,a la fuerza para la guerra con España. Pasó por Aranjuez, Madrid, Toledo y Bailen donde fue cautivo y llevado a los pontones de Cádiz por espacio de 2 años.
Casó en el Sagrario el 14 de noviembre de 1815, con Juana Rodríguez, viuda de Marcial Umpiérrez, e hija de Juan Rodríguez y Josefa Doreste. Dos días más tarde de la boda bautizan a su hijo Salvador.
El 18 de mayo de 1818 bautizan en el Sagrario, a su hija Micaela María del Rosario, nacida un día antes.
ÉTIENNE BEOS (Esteban Beos-Bens)
Nacido en Murat, región de Auvernia en Francia. Fue soldado hecho prisionero en la batalla de Bailén y llevado a Cádiz como prisionero. Era hijo de Étienne Beos y Anne Rio.
En el Sagrario, casó el 6 de febrero de 1815 con Juana de la Concepción Ramos, natural de Arucas y vecina de la ciudad de Las Palmas, e hija de Antonio Ramos y María Marrero.
FRANÇOISE LOUIS MARTIN (Francisco Luis Martin)
De 43 años. Natural de Chatelaudren, Côtes-D’Amour, (Bretaña). Hijo de Jean Marie Martin y de Petra de Soliman.
En Brest fue embarcado en 1794 cuando tenía veintiún años, para navegar en la fragata “La Dorada” con otros solteros entre 18 y 25 años. Luego
El Guiniguada que une los barrios de Vegueta y Triana
pasó al barco “Chile” en donde llegó a Santo Domingo y de allí regresó a Francia para, nuevamente, volver a embarcar en el puerto de Brest rumbo a la isla antillana de Guadalupe donde permaneció un año. Luego en otro navío llegó a Sto. Domingo y de allí al Ferrol y Cádiz donde cayó prisionero siendo conducido al cuartel de San Carlos de la isla de León donde estuvo un año hasta que lo llevaron a Tenerife y tras ocho días, lo embarcaron para Gran Canaria. Una vez acabada la guerra regresó a Francia para solicitar permiso al comisario de marina de su departamento para instalarse en Gran Canaria. Al regresar realizó los trámites para contraer matrimonio, actuando como testigo del expediente de soltería, Jean Ripoche, puesto que estuvieron en el mismo barco en El Ferrol y combatieron juntos en Cádiz.
Françoise casó el 3 de febrero de 1816 en el Sagrario, con Luisa María de la Concepción Viera, natural de San Lorenzo y vecina de Las Palmas. Hija de Antonio Viera y María Arencibia, actuando como testigos del enlace D. Pedro Ramos Palencia, Capitán de milicias de la provincia de Canarias y Dña. Rosa Ramos Palencia en casa de la cual, Francisco trabajó como sirviente, y Dña. Ana Romero Jiménez.
FRANÇOISE MARTIN GALOT (Francisco Martin Galot)
De 29 años. Nacido en Normandía en 1786 e hijo de Jacques Galot y Marie Anna Edeline.
A los 18 años, salió de su patria para ir a la guerra como soldado. Estuvo en Bolonia durante trece meses y luego se dirigió a Madrid, Toledo (cinco meses) hasta llegar a Bailén donde fue hecho prisionero y conducido a los pontones de Cádiz.
En Gran Canaria estuvo sirviendo,en la labranza, en casa de D. Juan Antonio Navarro, durante dos años.
Casó en el Sagrario en la noche del 2 de mayo de 1815, con María del Pino Gordillo, hija de Salvador Herrera y Catalina Gordillo. La novia nació el 8 de febrero de 1789 en San Bartolomé de Tirajana y llevada a la pila el 16 de febrero. Era nieta de Manuel Herrera y Francisca Gil por parte de padre, y de Juan Gordillo y Francisca Rodríguez, por parte de madre.
GIACINTO MONTI (Jacinto Monti)
