jueves, 30 de agosto de 2012

POLONIA PÉREZ TEJERA ¿UNA MUJER DEL SIGLO XVI?

JOSÉ ANTONIO GONZÁLEZ MARRERO 
Universidad de La Laguna
 
Como bien ha señalado la doctora Viña Brito, la mayor parte de los trabajos que estudian aspectos que tienen que ver con la mujer en las Islas Canarias en el siglo XVI se interesan por el papel que les ha tocado vivir en la sociedad[1]. Parece claro que ambos elementos mantienen una línea de estudio recíproca, puesto que un examen de la sociedad conlleva el análisis de la mujer y al contrario, un retrato de la mujer obliga a observar la sociedad en su conjunto.
La información relativa a mujeres es muy escasa en la documentación de la que podemos disponer. Y es necesario acudir a fuentes objetivas para descubrir, en cierto modo, qué tarea podía desempeñar una mujer en el ámbito público y privado. En nuestro caso, hemos acudido a los protocolos notariales, que pasan por ser la documentación más exacta que expresa la realidad pública de mujeres y hombres por igual, puesto que con ellos accedemos a escrituras de compraventa, dotes, testamentos, etc., pero también son un análisis profundo de la historia económica del lugar. Para los años que estudiamos, en Güímar estuvo Sancho de Urtarte como escribano a cargo del oficio de la localidad entre los años 1573 y 1583[2].

miércoles, 29 de agosto de 2012

FUENTES PARA EL ESTUDIO DE LA GENEALOGÍA EN LA PROVINCIA DE LAS PALMAS

EUGENIO EGEA MOLINA orcid.org/0000-0002-9433-6298
JAVIER GIL PÉREZ 

Como continuación del trabajo Fuentes para el estudio de la genealogía en la provincia de Sta. Cruz de Tenerife  de GONZÁLEZ y CHINEA (2012), el presente artículo, siguiendo la misma línea, pretende sintetizar información que pueda ser de utilidad para la investigación genealógica en la provincia de Las Palmas, geográficamente en el oriente del archipiélago canario y formada por las islas de Lanzarote, La Graciosa, Fuerteventura y Gran Canaria.

domingo, 26 de agosto de 2012

FAMILIA MOLINA-RODRÍGUEZ DE LA VILLA DE MOYA. LÍNEAS Y NOTAS GENEALÓGICAS

EUGENIO EGEA MOLINA

orcid.org/0000-0002-9433-6298 

 Actualizado y revisado: 18 mayo 2026


Cecilia Rodríguez Falcón y Juan Molina Ponce. Arch. Egea Molina

RESUMEN

Este artículo presenta una revisión y ampliación de las líneas genealógicas de la familia Molina-Rodríguez, estirpe profundamente ligada al norte de Gran Canaria durante los últimos quinientos años. Tomando como eje central al matrimonio formado por Juan Molina Ponce y Cecilia Rodríguez Falcón en la Villa de Moya, la investigación reconstruye de manera pormenorizada su descendencia y ascendencia directa mediante la triangulación de fuentes documentales primarias. Más allá de un registro de nombres y fechas, el estudio ofrece una radiografía socioeconómica de la comarca a través de sus labradores, artesanos y pequeños comerciantes. El linaje analizado ejemplifica, a escala familiar, la formación de la identidad canaria como un crisol único donde confluyen y se abrazan armónicamente las raíces indígenas de los antiguos isleños con los aportes de pobladores normandos, castellanos, portugueses, flamencos y genoveses.

Palabras clave: Genealogía, Villa de Moya, Confluencia, Molina, Rodríguez, Identidad canaria.

