Mostrando entradas con la etiqueta Benítez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Benítez. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de mayo de 2016

MUJERES Y MADRES. UNA GENEALOGÍA “FEMENILINEAL”

EUGENIO EGEA MOLINA

En el Año Genealógico Francisco Fernández de Bethencourt (1850-1916)

a. CONSIDERACIONES INTRODUCTORIAS
Este trabajo discurre a través de una descripción genealógica de once generaciones de
Mujeres lavando la ropa. FEDAC
mujeres, en un recorrido que va de madres a hijas: partimos de nuestra undécima abuela y tratamos de las madres de nuestras madres.  

Mujeres anónimas que la memoria y el tiempo las ha ido difuminando y apartando, pero indefectiblemente son parte de nuestra esencia y de nuestra historia, de lo que nos rodea y de numerosos descendientes actuales. Arrrancamos del siglo XVII hasta acotar el XX, en la dirección de lo que el Dr. Sánchez Molina (2014) ha apuntado en su trabajo Antepasados y gente sin historia.
En la ciencia genealógica, tradicionalmente se siguen los linajes por varonía (ascendente: hijo, padre, abuelo... o descendente: abuelo, padre, hijo), aquí vamos a seguir nuestra genealogía matrilineal, por línea mujer o como hemos osado en titular como feminilineal, tradicionalmente denominada como de ombligo o cognaticia.
Aunque escasos son los datos que sobre las mismas, si podemos identificarlas y conocer algo de sus circunstancias, sobre todo de sus matrimonios y descendencia, además del lugar en que vivieron.
El marco geográfico se mantendrá estable, desde principios de 1600 hasta final de 1900, enclavándose la villa de Moya en la isla de Gran Canaria. De allí serán naturales las féminas y allí formarán sus familias. En el caso de los maridos, unos serán del lugar, y otros naturales u oriundos de pueblos aledaños: Teror, Arucas, Firgas y Guía. La residencia y la vida familiar se desarrolló en la villa moyense, en un entorno rural marcado por una
Isla de Gran Canaria
economía eminentemente agrícola.
En cuanto al marco geográfico, el alférez mayor Pedro Agustín del Castillo, nuestro ilustre e ilustrado antepasado, en el año 1686, en su  Descripció de las Yslas de Canaria, refirió lo siguiente acerca del lugar:
(Moya) Tiene iglesia parroquial con su cura i mas de 60 vesinos (familias) y alcalde: es lugar muy fresco por estar al lado de la muy selebre montaña de oramas (Doramas)
Por su parte, los roles de género estaban claramente definidos y encorsetados, desde la apariencia física y la vestimenta a las actitudes y los comportamientos, explícitamente patriarcales.
El matrimonio, como institución fundamental, y previo  al mismo, mediante dotes que daban sus padres a las mujeres para su mantenimiento, de manera que de la dependencia paterna se pasaba a la sujeción del marido. 
La endogamia se convierte en una constante, como apreciaremos en esta descripción genealógica.
Por su parte, la dedicación exclusiva de la mujer se encontraba en la procreación, el cuidado de la familia y las actividades relacionadas con el hogar.
Como ilustración de esto último, en documentos del siglo XX, aparece en lo que respecta a la actividad femenina, aquello de tareas propias de su sexo, mientras que en hombres se definían como labrador, zapatero, carpintero..., así como la ocupación exclusiva de cargos sociales dentro de la comunidad. Más tarde, a mediados del siglo pasado -no hace tantos años- puede leerse aquel eufemismo de ama de casa. De esta manera, todo giraba en torno a la casa, dentro para la mujer y fuera para el hombre.
Vamos a adentrarnos en la descripción descendente, siguiendo ordinalmente de madres a hijas, que en su vertiente genética, el ADN mitocondrial, transmitido por ellas, está clasificado como haplogrupo H3, originario de Oriente próximo y medio; en la actualidad distribuido por Europa y el Magreb.