Nacido en el Piamonte italiano fue hecho pisionero en la batalla de Bailén y conducido a los pontones de Cádiz. En Gran Canaria residió en Gáldar trabajando de carpintero. Realizó los trámites en 1815 para casarse con María del Carmen Pinto , natural y vecina de Gáldar.
HENRI LEGLEUY (Enrique Leglú)
Natural de Lille-Flandes e hijo de Henri Legleuy y Marie.
En 1808 fue aprehendido junto con Augustine Joseph Blanchard para ir a la guerra en el ejército de Napoléon siendo hecho prisionero en Bailén y llevado a los pontones de Cádiz. Su destino final sería Gran Canaria casando con Micaela de Santa Ana
El 27 de febrero de 1816 bautiza en el Sagrario a sus hijos gemelos, Sebastián Matías de San Mateo y Juan Bautista Matías de San Mateo. Dos años más tarde, el 15 de septiembre de 1818 llegaría al mundo su tercer hijo, Enrique Manuel María que fue bautizado en el Sagrario cinco días después.
JEAN AUGUSTINE MUTINE (Juan Agustin Mutira)
Natural de Dunquerque e hijo de Philippe Mutine e Isabel Contais.
Salió de su patria en 1807 con el ejército de Napoleón marchando a Alemania para posteriormente atravesar los Pirineos y llegar a Bailén donde fue hecho priisonero. De los pontones de Cádiz lo llevaron a Gran Canaria como destino final.
Estuvo de sirviente en casa de D. José Navarro en la ciudad de Las Palmas.
Casó en la noche del 2 de mayo de 1815 con Manuela Rafaela Cabrera, nacida en Arucas aunque reside nte en Las Palmas 1812 e hija de Juan Cabrera y Catalina Cardoso. La novia nació el 16 de agosto de 1790 en Arucas siendo bautizada en la Iglesia de San Juan Bautista de la misma localidad, el 22 de agosto de 1790
Abuelos paternos: Andrés Cabrera y Lucia Quintana, difuntos
Abuelos maternos: Nicolás Cardoso y Gregoria de los Reyes, difuntos
Padrino: D. Blas Suárez de Medina.
El 23 de septiembre de 1817 nacería Luis Rafael siendo bautizado en el Sagrario tres días más tarde.
JEAN ALEXO (Juan Alejo)
Natural de Marsella e hijo de Jean Alexo y Marie Catalina Grabans.
Fue tomado a la fuerza para servir como soldado en el ejercito francés llegando en marcha hasta Egipto. Fue hecho prisionero en la batalla de Bailén y conducido a los pontones de Cádiz
El 20 de mayo de 1816 casó en el Sagrario,con Agustina Gordillo,natural de Lanzarote y vecina de la ciudad de Las Palmas y viuda de Luis Jiménez.
JEAN BAPTISTE ABEILLE (Juan Bautista Abeja)
natural de Villeneuve en el departamento de Vals, en Francia, residente de Tirajana. Quiere casar con Juana Navarro, vecina de Tirajana. Hijo de Juan José Altullmen y de Bianca Bellicima. Bautizado en la parroquia de San Pablo. Tienen 33 años. En 1790 salió de su patria con destino a la navegacion en barcos mercaderes en lo que permaneció año y medio, tras lo cual fué aprehendido para ir de marinero en la escuadra francesa, estando en varios parajes de América y la peninsula Ibérica hasta que se declara la guerra. Hallándose en Cádiz fue apresado, permaneciendo en los pontones algo más de once meses.
JEAN BAPTISTE DU NIZ (Juan Bautista Déniz)
De 25 años.Hijo de Jean Du Niz y Caterine.
En 1807 lo llevaron en el ejército, marchando hasta Bayona donde permaneció tres días. Posteriormente a Vitoria donde estuvo tres meses, luego a Valladolid, Toledo y finalmente fue hecho prisionero en la batalla de Bailén siendo conducido al Fuerte de Santa María donde permaneció veintidos meses y de allí lo trasladaron a los pontones de Cádiz. Su destino final fue Gran Canaria.