ABSTRACT

This paper presents a comprehensive review and expansion of the genealogical lineages and notes of the Molina-Rodríguez family, a lineage deeply intertwined with the history of Villa de Moya and the northern region of Gran Canaria over the last five hundred years. Centered on the marriage of Juan Molina Ponce and Cecilia Rodríguez Falcón in Trujillo (Moya), the research meticulously reconstructs both their descendants and direct ancestors using a retrospective methodology based on the triangulation of primary archival sources. Beyond a mere record of names and dates, this study offers a socio-economic radiograph of the region through its farmers, artisans, and small traders. Ultimately, this lineage serves as a family-scale example of the formation of Canarian identity, acting as a unique melting pot where the indigenous roots of the ancient islanders harmoniously converge and embrace the historical contributions of Norman, Castilian, Portuguese, Flemish, and Genoese settlers.

Keywords: Genealogy, Villa de Moya, Convergence, Molina, Rodríguez, Canarian identity.

APELLIDOS

Afonso, Báez, Bosa, Castellano, Cerpa, de la Cruz, Díaz, Falcón, Fiesco, Hernández, Luján, Melián, Molina, Montesdeoca, Moreno, Castellano, Ortega, Ponce, Quintana, Rodríguez, Roque, Sosa, Suárez, y Vega.

INTRODUCCIÓN

El presente trabajo publicado en 2012, hace ya unos años, era merecedor de una revisión, corrección y ampliación. Transcurridos más de tres lustros, esta puesta al día no brota de la mera inercia, sino de la necesidad imperiosa de incorporar posteriores hallazgos y trabajos posteriores, precisar coordenadas temporales y registrar el devenir biográfico de una estirpe profundamente ligada al norte de Gran Canaria, sin menoscabar o alterar el escrito original.

Lejos de entenderse como una fría acumulación de nombres, enlaces y fechas, estas letras se conciben, desde el cariño más estricto y la gratitud histórica, como un sencillo pero riguroso homenaje a mis abuelos maternos: Juan Molina Ponce (1901-1986) y Cecilia Rodríguez Falcón (1902-1994).

Sus trayectorias vitales, desarrolladas a lo largo del siglo pasado desde su emblemática residencia de la calle P. Claret en el barrio de Trujillo, actúan como el epicentro humano, social y geográfico desde el cual se ramifica la densa arquitectura familiar que aquí se expone.

Bajo esta premisa, el objetivo primordial del estudio es la reconstrucción pormenorizada las líneas de ascendencia directa de los apellidos Molina y Rodríguez. El análisis no se limita a las fronteras de la Villa de Moya, sino que rastrea sus raíces en los términos colindantes de Santa María de Guía, Gáldar, Arucas, Firgas o Teror, traspasando los orígenes insulares o europeos, con el fin último de salvaguardar un patrimonio inmaterial que dote de identidad a las generaciones venideras. 

martes, 21 de agosto de 2012

FUENTES PARA EL ESTUDIO DE LA GENEALOGÍA EN LA PROVINCIA DE SANTA CRUZ DE TENERIFE *

JOSÉ ANTONIO GONZÁLEZ MARRERO
Dr. Profesor titular de la ULL
MARÍA MERCEDES CHINEA OLIVA
Lcda. en Historia

Este trabajo trata de dar a conocer las fuentes de que dispone el investigador en la provincia de Santa Cruz de Tenerife a la hora de estudiar el pasado y las personas que forman su genealogía.

Los testimonios históricos, pieza básica en cualquier investigación genealógica, se conservan en archivos, ya sean públicos o privados, en bibliotecas, en hemerotecas o en los registros civiles y militares. A través de los lugares que atesoran estas fuentes históricas, pretendemos analizar, comprender y explicar el proceso dinámico que es una vida y la documentación escrita que ésta genera. Para conocer cómo se ha ubicado toda la cantidad de legajos forjados a lo largo de los cinco últimos siglos en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, debemos distinguir que esta provincia, formada por las islas de Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro, tuvo una conquista y colonización desigual que repercutirá, posteriormente, en la documentación que se vaya originando.
 

