BEATRIZ RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ
Ponencia presentada en el XII Encuentro de Genealogía Gran Canaria, organizado por Genealogías Canarias y Real Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria, celebrado en Las Palmas de Gran Canaria en noviembre de 2025.
RESUMEN
Este relato narra la vida de Aurora Telesfora de los Reyes Delgado Acosta, una mujer canaria cuya biografía está marcada por la migración, el amor y la resiliencia a finales del siglo XIX y principios del XX. Tras un primer matrimonio en Venezuela y una relación complicada en Tenerife con Francisco Rodríguez Pomar, rechazada por la familia de este, Aurora emigra a Cuba. Allí se reencuentra con Domingo Tejera, un próspero comerciante que se convirtió en su verdadero compañero y padre de sus hijos menores, entre ellos Julio Rodríguez Delgado.
Palabras Clave
Genealogía, Canarias, emigración, Cuba, resiliencia, Historia Familiar.
SUMMARY
This narrative chronicles the life of Aurora Telesfora de los Reyes Delgado Acosta, a Canarian woman whose life story was shaped by migration, love, and resilience during the late 19th and early 20th centuries. Following a first marriage in Venezuela and a complicated relationship in Tenerife with Francisco Rodríguez Pomar —which was rejected by his family— Aurora emigrated to Cuba. There, she reunited with Domingo Tejera, a prosperous merchant who became her true partner and the father of her younger children, including Julio Rodríguez Delgado.
Key words
Genealogy, Canary Islands, emigration, Cuba, resilience, Family history.
Hay relatos familiares que se desvanecen con el tiempo, y otros que, como un hilo invisible, permanecen atados al corazón de quienes vienen después. La historia de Aurora y Domingo Tejera pertenece a esta segunda categoría: un recorrido de viajes, amores, pérdidas y reencuentros que marcó a varias generaciones.
Cuando yo tenía nueve años y mi hermana diez,
rezábamos cada noche para levantarnos temprano y llevarle la comida a mi padre
en la finca “El Viso”. Una de esas noches, él entró a la habitación y nos
preguntó por quién estábamos rezando. Respondimos que por nuestros abuelos
Diego y Francisco.
Entonces, con naturalidad, dijo unas palabras que
quedaron grabadas para siempre:
—“Muy bien, pero también recen por Domingo Tejera, que es su verdadero abuelo.”
Aquella frase abrió una puerta a un pasado desconocido.

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