El 23 de abril de 1815 casó en el Sagrario con Josefa Morales natural de Lanzarote y vecina de Las Palmas. Viuda de Miguel de Sosa, era hija de Antonio Morales y María Candelaria.
JEAN BAPTISTE GUEBAR (Juan Bautista Guebar)
De 26 años y natural de Flandes e hijo de Jean Baptiste y Bernadette Guebar.
Salió con el ejército a España para ser hecho prisionero en Bailén y llevado a los pontones de Cádiz.
En Gran Canaria, vivió en Moya donde quería casar con la jóven María Guadalupe.
JEAN JOONEZET CROCBET (Juan Crobé)
Nacido en 1782 (33 años) en el cantón de Montiert-en-Der fue bautizado en la pila de Saint Pierre. Hijo de Honorat Crocbet y Caterine.
Declara:
que hallandome en esta isla como uno de los prisioneros franceses, deseaba situarme en ella asiempre que se me diera permiso para ello, venida la orden de que nos volvieramos a nuestra patria. Con el contento de afectuar matrimonio que tengo tratado con Maria de los Remedios Hernández, natural de Tenerife y y residemte en esta ciudad,no puedo realizar dicho matrimonio sin acreditar la libertad de mi persona y catolicismo por no haber traído conmigo la partida de bautismo para lo que solicito dispensarme en presentar la cartilla de bautismo”.
Teniendo la edad de quince años, en 1797, salió de su patria con el fin de navegar en el ejercicio de marinero. Estuvo en las Americas Francesas. En Guadalupe permaneció 6 meses. Posteriormente se declaró la guerra contra los franceses y hallandose en un buque en el puerto de cádiz fue aprendido y conducido a al cuartel de san carlos donde permaneció ocho meses y posteriomente lo enviaron a esta isla dode ha permanecido siete años. Se le pregunta si había contraído matrimonio previamente, declaró que habiendo salido de Francia a tan corta edad no podía haber celebrado matrimonio ni en tierra ni navegando, ni contrato alguno. Informa que que profesa la religion católica.
Testifica Françoise Lacost, natural de Angoulême, el cual informa que conocía a Jean el cual salió voluntariamente a navegar como marinero siendo tomado para los barcos de la escuadra francesa. Que a los dos años de haber salido se encontraron en un buque por distintos puertos hasta que fueron hechos prisioneros en Cadiz y los enviaron a las Islas,por lo que sabe que no casó. Además, continúa, le ha visto ir a misa y ejercer el catolicismo.
Y le ha visto ir a misa y jercer la religión
Los testigos juraban ante dios y la cruz
El fiscal genral visto el expediente, resuelve que ha justificado la libertad de su persona y catolicismo por el tiempo que permaneció ausente al servicio de la marina francesa, por cuya causa no hay reparo en acceder a la solicitud y disensar la presentacion de la partida de bautismo
El 19 de marzo de 1815 contrajo matrimonio en el Sagrario, con María de los Remedios, natural de la ciudad de Las Palmas y expósita actuando como padrino, D. José de Matos, doctor en Medicina.
JEAN MARIE LAMORTE (Juan María Lamon)
De 33 años y nacido en Grandvile-Normandía en 1783
Hijo de Guillerme De Lamont y Marie Gallien, fue bautizado en la parroquia de Saint Nocolas.
En 1796 cuando tenía 13 años lo aprehendieron junto con otros jóvenes para prestar sus servicios a la marina francesa con la que fue a America y Egipto. La escuadra se unió a la española en Cádiz hasta que fue hecho prisionero y llevado a Canarias.
