El año 1496 llegó a Gran Canaria don Diego
de Muros, recién nombrado obispo de la Diócesis, y, según las crónicas, entre
su séquito venía su aya Ursula de Troya, sevillana, con sus tres hijos: Juan,
Diego y Constanza.
Con el correr de los tiempos, sus hijos Juan
y Diego se convertirían en sacerdotes, ocupando cargos de relieve en la iglesia
grancanaria, sobre todo el primero que, entre otros cargos, ejerció de
sacerdote en Teror, lugar con el que estuvo muy relacionada la familia Troya ,
existiendo en el actual municipio de Valleseco un barrio denominado “Las Troyanas”.
En este pequeño reportaje trataremos de
relacionar la descendencia del sacerdote Juan de Troya y de su hermana
Constanza de Troya, sobre todo las primeras generaciones, contando con la
dificultad de, especialmente en la época que nos ocupa, encontrar registros,
tanto eclesiales como notariales, que nos confirmen los datos dispersos que nos
llegan a través de diversos autores. Lo que si queremos hacer notar es que,
además de recopilar información de lo ya publicado, hemos trabajado los
diferentes archivos y, aparte de varios protocolos notariales, hemos encontrado
numerosos registros bautismales, siendo bastante más escasos los registros matrimoniales
y los de defunciones, por lo que los datos aquí contenidos no son en todos los
casos verificables, pero pensamos que si no son ciertos en su totalidad, si que
los podemos dar como bastante probables, al tiempo que damos datos y dejamos el
camino abierto a posteriores indagaciones.