sábado, 18 de agosto de 2012

MOLINA DE ARAGÓN EN LA GÉNESIS DE LOS APELLIDOS MANRIQUE DE LARA Y MOLINA. ASENTAMIENTO EN CANARIAS

EUGENIO EGEA MOLINA
orcid.org/0000-0002-9433-6298

MOLINA DE ARAGÓN
La localidad de Molina de Aragón, paradójicamente no se sitúa en Aragón sino que pertenece a la provincia de Guadalajara y, por tanto, a la Comunidad de Castilla-la Mancha. En tiempos pasados se le denominó como de los Condes y de los Caballeros, siendo capital del Señorío de Molina. La ciudad la cruzan los ríos Tajo y Gallo.
Parece que su fundación se debe a los celtas, e hipotéticamente según Sánchez Portocarrero, su nombre original sería Molión, personaje de la mitología griega, con el devenir de los años fue pasando a Moliona, Maulía, y por último, Molina. Los romanos también dejaron su impronta en territorio molinés, como es el caso de un soberbio puente sobre el río Gallo. Con posterioridad, los musulmanes invaden Molina pasando a depender del Califato de Córdoba y, al desmembrarse convertido en reinos de taifas, dependió de los reyes musulmanes de Toledo, Zaragoza, Valencia y Albarracín.

miércoles, 15 de agosto de 2012

ARENCIBIA. ORIGEN DEL APELLIDO Y ESTABLECIMIENTO EN CANARIAS

EUGENIO EGEA MOLINA
orcid.org/0000-0002-9433-6298

Resumen

Este trabajo examina el origen etimológico, histórico y la evolución demográfica del apellido Arencibia en Canarias. Procedente del linaje vasco de la casa-torre de Arancibia en Vizcaya, el apellido fue introducido en el siglo XVI por el escribano público Miguel de Arencibia el Viejo, natural de Ondárroa, quien fijó su residencia en la villa de Teror (Gran Canaria) al contraer matrimonio con Jacobina de Troya. La investigación analiza la transformación fonética de la variante original a su forma "canarizada", así como su posterior consolidación y distribución estadística, concluyendo que Arencibia se ha convertido en un patronímico con una altísima concentración en la isla de Gran Canaria.

Palabras clave

Arencibia, Arancibia, genealogía, Teror, Gran Canaria, Ondárroa, escribano público, dinámicas poblacionales.

Abstract

This article examines the etymological origin, historical trajectory, and demographic profile of the surname Arencibia in the Canary Islands. Originating from the Basque lineage of the Arancibia tower-house in Biscay, the surname was introduced to the archipelago in the 16th century by the public notary Miguel de Arencibia the Elder, a native of Ondárroa, who settled in Teror (Gran Canaria) after marrying Jacobina de Troya. The study analyzes the phonetic transformation from its original Basque form into its localized Canary variant, as well as its subsequent consolidation and statistical distribution, demonstrating that Arencibia has evolved into a lineage with a high degree of geographical concentration on Gran Canaria.

Keywords

Arencibia, Arancibia, genealogy, Teror, Gran Canaria, Ondárroa, public notary, demographic dynamics.

 
 
Torre de Arancibia. Foto: O. Arencibia Naranjo
 
Apellido que tiene sus raíces en Vizcaya, País Vasco; siendo el primero que lo llevó Pedro Ortiz de Arancibia, hijo ilegítimo de Fortún García de Arteaga el Viejo, quien donó y edificó la torre de Arancibia en Berriatúa.
Encontramos diversas formas de este apellido Aranzibia, Arancibia, Aramcibia, Aranciabia, Aranciba, Aranciva, Arencibia, Arencivia. De todas, la más antigua es la de Arancibia.
Etimológicamente, Arancibia está compuesta por dos palabras vascas: ARANZ/ARANTZ (espino) e IBI (vado). Dado que los apellidos vascos se vinculan a Casas; se podría traducir por “la Casa en el vado de espinos”. Esta, pudiera tratarse de la de Berriatúa, edificada sobre un espinoso vado fluvial.
Volviendo a la torre de Arancibia, génesis del apellido que nos ocupa así como a la población de Berriatúa: iniciada por Fortún García, reedificada en el año 1360 por Pedro Ortiz de Arancibia, destruída en 1443 y reconstruida con posterioridad. Esta Casa-Torre simbolizó el poder y la belicosidad de los Arancibia, que extendieron su poder a Ondárroa. De este  lugar, procedían originariamente los Arancibia/Arencibia de las Islas Canarias y América.

