lunes, 13 de abril de 2026

LOS ARENCIBIA: DE SANTA LUCÍA DE TIRAJANA A CUBA

 JENNY HERNÁNDEZ SUÁREZ

 Agradecimientos especiales a Carmelo Mederos Castellano y Marcos A. Rodríguez Camaraza

Esta reseña ficcionalizada reconstruye la travesía de mi familia Arencibia, desde Santa Lucía de Tirajana, Gran Canaria, hasta su asentamiento en San Antonio de Cabezas, Matanzas, Cuba, siglo XIX.

Familia Hernández-Arencibia, década de 1960. El Mogote, S. Antonio de Cabezas. A. Familiar

A sus 19 años, Francisco Arencibia entendió que éste sería la gran oportunidad de su vida. Abrazó fuerte a sus medias hermanas en Tirajana, a Mariiita y Lucía, porque sabía que a partir de entonces un océano mediaría entre ellos por siempre. Y por siempre es un término largo e infeliz.

Volver, Dios quisiera, pero con esa edad es poco lo que se sabe y, a veces, poco lo que se espera. Pero Francisco deseaba escapar de aquella tierra donde la escasez era el pan de cada día.

No lo pensó más y le puso total empeño a aquel viaje familiar. Corría el año de luz de 1846 cuando los Arencibia de Santa Lucía de Tirajana lograron embarcar rumbo a América, a Cuba, donde otros Arencibia ya habían probado suerte y tan mal no les iba.

Embarcaron Agustín [1], uno de sus medios hermanos mayores; Antonio José y su esposa María Carreño con su bebé en brazos; José María, de diez años, y José y Catalina, sus padres quienes aún se sentían con fuerzas para iniciar una nueva vida lejos de allí.

Dieron el último adiós a sus parientes, y nunca más regresaron.

 
Iglesia de Sta. Lucía de Tirajana, Gran Canaria. Foto: Genealogías Canarias.

I. Conectar con la genealogía de los Arencibia en Gran Canaria

Las personas que portan el apellido Arencibia en las Islas Canarias poseen un origen común, parten de Miguel Arencibia Galdona y de Jacobina de Troya, teniendo, del primero, una procedencia vasca.

En el artículo Arencibia en Gran Canaria, una rama familiar de Teror a Firgas, se comenta que el fundador recibe el apellido por vía del linaje materno, de María Pérez de Manaria de la prosapia Arancibia y que su localización geográfica mayoritariamente se encuentra en la isla de Gran Canaria, situándose como punto de partida Teror, extendiéndose y agrupándose en localidades cercanas [2].

De ese matrimonio, acontecido el 13 de agosto de 1553, en Gran Canaria, nacen once hijos. La línea de los Arencibia de Santa Lucía de Tirajana desciende de uno de ellos, del alférez Juan de Troya Galdona (nac. 9 de noviembre de 1569), quien casó con María Traviesa González.

De este último matrimonio, desciende Miguel Arencibia Travieso (nac. aprox. 1602) quién celebró en Teror su matrimonio el 18 de agosto de 1628 con Ana Rodríguez Díaz.

Entre los hijos de éstos se encuentra Juan de Arencibia (nac. aprox. 1632) quien casó con Gregoria Suárez Navarro el 22 de agosto de 1655 en Arucas. Juan de Arencibia y Gregoria Suárez tuvieron siete hijos, entre ellos María Travieso Arencibia (nac. aprox. 1658) de donde desciende específicamente la rama de los Arencibia de Tirajana.

El 2 de octubre de 1679, María Travieso Arencibia celebró nupcias con Mathías Hernández de Vega, en la Iglesia de San Juan Bautista de Arucas [3]. De esa unión nace María de Arencibia posiblemente en Arucas. Los padres de Mathías Hernández de Vega eran naturales de San Bartolomé de Tirajana [4], entendiéndose entonces que una vez enviudase María Travieso Arencibia se estableciese en San Bartolomé de Tirajana.