Cuando la epidemia de fiebre amarilla en la Isla, ayudó a los enfermos, cuidando especialmente a Fray Francisco Montesdeoca. Tras contagiarse, los demás frailes lo retiraron fuera de la portada de la Ciudad proporcionándole tratamiento, hasta que se curó.
El 27 de junio de 1816 casó en el Sagrario con Luisa de Santa Ana. Dos de sus hijos, Luisa María y Juan Francisco de Borja fueron bautizados en el mismo lugar el 23 de septiembre de 1823 y el 11 de octubre de 1815, respectivamente.
JEAN PIERRE (Juan Pedro Pierre) + Mª Carmen Miranda (La Vega). LPGC
De 24 años, es natural de Lyon siendo bautizado en la catedral de dicha ciudad en 1791. Hijo de Claude Pierre de Creirés y Anna Bernadette. Fue tomado para la guerra cuando tenía 18 años, llevándolo a Madrid, transitando por Burgos y otros parajes hasta que fue hecho prisionero y lo enviaron a los pontones de Cádiz y luego a Canarias.
En Gran Canaria trabajó de sirviente en casa de Dña. Clara Romero. Casó con María del Carmen Miranda, nacida en La Vega de Santa Brígida e hija de José Miranda y Andrea Falcón.
Su hija Alejandra María del Carmen nació el 26 de febrero de 1816 en la ciudad de Las Palmas siendo bautizada en el Sagrario el día 28 del mismo mes.
 JEAN PIERRE RUELLAND (Juan Pedro Ruelan)
De 27 años, nació el 20 de diciembre de 1788 en Lorient, departamento de Morbihan-Norte. Era hijo de Claude Florian Ruelland y Helene Lenoellec que que habían casaron en 1786.
A los 13 años, sus padres le metieron en la marina y fue conducido a bordo de la corbeta de guerra “La Bellina”, a América y de allí al Ferrol, donde se reunió con otros compañeros de la escuadra francesa que se hallaban en la ciudad para dirigirse a Cádiz donde fué hecho prisionero, permaneciendo 2 meses en San Carlos y 2 meses en los pontones. Luego lo llevaron a Gran Canaria, previo paso por Tenerife, donde ha permanecido desde 1808 hasta el 2 de febrero de 18159 fecha en la que embarcó para Francia con el objeto de recoger sus papeles para casarse.
El 25 de junio de 1816 contrajo matrimonio en el Sagrario, con Ana María Díaz Hidalgo, hija de Nicolás Díaz e Isabel Hidalgo naturales y vecinos de la ciudad de Las Palmas.
En el libro 39 de bautismos del Sagrario encontramos el bautizo de Úrsula María del Carmen siendo su madrina Marie Douleurs Ruelland, hermana del francés.
LOUIS BURDEAU (Luis Burdó)
Al igual que Jean Pierre Ruelland, procedía de la ciudad portuaria de Lorient, en el departamento de Morbihan, en la región de Bretaña. Era hijo de Pierre Bourdeau y Joanne Burdeau.
Batalla de la Poza de Sta. Isabel
Salió desde pequeño a navegar cuando fue tomado ,con otros hombre, para el servicio del emperador. Estuvo en Puerto Principe, La Habana, Italia, etc. hasta que llegó al Ferrol (Galicia). En el barco “Algesiras” fue a Cádiz para luchar en la escuadra del Vicealmirante Pierre Villeneuve, contra la armada británica. Tras la derrota, Louis permaneció en la bahía junto a los 4 barcos que habían sobrevivido, de los ochenta que componía la escuadra francesa, a la derrota de Trasfalgar. Al ser Villeneuve sustituído, cinco días mas tarde llegaría Rosily para ponerse al mando. Tres años mas tarde, Luois Burdeau se enfrentaría a los españoles siendo reducido a prisionero. Estuvo en los pontones durante dos meses y posteriormente fue conducido al cuartel de San Carlos en la isla de León y de allí a Canarias permaneciendo en Gran Canaria hasta su fammecimiento .