ORIGENES DEL APELLIDO DEL CASTILLO-OLIVARES

EUGENIO EGEA MOLINA
orcid.org/0000-0002-9433-6298

El apellido del Castillo-Olivares tiene su origen en las Islas Canarias, concretamente en Gran Canaria. Entroncando y fusionándose con los apellidos de origen castellano: del Castillo y Olivares. Del mismo tronco Del Castillo, con posterioridad surge en las islas el apellido León y Castillo: de esta forma en la actualidad conviven los apellidos Del Castillo, Del Castillo-Olivares y, de esta, en el siglo XIX, León y Castillo. 
Basílica de S. Juan. Telde
Su origen está estrechamente vinculado con la ciudad de Telde, una de las dos capitales de los guanartemes o reyes de la isla.
El apellido compuesto data del año 1590, en que lo asume LORENZO DEL CASTILLO-OLIVARES MALDONADO (1590-1639), con las oportunas autorizaciones y concesiones reales.

LINAJE DEL CASTILLO EN CANARIAS
Hacia 1480, los primero en trasladarse a las Islas fueron HERNÁN DEL CASTILLO y su hijo CRISTÓBAL GARCÍA CASTILLO, llamado de Moguer por ser su procedencia. Participaron en la conquista de Gran Canaria, motivo por el que se le recompensó con tierras en Telde, ciudad que fundaron, alrededor de 1483. Allí se asentó levantando casa, ingenios azucareros y poniendo en cultivo muchas fanegadas de tierra. Montó un importante ingenio de en Las Longueras.

lunes, 13 de agosto de 2012

APELLIDO QUINTANA EN CANARIAS. UNAS NOTAS

EUGENIO EGEA MOLINA

Resumen

Este trabajo analiza el origen e implantación del linaje Quintana en Canarias. Originario del norte peninsular, el apellido se establece en Gran Canaria tras la Conquista en 1478 a través del capitán Juan de Quintana (Juan de Soria). A partir de su asentamiento en la ciudad de Gáldar y su vinculación con la población aborigen, la familia consolidó una notable influencia social y económica que se expandió posteriormente hacia villas clave como Teror y el resto del archipiélago.

Palabras clave

Quintana, genealogía, Gran Canaria, Gáldar, Teror, Juan de Soria, linaje, historia familiar.

Abstract

This article examines the origin and establishment of the Quintana lineage in the Canary Islands. Originally from northern mainland Spain, the surname settled in Gran Canaria following the 1478 conquest through Captain Juan de Quintana (Juan de Soria). Beginning with his initial settlement in Gáldar and his links with the indigenous population, the family built significant social and economic influence that later expanded into key towns such as Teror and across the archipelago.

Keywords

Quintana, genealogy, Gran Canaria, Gáldar, Teror, Juan de Soria, lineage, family history.

 

 

SIGNIFICADO Y ORIGEN APELLIDO QUINTANA  

Según varios genealogistas, el apellido puede tener su origen en Vizcaya, concretamente de Sopuerta partido judicial de Balmaceda, de ahí se propagó por toda la península ibérica. Una rama se instauró en Burgos, de la que procede la establecida en Canarias.