María Travieso Arencibia celebró un segundo matrimonio el 12 de julio de 1694, en la Parroquia de San Bartolomé de Tirajana [5], con Francisco Vargas, natural de la isla de la Gomera. De esta nueva unión, nació Teodora Arencibia [6], media hermana de María de Arencibia. 

[1] Agustín Arencibia aparece como testigo en el Expediente Ultramarino de su medio hermano, Francisco Arencibia López: “En la Habana el 15 de diciembre de 1854 pareció en el tribunal Don Agustín Arencibia natural de las Tirajanas en Gran Canaria, vecino de Cabezas, casado, labrador…Diligencias matrimoniales de Francisco Arencibia y María de la Candelaria Quevedo [Expediente Ultramarino], La Habana, Cuba, 22 de diciembre de 1854. No ha sido posible encontrar su defunción, se presume que al igual que el resto de sus hermanos falleció en Cuba.

[2] Egea Molina, Eugenio (2020) Arencibia en Gran Canaria, una rama familiar de Teror a Firgas. Genealogías Canarias.

[3] Libro 4 de Matrimonios/28 vuelto, Parroquia San Juan Bautista, Arucas, Gran Canarias.

[4] Padres de Mathías Hernández de Vega, Juan Baptista Hernández y Alejandra Vega. Libro 4 de Matrimonios/28 vuelto, Parroquia San Juan Bautista, Arucas, Gran Canarias.

[5] Libro 2 de Matrimonios, Folio 91. Parroquia de San Bartolomé de Tirajana, Gran Canaria.

[6] Álvarez Falcón, J.M. (2026). Árbol Familiar de la Familia Antonio Pérez Ribero 1: Sitio web del árbol familiar de alfa

 

II. Para celebrar un matrimonio

Mª Esperanza Arencibia Montenegro. Retocada con IA. A. Familiar

En diciembre de 1854, a sus 28 años, Francisco se ganaba la vida como labrador. Poseía varios cordeles de tierra en el corral de Magdalena, ubicado en la jurisdicción de Matanzas. En este valle radicaba un ingenio también conocido como Magdalena y en sus alrededores se había asentado una pequeña comunidad de paisanos que eventualmente coincidían en las fiestas de la patrona de la Candelaria, en la cercana Ceiba Mocha.

Allí se reencontró con los Quevedo [7], de Santa Lucía, al principio trató con los hombres de la familia quienes aún estaban de luto por la repentina muerte del padre.  Y después llegaron los contactos esporádicos con las mujeres, la señora María Antonia Romero y sus hijas.

De las fiestas de la virgen de la Mocha pasaron al recibimiento en casa, hasta que poco a poco Francisco y Candelaria Quevedo Romero, la hija menor de los Quevedo, decidieron unirse en matrimonio.

Para los que cruzan el océano la vida no siempre resulta sencilla. En este caso Francisco y Candelaria tendrían que demostrarle a la Iglesia Católica sus respectivos estados de soltería y cristiandad. El caso de ambos era difícil, nacieron lejos de esta tierra, no contaban con sus bautismos y Candelaria además no rebasa la mayoría de edad, todo ello implicaba presentar testigos y juramentos ante un Tribunal Eclesiástico en La Habana.

El doce de diciembre de 1854, María Antonia Romero [8], la madre, decidió dar el primer paso para lograr un matrimonio en las cercanías de diciembre, fecha que quizás podría traerle algo de alegría a los Quevedo y sacar definitivamente el luto de casa.

Acudió al Capitán Juez Pedaneo de San Antonio de Cabezas, Don José María de la Torre, con varios testigos para dejar por escrito aquella parte de sus vidas que habían dejado atrás, en Tirajana. Finalmente entregó su consentimiento para que su hija, menor de edad, casase con Francisco Arencibia, uno de los hijos intermedios de José y Catalina, viejos conocidos de Tirajana [9].