Casó con Sebastiana de la Peña
PAUL SCHNEIDER (Pablo Esneider)
De 26 años y nacido en Alemania en 1789. Hijo de Franz Jacob Schneider y Anne Marie Brand.En 1807 salió de su patria para combatir con las tropas de Napoleón, en España permaneciendo en las ciudades de Burgos y Madrid hasta que fue hecho prisionero en la batalla de Bailén.
El 29 de junio de 1815 casó en el Sagrario con Agustina Alvarado Angulo, natural y vecina de Las Palmas e hija de Juan Alvarado y María Angulo.
En el Libro 38 del Sagrario Folio 49 vuelto, asiento 299 se refleja la inscripción del bautismo de su hijo Fernando el cual fue bautizado el 2 de junio de 1821 siendo su padrino, otro francés, Jean Crocbet.
El 15 de marzo de 1823 bautizan a Juana Francisca Ana María. Esta vez el padrino fue Esteban Perdomo.
PIERRE BOISSIER (Pedro Vocie-Boissier)
Natural de Languedoc, al sur de Francia. Hijo de Ambroise y Joanne Rose Boissier. Fue hecho prisionero en la batalla de Bailén y conducido a los pontones de Cádiz. En Gran Canaria, su destino final y junto con otros franceses, ayudó a construir el muelle de Las Palmas.
Es padrino de bautismo en 1821, de Enrique, hijo de Henri Legleuy y Micaela de Santa Ana.
El 31 de octubre de 1817 contrae matrimonio con María de Gracia de Santa Ana, en el Sagrario. El 7 de febrero de 1819 nace Juan Ambrosio siendo bautizado en el Sagrario el día 14 del mismo mes.
En el Libro 38 del Sagrario encontramos el registro de bautizo de Antonio Eulogio, bautizado el 16 de marzo de 1825 y nacido el dia 11 de dicho mes.
Pedro Boissier se dedicó al comercio de vinos.
PIERRE LAMY (Pedro Lemi)
De 33 años. Nacido en 1780 en Burdeos e hijo de Pierre Lamy y Marie Cebó.
Salió de Francia en 1796, con 16 años, cuando su patria le requirió. Fueron al puerto de Rochefort para servir en la escuadra, saliendo rumbo a la Isla de Sto. Domingo en el navío “Nero” donde permanecieron un año para posteriormente viajar a España donde permaneció en el Ferrol durante un año y dirigirse, en otro buque, a Cádiz donde participó en 1805 en la batalla de Trafalgar y tres años más tarde en la batalla de la Poza de Santa Isabel, donde fue hecho prisionero. En 1809 lo llevaron a Canarias permaneciendo en Gran Canaria hasta que en 1816 inicia los trámites para casarse casarse con Francisca Antonia de los Dolores García Medina, hija de Gregorio Alonso García y María Medina, natural y vecina de Telde (Sagrario,16 de diciembre de 1816).El 5 de junio de 1822 bautizan a su hijo Fernando Pedro María Dolores y el 4 de mayo de 1824 a Pedro Miguel Amancio.
SIMON PIGNET (Simón Piqué)
De Marsella e hijo de Simon y Francine Pignet, fue aprehendido a los 14 años y llevado a la marina. Navegó a la América francesa y de allí a Cádiz participando primero en la guerra de Trafalgar y posteriormente en la de la Poza de Santa Isabel, siendo fue hecho prisionero y enviado al cuartel de San Carlos durante once meses.. Le enviaron a Gran Canaria.
El 26 de enero de 1815 inicia el expediente de soltería para casarse con María Antonia Naranjo, natural de Telde y vecina de Las Palmas. Lo sorprendente es que el 5 de febrero de ese año contrajo matrimonio pero no con la esperada sino con María Dolores Ortega, natural de Telde e hija de Juan Fernando Ortega y María Bueno.