domingo, 6 de diciembre de 2015

ASCENDENCIA GUANCHE EN GRAN CANARIA: BARTOLOMÉ BENÍTEZ E ISABEL SUÁREZ

FANEQUE HERNÁNDEZ BAUTISTA
JUAN R. GARCÍA TORRES
INTRODUCCIÓN: GUANCHES EN GRAN CANARIA
NOTAS HISTORIOGRÁFICAS
Varios textos historiográficos distantes entre sí en el tiempo que  no por ello dejan de ser igualmente relevantes, nacidos de la pluma de Elías Serra Rafols, José Antonio Cebrián Latasa y Gabriel Betancor,  nos van a servir de encuadre al tema planteado.
En primer lugar un fragmento de la obra “Los últimos canarios” artículo de Elías Serra Rafols (A.E.A. T XXV) con el que ya desde 1959 se ponía sobre el tapete la trascendencia del poblamiento guanche en la repoblación de la isla de Gran Canaria.
“¿Y qué fue de los guanches? He hablado ya de los que se incorporan al vivir cotidiano de los colonos, ya como siervos, ya como libres; son objeto de la misma odiosidad y desconfianza que sus presumidos parientes canarios. Pero todos los esfuerzos de las autoridades locales para dar forma legal como en la otra isla a estos sentimientos aquí fracasan. Hay primero una acción positiva de la Corte para liberar a todos los guanches,  acción que culmina con la presencia del gobernador de Gran Canaria Lope Sánchez de Valenzuela en 1498 en Tenerife para declarar libres a todos los hombres de paces y de hecho mediante agentes que recorren las casas y los hatos a todos los guanches que se hallen en la isla. Es difícil saber qué subsistió de todo esto en definitiva: quedó por lo menos un estado de pugna y confusión que facilitó la labor de solidaridad mutua entre los vencidos por medio de la cual consiguen liberarse en poco años: los esclavos se alzan. Cuando sus dueños han perseguido la esperanza de recobrarlos los guanches horros los rescatan a poco precio y entonces reaparecen los fugitivos como hombres libres. No obstante hoy sabemos que muchos de los jefes, menceyes o parientes, son obligados a expatriarse para vivir precisamente en Gran Canaria; lo mismo ocurre con contingentes considerables de gentes comunes. Si Gran Canaria contribuyó notablemente  a la repoblación de Tenerife, ahora sabemos que el caso contrario existió igualmente y es imposible establecer comparaciones de cuantía por falta de datos precisos”

martes, 2 de julio de 2013

ASCENDENCIA INDÍGENA: LOS BENÍTEZ DE GRAN CANARIA

FANEQUE HERNÁNDEZ BAUTISTA
JUAN RAMÓN GARCÍA TORRES




A. EL TESTAMENTO DE CATALINA MICHEL
Yo el infrascrito escribano público de esta villa y lugares de sus distritos certifico y hago fe a los Señores y demás que la presente vieren como según parece ante Alonso de San Clemente escribano, uno de mis antecesores, en el día siete de octubre del año pasado de 1524 Cathalina Michel natural de esta Ysla de Canaria otorgó su testamento abierto y por una de sus cláusulas declara y manda que su cuerpo fuere sepultado en la Iglesia del Señor Santiago de Gáldar en la sepultura que la otorgante y Juan Benítez su primero marido tenían a los pies de San Cristoval en el medio poyo que estaba junto a la capilla de Mación de Betancor; y por otra cláusula establece por sus albaceas testamentarios a Francisco de Mayorga, su segundo marido, y a Juana Benítez y Luisa Benítez, sus hijas legítimas, y del dicho Juan Benítez, su primero marido. Como todo más largamente consta y parece del citado testamento que queda en mi oficio al folio quinientos sesenta y uno del protocolo de testamentos antiguos número trece a que me remito; y de pedimento del capitán don Agustín de Pineda en virtud de mandato judicial doy el presente que firmo en esta Villa de Guía a nueve de septiembre de 1784
Pedro Tomás Ariñez Escribano Público