En tanto quedaba aún lo más complejo, las diligencias matrimoniales extrajudiciales.  Habría que comprometer a testigos y costear gastos. Francisco pensó en Agustín, su medio hermano, solo él podría ayudarlo, darle su palabra de que le acompañaría y ayudaría a encontrar más paisanos que pudiesen jurar que sí, que Francisco es hijo de José y Catalina que nació en aquella tierra lejana de Santa Lucía y que era honesto, católico apostólico y soltero.

Ahora habría que aprovechar el buen tiempo de diciembre, poco sol, rezar a pura voz para que no cayese ni una sola gota de agua de lo contrario los caminos se harían intransitables. Andar en cabalgata atenta para evitar encontronazos con esclavos jíbaros o bandoleros que bien pululan por los campos. A buen paso, en dos jornadas y con leves descansos en ingenios y haciendas cercanas al camino real, llegarían a La Habana.

Como testigos comparecieron frente al Tribunal Eclesiástico solo los necesarios: Juan Perera, natural de Agüimes y asentado en Cabezas; Antonio Almeida, de Santa Lucía y vecino de Jesús del Monte; su medio hermano Agustín y el propio Francisco. El veintidós de diciembre de 1854 el Tribunal aprobó la información entregada entre el catorce y el quince de diciembre y envío un despacho satisfactorio al párroco de San Antonio de Padua, en Cabezas. Finalmente, Francisco respiró tranquilo y entendió que moriría en estas tierras.

[7] La línea familiar de los Quevedo emigrada a San Antonio de Cabezas no ha podido ser investigada aún. Sí se conoce que eran oriundos del mismo pueblo, en Santa Lucía, que la familia de Francisco Arencibia. Esta conexión de vecindad se documenta en las Diligencias Matrimoniales de Don Francisco Arencibia y Doña María Antonio de la Candelaria Quevedo (Expediente Ultramarino), 22 de diciembre de 1844, Cancillería del Arzobispado de La Habana.

[8] En algunos registros, María Antonia Romero también ha aparecido con el nombre de Juana y su esposo, Antonio María Quevedo, como Francisco, pudiese pensarse que fue un error de la información ofrecida en su minuto, o el sobrenombre por el que eran conocidos entre sus cercanos.

[9] Acta de Consentimiento Matrimonial incluida en Diligencias Matrimoniales de Don Francisco Arencibia y Doña María Antonio de la Candelaria Quevedo (Expediente Ultramarino), 22 de diciembre de 1844, Cancillería del Arzobispado de La Habana.

   

III. Los Arencibia de Santa Lucía de Tirajana 

 

Tomasa Hernández Arencibia. Retocada con IA. Archivo Familiar

Aproximadamente con catorce años, María de Arencibia, hija de María Travieso Arencibia y Mathías Hernández de Vega, llegó a San Bartolomé de Tirajana. El veintisiete de agosto de 1706 se casó con Simón Sardina en la Parroquia de San Bartolomé [10] , de esa unión al menos se conocen dos hijos: Andrés Sardina [11] y Josefa Arencibia Sardina, esta última sería la continuadora del linaje que terminaría sus días en San Antonio de Cabezas, pueblo medianero entre La Habana y Matanzas, Cuba.

Josefa Arencibia Sardina celebró su matrimonio el once de febrero de 1733, en San Bartolomé de Tirajana, con Ángel Rodríguez Suárez [12]. De esa unión nacerá María Arencibia quien se casaría el 26 de agosto de 1756, con Juan Bartolomé Hernández de Oliva [13], siendo esta la primera generación de los Arencibia que provienen de la rama del alférez Juan de Troya Galdona, que estaría marcada por el estigma de padres no conocidos en el caso de la línea paterna de Juan Bartolomé Hernández de Oliva.

De esa unión entre María Arencibia y Juan Bartolomé nació José Arencibia Rodríguez en San Bartolomé de Tirajana. Al igual que su madre María Arencibia, José Arencibia Rodríguez tomaría por esposa el dieciocho de julio de 1785 a María de las Mercedes Sabina, la segunda generación ubicada en San Bartolomé marcada por la presencia de padres no conocidos [14].