Concretamente de Burgos, aparecen referencias en los siglos XII y XIII: Martín de Quintana, ricohome de Castilla (persona con poder e influencia) y señor de villas y lugares; en 1315, Pero Hernández de Quintana es confirmado como ricohome por el rey Alfonso XI.
Derivaciones del apellido por cuestiones fonéticas son Quintanar y Quintanilla.
Hoy el apellido Quintana se extiende por todas las comunidades españolas y por América (donde ha estado presente desde los primeros tiempos de su conquista). En España, se contabilizan unas 17.000 personas con este apellido; siendo los Quintana de los más numerosos en la provincia de Las Palmas (Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura.

LOS QUINTANAS DE FONTANALES

FELIPE ENRIQUE MARTÍN SANTIAGO

Linaje de unión conquistadora y canarii, población prehispánica de Gran Canaria, que desde Agáldar (Gáldar), por crecimiento natural y sus enlaces matrimoniales, se extiende por todas las medianías y cumbre de Gran Canaria. Finalmente, en el proceso de roturación de las tierras realengas de la Montaña de Doramas, desde la comarca de Teror se instalan en el pago de Fontanales.

Gáldar. Foto: Cristina López-Trejo Díaz

sábado, 11 de agosto de 2012

POGGIO, ORÍGENES DEL APELLIDO Y ESTABLECIMIENTO EN CANARIAS

EUGENIO EGEA MOLINA  
orcid.org/0000-0002-9433-6298

Resumen

Este trabajo explora la trayectoria histórica del linaje Poggio desde sus raíces en Lucca y Génova hasta su arraigo en el archipiélago canario. El estudio sitúa la llegada a Canarias en 1627 con el genovés Juan Ángel Poggio Castilla, quien fundó en La Palma una influyente rama vinculada a las instituciones políticas, militares y religiosas. Asimismo, el trabajo documenta la posterior expansión familiar hacia la península ibérica y América, complementando este recorrido histórico con datos estadísticos actuales sobre la distribución geográfica del apellido en España.

Palabras clave

Apellido Poggio, genealogía, Canarias, La Palma, Génova, historia familiar, emigración.

Abstract

This work explores the historical trajectory of the Poggio surname, tracing its roots from Lucca and Genoa to its establishment in the Canary Islands. The study identifies the family's arrival in the archipelago in 1627 with the Genoese Juan Ángel Poggio Castilla, who founded an influential branch in La Palma deeply connected to political, military, and religious institutions. Furthermore, the paper documents the family's subsequent expansion into mainland Spain and the Americas, complementing this historical overview with contemporary statistical data regarding the geographic distribution of the surname in Spain.

Keywords

Poggio surname, genealogy, Canary Islands, La Palma, Genoa, family history, emigration.


Escudo heráldico Poggio. Digitalización: Juan Poggio

Parece que el apellido Poggio se pierde en la época medieval, su significado del italiano es el de "cerro, montículo" como aparece en su escudo heráldico. Su lugar primitivo fue la ciudad-estado de Lucca, y de allí se expandieron sus distintas ramas por otras regiones de la península mediterránea; siendo una de ellas la de la entonces República de Génova, de donde directamente proceden los Poggio de nuestras islas, previo un posible paso en la colonia genovesa establecida en Andalucía.
Existe bibliografía que resalta la importancia de este linaje:
- Eugenio Gamurrini, genealogista italiano, publicó su historia remontándola hasta Arnicanso, situándolo en el primer tercio del siglo VIII.
- Hipólito Adolfo Taine, en su Filosofía del Arte, se refiere con elogio a la familia de los Poggio de Lucca.
- Torcuato Tasso, menciona a los Poggio en su obra “Jerusalén Libertada”.
- Juan Félix de Rivarola, en su Descripción histórica de la Serenísima República de Génova (Madrid, 1729), trata de esta saga; reseñando a los Poggio de Canarias.
- Antonio Ramos en su Descripción genealógica de las casas Mesa y Ponte, concretamente en el capítulo 35, lo dedica a la rama de los Poggio en Canarias.
- José Viera y Clavijo, cita con halago a miembros de esta familia.
- Francisco Fernández de Bethencourt y Agustín Millares Carló, en obras suyas incluyen importantes referencias.