domingo, 26 de agosto de 2012

FAMILIA MOLINA-RODRÍGUEZ DE LA VILLA DE MOYA. LÍNEAS Y NOTAS GENEALÓGICAS

EUGENIO EGEA MOLINA

orcid.org/0000-0002-9433-6298 

 Actualizado y revisado: 18 mayo 2026


Cecilia Rodríguez Falcón y Juan Molina Ponce. Arch. Egea Molina

RESUMEN

Este artículo presenta una revisión y ampliación de las líneas genealógicas de la familia Molina-Rodríguez, estirpe profundamente ligada al norte de Gran Canaria durante los últimos quinientos años. Tomando como eje central al matrimonio formado por Juan Molina Ponce y Cecilia Rodríguez Falcón en la Villa de Moya, la investigación reconstruye de manera pormenorizada su descendencia y ascendencia directa mediante la triangulación de fuentes documentales primarias. Más allá de un registro de nombres y fechas, el estudio ofrece una radiografía socioeconómica de la comarca a través de sus labradores, artesanos y pequeños comerciantes. El linaje analizado ejemplifica, a escala familiar, la formación de la identidad canaria como un crisol único donde confluyen y se abrazan armónicamente las raíces indígenas de los antiguos isleños con los aportes de pobladores normandos, castellanos, portugueses, flamencos y genoveses.

Palabras clave: Genealogía, Villa de Moya, Confluencia, Molina, Rodríguez, Identidad canaria.

ABSTRACT

This paper presents a comprehensive review and expansion of the genealogical lineages and notes of the Molina-Rodríguez family, a lineage deeply intertwined with the history of Villa de Moya and the northern region of Gran Canaria over the last five hundred years. Centered on the marriage of Juan Molina Ponce and Cecilia Rodríguez Falcón in Trujillo (Moya), the research meticulously reconstructs both their descendants and direct ancestors using a retrospective methodology based on the triangulation of primary archival sources. Beyond a mere record of names and dates, this study offers a socio-economic radiograph of the region through its farmers, artisans, and small traders. Ultimately, this lineage serves as a family-scale example of the formation of Canarian identity, acting as a unique melting pot where the indigenous roots of the ancient islanders harmoniously converge and embrace the historical contributions of Norman, Castilian, Portuguese, Flemish, and Genoese settlers.

Keywords: Genealogy, Villa de Moya, Convergence, Molina, Rodríguez, Canarian identity.

APELLIDOS

Afonso, Báez, Bosa, Castellano, Cerpa, de la Cruz, Díaz, Falcón, Fiesco, Hernández, Luján, Melián, Molina, Montesdeoca, Moreno, Castellano, Ortega, Ponce, Quintana, Rodríguez, Roque, Sosa, Suárez, y Vega.

INTRODUCCIÓN

El presente trabajo publicado en 2012, hace ya unos años, era merecedor de una revisión, corrección y ampliación. Transcurridos más de tres lustros, esta puesta al día no brota de la mera inercia, sino de la necesidad imperiosa de incorporar posteriores hallazgos y trabajos posteriores, precisar coordenadas temporales y registrar el devenir biográfico de una estirpe profundamente ligada al norte de Gran Canaria, sin menoscabar o alterar el escrito original.

Lejos de entenderse como una fría acumulación de nombres, enlaces y fechas, estas letras se conciben, desde el cariño más estricto y la gratitud histórica, como un sencillo pero riguroso homenaje a mis abuelos maternos: Juan Molina Ponce (1901-1986) y Cecilia Rodríguez Falcón (1902-1994).

Sus trayectorias vitales, desarrolladas a lo largo del siglo pasado desde su emblemática residencia de la calle P. Claret en el barrio de Trujillo, actúan como el epicentro humano, social y geográfico desde el cual se ramifica la densa arquitectura familiar que aquí se expone.

Bajo esta premisa, el objetivo primordial del estudio es la reconstrucción pormenorizada las líneas de ascendencia directa de los apellidos Molina y Rodríguez. El análisis no se limita a las fronteras de la Villa de Moya, sino que rastrea sus raíces en los términos colindantes de Santa María de Guía, Gáldar, Arucas, Firgas o Teror, traspasando los orígenes insulares o europeos, con el fin último de salvaguardar un patrimonio inmaterial que dote de identidad a las generaciones venideras. 

Printfriendly