Hijo de José Arencibia Rodríguez y María de las Mercedes Sabina, es José Arencibia Rodríguez quien tuvo un primer matrimonio con María Antonia López, el veinticinco de agosto de 1814 en San Bartolomé. Al parecer este matrimonio estaría destinado a no prosperar, estaría identificado, en una primera instancia, por el estigma de prole ilegítima de los Arencibia y, además, por su relación de consanguinidad, al ser primos hermanos [15].

Los casados tuvieron cuatro hijos entre 1814 y 1818. Para el año 1822 María Antonia López habría fallecido y José Arencibia celebraría un segundo matrimonio con Catalina López Hernández con quien emprendería la travesía de llevar su linaje a América.

Los hijos entre José Arencibia Rodríguez y María Antonia López son, por orden cronológico:

1. José Antonio, nació 26 agosto 1815 bautizado 1 septiembre 1815 hijo de José Arencibia y de María López.

2. José Agustín, nació 18 octubre 1816 bautizado 27 mismo mes y año, hijo de José Arencibia y de María López.

3. María del Pino Dolores, nació 20 noviembre 1818 bautizada 25 mismo mes y año, hija de José Hernández y de María López.

4. Lucía de los Dolores, nació 6 abril 1820 bautizada 13 mismo mes y año, hija de José Hernández y de María López.

El padre aparece indistintamente como José Arencibia o José Hernández en las partidas de bautismo de sus hijos.

[10] Libro 2 de Matrimonios, Parroquia de San Bartolomé de Tirajana, Gran Canarias.

[11] Álvarez Falcón, J.M. (2026). Árbol Familiar de la Familia Antonio Pérez Ribero 1: Sitio web del árbol familiar de alfa

[12] Libro 2 de Matrimonios, Folio 234, Parroquia de San Bartolomé de Tirajana.

[13] Juan Bartolomé Hernández de Oliva figura en su matrimonio como hijo sin padre conocido. Libro 2 de Matrimonios, Parroquia de San Bartolomé de Tirajana, Gran Canarias. Debe señalarse que, durante esta etapa, en el territorio de San Bartolomé de Tirajana se documenta un alto índice de hijos ilegítimos, en comparación con otras zonas de Gran Canaria.

[14] María de las Mercedes Sabina, hija natural de Juana Sabina y padre no conocido.

[15] En este caso, la pareja recibió un permiso especial o Dispensa Canónica de la Iglesia Católica para poder casarse, al ser primos hermanos. Los padres de María Antonia López: Bartolomé López y Juana Coruña. Ofició la ceremonia el cura del lugar José de Sosa, quien dejó acotado el origen ilegítimo de la prole de José Arencibia. Es importante comentar que, en 1814, también oficiaba matrimonios el cura José Montesdeoca Arencibia, presumiblemente familia.

 

IV. José Arencibia Rodríguez y Catalina López Hernández

 

Roberto Arencibia Arencibia hijo de Félix S. Arencibia Hernández y Guadalupe Arencibia Montenegro.

Lo de José y Catalina no fue un amor a primera vista, tampoco un amorío de intensas o bajas pasiones. José había enviudado recientemente y había quedado con cuatro hijos bajo su regazo, cuatro hijos que cuidar.

El matrimonio con Catalina López resultó el cuatro de abril de 1822, segundas nupcias, en la recién creada Parroquia de Santa Lucía de Tirajana [16]. A partir de entonces llegarían tres hijos más de manera escalonada:

1. Antonio José, nació 10 enero 1824 bautizado 18 mismo mes y año, hijo de José Rodríguez y de Catalina López.

2. Francisco Antonio, nació 26 marzo 1827 bautizado 2 abril 1827, hijo de José Rodríguez y de Catalina López.

3. José María del Pino, nació 8 septiembre 1832 bautizado 16 mismo mes y año, hijo de José Rodríguez y de Catalina López.