Agradecimientos a:
D. José Díaz-Saavedra de Morales y a su esposa Dña. Monique Abadie, por su estimada aportación en la traducción de los textos del francés al español. 
D. Marcelo Rodríguez Fuertes por compartir generosamente sus investigaciones sobre los prisioneros franceses en la isla de La Palma.

BIBLIOGRAFÍA
-Archivos del Departamento Marítimo de Cádiz.
-Archivo Histórico Nacional
-Archivo Histórico Provincial de Las Palmas.
-Archivo Histórico Diocesano de la Diócesis de Canarias: Expedientes de soltería y Libros Sacramentales.
-ALVAREZ RIXO, J.A. “Cuaderno Histórico de estas Islas Canarias o Noticias Generales de su Estado y Acontecimientos en los años 1808-1812”. Archivo Marqués de Acialcázar.
-AYMES,JEAN RENÉ. La Guerra de la Independencia (1808-1814). Calas y Ensayos.2009
-BENITO SÁNCHEZ, M. La participación canaria en la Guerra de la Independencia. Aula “General Ignacio Pérez Galdós”. III Seminario Defensa y Sociedad. La Comandancia General de Canarias ante la Guerra de la Independencia. Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, 2007-
-BENITO SANCHEZ,M.- LAFORET,J.J. Unidades canarias en la Guerra de la Independencia. La Granadera Canaria. Real Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria. 2009.
-BOSCH MILLARES,J. Historia de la Medicina en Gran Canaria. Ediciones del Excmo. Cabildo Insular de Gran Canaria. 1967
-DE CASTRO, A. Cádiz en la Guerra de la Independencia. Cuadro Histórico. Excmo. Ayuntamiento de Cádiz. 1864.
-DE PAZ SÁNCHEZ, M. Historia de la Francmasonería en Canarias (1739-1936). Tomo I y II. Ediciones Idea. 2008
-FAJARDO ESPINOLA,F.. Los prisioneros de la Guerra de la Independencia en las Islas Canarias (1809-1815).Anuario de Estudios Atlántico, nº 60. Año 2014
-GARCIA LAMIS,L. Cuando el padre nos olvida. Los prisioneros de Cabrera en la Guerra de Independencia (1808-1814). Editorial Objeto Perdido. 2011
-GARCIA PÉREZ,J.L. Viajeros ingleses en las Islas Canarias durante el siglo XIX. Ediciones Idea.2007-
- RODRÍGUEZ FUERTES, M. Prisioneros franceses en la isla de La Palma. En preparación.
-SUAREZ BOSA, M. Empresas y empresarios franceses en Canarias en el siglo XIX. Boletín Millares Carló nº 27. UNED 2008.



6 comentarios:

  1. Buenos días,

    me ha parecido muy interesante el artículo por la información que ofrece de estos franceses que se asentaron tras la Guerra de Independencia. Le recomiendo la lectura de una comunicación que presenté al XX Coloquio de Historia Canario-Americana (2012) sobre los expedientes de soltería como fuente para conocer la vida de los europeos en Canarias en el que se mencionan a estos individuos.

    Brito González, Alexis D.: "Un instrumento para el conocimiento del discurso vital de los inmigrantes europeos en Canarias en el Antiguo Régimen: los expedientes de soltería". XX CHCA pp. 606-623.
    http://coloquioscanariasamerica.casadecolon.com/index.php/CHCA/article/view/9199

    Un saludo.

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  2. Marta Peñalosa Giménez7 de abril de 2015, 11:29

    Muy interesante artículo con una gran valía por las aportaciones inéditas sobre este desconocido tema.
    Un trabajo muy bien ilustrado y desarrollado que sin perder rigurosidad es totalmente accesible y ameno para todos los públicos.
    Tuve la suerte de asistir a su magnífica exposición con una excelente puesta en escena y eminentemente didáctica.
    Saludos cordiales

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    3. Muchísimas gracias Marta.Me siento muy honrada por tus comentarios.

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