lunes, 25 de julio de 2016

LA PACIENTE GENEALOGÍA

CRISTINA LÓPEZ-TREJO DÍAZ

Hacer el árbol genealógico de una familia es una tarea larga y llena de complicaciones, decepciones y ¿por qué no decirlo?.¡frustraciones!, aunque bien es verdad que cuando consigues un antepasado, el sentimiento de triunfo no tiene parangón. Y como te sientes alegre, lo comunicas a cualquier familiar o amigo que te acabas de encontrar en la calle pero cuando le trasmites tu felicidad por haber localizado a un pariente lejano que
llevabas buscando varios meses, rápidamente se encargarán de destruir tu alegría. Entonces es cuando escuchas aquello de: ….¿un pariente lejano?........¿y dices que te pasas horas y horas entre documentos antiguos para buscar muertos? ….¡que necesidad!!!!!....
Al principio me dijeron que buscara las partidas de matrimonio para saber quiénes eran los padres y luego con dichos nombres podría buscar el bautismo. A medida que iba pasando por el siglo XIX la cosa fue bien. Yo me decía a mi misma ¡ésto está chupado!,. Pero conforme llegué al XVIII la cosa empezó a complicarse.......¡esta gente no está aquí!!!!!!.....ni rastro de mis antepasados paternos... ¿y ahora? . Volví a revisar los índices de diversos libros y el apellido no aparecía. ¿pero, donde se habían metido?. Miré a mi alrededor como pidiendo auxilio y observé un esbozo de sonrisa de los que estaban cerca de mi. ¿De que se ríen?, pensé. ¡no le veo la gracia!. De repente un “sabiondillo” se acercó y me dijo ¿no lo encuentras?........¿has buscado en el Sagrario?...............¿en el Sagrario???????........¡éste no se entera!, pensé...¿cómo voy a buscar en el Sagrario si mi familia vivía a 60 kilómetros de la Ciudad?. Recogí mis cosas y me marché enfadada.
Al día siguiente decidí irme al pueblo donde había nacido mi madre y sus padres, abandonando momentáneamente la parte paterna que tantas frustraciones me estaba dando. Allí me encontré al lumbrera del día anterior. Me senté y comencé la búsqueda. ¡Que maravilla!....¡no entiendo por qué la gente tarda tanto en hacer su genealogía, con lo rápido que se encuentra todo!
Al mes ya había avanzado bastante pero un día mis antepasados maternos también decidieron esconderse y a partir de entonces comenzó mi calvario. Busqué en los pueblos cercanos ¡y nada!.......¿pero dónde se meten?. Decidí hacer caso al sabiondillo y buscar en el Sagrario pero nada!!!!!!....¡ya sabía yo que aquel no se enteraba de nada!!!!!!!..........encontraba muchos Diegos pero ninguno tenía un padre de apellido Sánchez....decidí guardarme el orgullo y preguntarle a Pepe (así se llamaba el lumbreras que siempre me encontraba en todos los archivos). En realidad descubrí que era una persona encantadora y con muchas ganas de ayudar. Me dijo algo que me sorprendió: “sus padres, no necesariamente tienen que apellidarse Sánchez”. Yo lo miré con incredulidad........”es posible, continuó, que el abuelo o el bisabuelo fuera Sánchez......o quizá Sancho de nombre”......Ay, Dios! ¿y ahora que hago, porque en las partidas matrimoniales ya no vienen los padres de los cónyuges?.......era como si a los curas les molestara registrar el matrimonio.....¡caray, que prisas!!!!!. Con un poco de suerte podías leer “ hijo de Pedro Domínguez y su legítima esposa”..........¿es que la esposa no tenía nombre? ¿y los padres de la novia?....¡ni rastro!!!!. Me enteré que debía buscar otras vías, dispensas matrimoniales, el matrimonio de otro hermano, un testamento, etc, etc.........¡vaya, se acabó lo fácil!
Hoy me levanté llena de enegía, tengo la corazonada que va a ser mi día. Llegué al archivo y solicité el libro primero de bautismo..............¡¡¡¡¡no hay índice!!!!!!...hay que buscar asiento por asiento.........¿y qué dice aquí?....... pero, ¿ésto es castellano?....¡ vaya letrita se gastaba el escribano!.....no entiendo nada!!!!. Me dieron ganas de llorar!!!!!!.......................Cada una de las hojas del libro habían sido alimento de las polillas..........¡mira que si en uno de esos agujeros estaba el registro de mi antepasado?.
Me voy al archivo histórico para consultar un testamento e igualmente me traen unos papeles que dan sentimiento tocar......¡si lo muevo se desmorona!!!!!..........¡imagino cómo debe de estar de gorda la polilla que anduvo por aquí!!!!!!
Ayer me llamó un amigo peninsular y me dió la noticia de que se había enterado que tenía unos antepasados canarios. Con mucho entusiasmo me dijo: me gustaría que me hicieras el favor de buscarme a mi antepasado del siglo XVIII, se llamaba Juan Gutiérrez y era de Canarias, es lo único que se!.Está claro que mi amigo desconocía las dificultades que entraña una búsqueda!......podía ser de cualquier isla, de cualquier municipio..........! vamos, que ni me atrevía a perder el tiempo en ir por todas las iglesias de mi isla a buscar a su antepasado.........¡si supiera que llevo más de una década sumergida en legajos antiguos y aún no he terminado la genealogía de mi familia!!!!!!
La genealogía no es fácil pero además de muchas satisfacciones te desarrolla una cualidad que creías habías perdido, la paciencia!!!!!!. A todas las personas que desean realizar su genealogía les aconsejo que no desistan en el primer intento……..todo se andará……con paciencia todo se encuentra……..o no!!!!


1 comentario:

  1. No sabes cuanto te entiendo.Todas esas búsquedas se podrían hacer más llevaderas si el Archivo Diocesano, digitalizara los libros y transcribiera uno por uno tanto legajo.A día de hoy, creo que han restringido las visitas con lo cual es casi imposible consultar nada.

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