En las partidas de bautismo no aparece el segundo apellido del padre, Arencibia, solo como José Rodríguez y Catalina López.

En 1846 la familia Arencibia decidió embarcarse a Cuba, para asentarse en las medianías del Ingenio Magdalena. Ingresaron por el Puerto de Matanzas, posiblemente en una segunda escala dentro de la Isla, desplazándole luego hacia la zona rural de San Antonio de Cabezas. En la travesía también embarcó Vicente Francisco Antonio, un bebé de solo un año, el primero de los hijos entre Antonio José y María del Pino Carreño Álvarez [17].

 

Rama Arencibia tratada en el artículo


Habían llegado al occidente de Cuba, particularmente a Matanzas, territorio que durante esta etapa de la primera mitad del siglo XIX experimentaba un auge económico como centro de las plantaciones azucareras en la Isla.

En Cuba, José y Catalina tuvieron un cuarto hijo, en este caso una mujer: María Hipólita Arencibia y López quien al ser la más joven de la familia y nacida en tierras cubanas, jugaría un rol protector para sus sobrinos que cada vez crecían y casaban [18].

 

[16] Santa Lucía se erigió 22 días después del primer matrimonio de José Arencibia con María Antonia López, en San Bartolomé. Precisamente el 16 de septiembre de 1814 Santa Lucía de Tirajana dejó de depender eclesiásticamente de la parroquia de San Bartolomé.

[17] María Carreño López, natural de Santa Lucía de Tirajana, hija de Juan Carreño y María Álvarez. Certificación de Bautismo de Vicente Francisco Antonio Arencibia Carreño. Parroquia Santa Lucía de Tirajana, Canarias, Gran Canaria,14 de abril de 1845, Libro 1 de Bautismos, folio 243 utce.

[18] María Hipólita Arencibia López solo ha aparecido como madrina en los registros familiares de San Antonio de Cabezas, con lo cual se presume que nació en Cuba. Sin embargo, no se descarta la posibilidad que haya nacido al igual que sus hermanos en Santa Lucía de Tirajana.  Aparece su nombre en el acta de bautismo de su sobrina María Esperanza Arencibia Montenegro.  Parroquia de San Antonio de Padua, 8 de junio de 1902, Libro 16 de bautizos, folio 67, San Antonio de Cabezas, Matanzas. Cuba.

 

V. Años difíciles para los Arencibia

 

Campos de Cuba. Foto: Jorge Rubido (pbtro.)

A sus 28 años, Francisco Arencibia había logrado algunas metas, cancelar deudas, poseer una parcela para ganarse la vida y casarse. Podría considerarse un hombre feliz.

El matrimonio tuvo lugar el veintinueve de diciembre de 1854, dícese, que fue una celebración sencilla entre familiares y paisanos. Finalmente se cumplía el cometido de los Quevedo de dejar atrás el luto y abrir puertas y ventanas al nuevo año.

El veintinueve de diciembre de mil ochocientos cincuenta y cuatro años corridos por ante mí el Pbro. Bachiller Dn. José Antonio Rivera cura beneficiado por S.M. de la Iglesia parroquial de Ingreso de San Antonio de las Cabezas, las diligencias extrajudiciales y leídas las canonícas amonestaciones sin haber resultado impedimento alguno; previa la licencia del Señor Provisor y Vicario del Obispado dada en La Habana a los veintidós del presente mes y año como ultramarinos los novios de dicho día casé y previne se velaran según las Santas Madres reglas a Dn. Francisco Arencibia con Da. Antonia María de la Candelaria Quevedo naturales, primero de Santa Lucía en la Isla de Gran Canaria y vecinos de esta feligresía; el primero hijo legítimo de Dn. José y de Da. Catalina López y la segunda igualmente legítima de Dn. Antonio María y de Da. María Antonia Romero habiendo explorado la voluntad de ambos contrayentes sobre su mutuo consentimiento, confesaron, comulgaron y examinandos en la doctrina cristiana siendo testigos Dn Juan Llobet y Dn. Francisco Pérez y padrinos Dn. Antonio Arencibia y Da. María Antonia Carreño[19].