ASENTAMIENTO DEL APELLIDO MARRERO EN LOS VALLES DE LA LAGUNA

Dr. JOSÉ ANTONIO GONZÁLEZ MARRERO
Universidad de La Laguna
 
La Laguna 1888. Foto FEDAC
 
Pese a que en la actualidad son muchas las personas que portan el apellido Marrero en los valles de La Laguna, la documentación nos hace pensar que la difusión del mismo se debe de manera fundamental a una única familia, cuyo rastro hemos seguido a partir del padrón de 1900. Para realizar un análisis riguroso de los habitantes de la zona a lo largo del siglo XIX los padrones municipales han sido nuestra fuente, pero con el fin de entroncar esta familia a través de tiempos pretéritos, nos hemos servido de los libros sacramentales de matrimonios y nacimiento, de testamentos y cartas de dote. Esta documentación mostrará la movilidad que este apellido tuvo hasta asentarse en los valles laguneros.
Sin embargo, no es motivo de este trabajo centrarnos en la prolífica descendencia que ha ido dispersándose por los valles a lo largo del siglo XX, sino analizar las familias de Marreros que habitaron la zona en el siglo anterior. Fueron exclusivamente mujeres las que vinieron de puntos limítrofes para contraer matrimonio y fijar su residencia de forma definitiva en Valle Jiménez, que será el lugar en el que aparecerán inscritos todos los Marrero a lo largo de esta centuria. Todas ellas tienen el mismo tronco y origen familiar que iremos desgranando seguidamente hasta concluir en la cuna de este apellido en la isla de Tenerife:

APELLIDOS GENOVESES EN CANARIAS, UNAS NOTAS

EUGENIO EGEA MOLINA
orcid.org/0000-0002-9433-6298

 APELLIDOS: 
Calderín, Fiesco, Ponte, Riverol, Amoreto, Azuaje, Cerezo, Palomares, Grimaldi-Rizo, Salvago, Arnao, Viña, Sopranis/Soberanis, Casañas, Franchi/Franquis, Spinola, Cairasco, Viñol, Lercaro, Justiniani, Poggio.

República de Génova
 

Tras la conquista y durante su posterior repoblación, el archipiélago canario se transformó en un dinámico crisol humano. En este espacio atlántico confluyó la población indígena de origen amazigh con continuas oleadas de pobladores procedentes de diversos rincones de Europa: normandos, castellanos, portugueses, genoveses y flamencos. A esta amalgama se sumaron las poblaciones de origen subsahariano y berberisco, introducidas de manera forzada bajo el estigma de la esclavitud. Este heterogéneo mosaico demográfico sentó las bases de los primeros mestizajes de la sociedad insular moderna.

viernes, 10 de agosto de 2012

APELLIDOS FLAMENCOS EN CANARIAS. UNAS ANOTACIONES SOBRE SU ASENTAMIENTO

EUGENIO EGEA MOLINA
orcid.org/0000-0002-9433-6298
 APELLIDOS: 
Monteverde, Van Dalle, Guisla, Van de Walle, Westerling, Artiles, Bandama, 
Grimón y Febles.

 

EL ASENTAMIENTO DE LA COLONIA FLAMENCA EN CANARIAS

Bajo la denominación histórica de «Flandes» se englobaba a los Países Bajos (integrados por el Condado de Flandes, el Ducado de Brabante, el Condado de Holanda, el Ducado de Luxemburgo, el Señorío de Maastricht y los Condados de Namur y Hainaut, entre otros) e incluso a territorios de la actual Alemania, todos ellos vinculados a la Corona española. Se trataba de un ámbito geográfico cambiante, sujeto a intensas transformaciones territoriales y políticas.