La familia Arencibia de Tirajana había logrado establecerse en la zona de San Antonio de Cabezas. En 1886 cuando el periódico de corte conservador, Diario de la Marina, promovió en toda la Isla una campaña de caridad en apoyo a los españoles de la península afectados por la epidemia del cólera, tres de aquellos Arencibia emigrados en 1846 desembolsaron un pequeño aporte de su patrimonio para tender la mano: José María Arencibia y López [20], ahora con 54 años; Arencibia Carreño, ahora de 41; Antonio Arencibia Quevedo y Antonio Arencibia Ramírez, hijo y nieto de Francisco y Candelaria [21].

Los años venideros estarían marcados por el conflicto independista entre criollos y peninsulares. Los Arancibia de Tirajana, en su mayoría, tomarían parte del bando pro-integracionista a favor de blasón español. El dieciséis de noviembre 1896, uno de los años más difíciles del conflicto en el occidente cubano por la táctica insurreccional de la “tea incendiaria”, muere en circunstancias no esclarecidas su hermano Antonio José Arencibia López, a la edad de 72 años [22].

Pª S. Antonio de Padua de Cabezas. Matanzas.

El 8 de febrero de 1899, cuando España partía de la Isla con el sinsabor de perderla, con cientos de muertos y heridos, Francisco Arencibia cerraba para siempre los ojos de su Candelaria, en la finca de San Francisco, en Magdalena, lugar donde habían construido un hogar y visto crecer a sus muchachos. Al morir tenía 63 años.

La soledad no es cosa fácil para los hombres. A la edad de 72 años Francisco comenzó a extrañar cosas que nunca supuso. Quiso saber más sobre Tirajana, de los fuertes abrazos dejados atrás a sus medias hermanas Mariiita y Lucía, pero el paso de los años resulta implacable y no permite marchar atrás.

Bautizado en Santa Lucía de Tirajana, el veintiséis de marzo de 1827 como Francisco Antonio Rodríguez López usó en Cuba, como el resto de sus hermanos, el apellido Arencibia como el primero y más importante preservando el linaje Arencibia del otro lado del mar. Murió a la edad de 85 años en San Antonio de Cabezas, el primer pueblo que tocó al llegar a la isla y del que jamás se marchó [23]. Murió a las once de la mañana del catorce de junio de 1912 cuando la Isla de Cuba ya era una República.

Relación de los hijos de Francisco Arencibia y Candelaria Quevedo nacidos en San Antonio de Cabezas [24]:

1. Juan Crisóstomo Arencibia y Batista, Nac. Aprox. 1857 San Antonio de Cabezas, muere aprox. 1931, San Antonio de Cabezas, Matanzas, Cuba [25].

2. Pablo Arencibia y Quevedo, Nac. 7 de junio de 1862, muere aprox. 1936, San Antonio de Cabezas, Matanzas, Cuba [26].

3. Mercedes Arencibia y Batista, San Antonio de Cabezas, Matanzas, Cuba.

4. Carmen Arencibia y Batista, San Antonio de Cabezas, Matanzas, Cuba.

5. José Arencibia y Quevedo, San Antonio de Cabezas, Matanzas, Cuba [27].

6. Ángel Arencibia y Batista, San Antonio de Cabezas, Matanzas, Cuba [28].

7. Pedro Arencibia Quevedo. San Antonio de Cabezas, Matanzas, Cuba.

8. Francisco Zacarías Arencibia y Batista, Nac. el 5 de noviembre de 1878. Muere 4 de mayo de 1960, San Antonio de Cabezas, Matanzas, Cuba [29].

9. Antonio Arencibia Quevedo, San Antonio de Cabezas, Matanzas, Cuba [30].

 

Contacto:

jenny.hernandez830705@gmail.com

 


 

 


 

 

 

 

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