 

 

Tras la conquista castellana y la consiguiente colonización de las islas Canarias, la implantación de un modelo de agricultura de exportación atrajo a una próspera colonia mercantil dedicada a la explotación del azúcar. El archipiélago se convirtió así en un enclave comercial estratégico, cuyo carácter de sociedad en formación facilitó la rápida integración de pobladores de diversas procedencias.

El flujo migratorio de los flamencos hacia las islas alcanzó su máximo esplendor entre los siglos XVI y XVII. Aunque se establecieron en Tenerife y Gran Canaria, fue La Palma el principal punto de acogida, al albergar uno de los puertos mercantiles más activos e influyentes de la época.

Esta estrecha vinculación económica y cultural legó al patrimonio insular un extraordinario patrimonio que perdura hasta hoy, reflejado tanto en la artesanía de los calados como en valiosas obras de arte flamenco: imaginería religiosa, retablos, pinturas y mobiliario.

A diferencia de lo ocurrido en otros destinos atlánticos, el asentamiento flamenco en Canarias se caracterizó por su permanencia. Buena parte de estos comerciantes fijó su residencia definitiva en las islas, diversificando sus actividades desde el comercio azucarero hacia el sector vitivinícola y otras vías de negocio. Asimismo, se integraron plenamente en la vida pública mediante alianzas matrimoniales con las élites locales y con otros colonos.

Entre los primeros pioneros de los que se tiene constancia documental destacan Jácome Groenenberg (cuyo apellido fue castellanizado como Monteverde), Luis Van de Walle «el Viejo» y Pedro Westerling. Con el tiempo, se sumaron otros linajes flamencos como Aysel, Grimón, Leardin, Vans Aguardiente, Bandama, Wangüermert (Guelmes), Brier, Van Daisele (Daysel) o Avontroot, además de aquellos comerciantes que adoptaron directamente apellidos castellanos que ocultaban su origen.

Ya en la segunda generación, estos descendientes de flamencos, plenamente aculturados, ocuparon destacados cargos en la administración, las milicias y los negocios insulares. Defendieron el archipiélago como canarios de pleno derecho, manteniendo viva la memoria de su linaje.

Sin embargo, gran parte de estos patronímicos terminaron por extinguirse en el registro civil. Muchos descendientes optaron de forma deliberada por asumir los apellidos castellanos de la rama materna o de sus antepasados. Esta decisión respondía principalmente a razones de prestigio social y seguridad jurídica: una medida de protección frente al recelo de la Inquisición y de sus rivales políticos, en un contexto donde proceder de tierras lejanas podía despertar sospechas de heterodoxia religiosa.


 
ALGUNOS APELLIDOS FLAMENCOS EN CANARIAS
A modo de retazos, escogemos una muestra de apellidos flamencos, de los que exponemos unas notas acerca de sus iniciadores y su establecimiento en Canarias:
 
MONTEVERDE
Alrededor de 1500, se instala en la isla de La Palma, el comerciante residente en Amberes, Jacome Groenenberg (Diego Monteverde) casado con Margarita de Pruss atraído por las posibilidades económicas de la isla. Era natural de Colonia (Alemania), hijo Grovorto de Grünberg y Elichea Brift, familia germana de apellido Grünberg que lo adaptó al flamenco (Groenenberg).
En La Palma, compró tierras donde plantó caña de azúcar y construyó ingenios azucareros en Tazacorte y Argual.
Además de Jacome y su familia, les acompañaron empleados y colaboradores, creando una intensa actividad naviera con Flandes.
Pronto los descendientes de Jacome tomaron el apellido Monteverde –sus nietos ya lo llevaban- traducción literal de Groenberg o Grunberg. Curiosamente el apellido en menos de tres generaciones se transformó de Grunberg a Groenenberg, y de Groenenberg a Monteverde.
Sus descendientes destacaron en la sociedad canaria, amén de los méritos de algunos de sus descendientes, por los casamientos con miembros de otras familias, así como por las riquezas acumuladas e importantes cargos obtenidos (alfereces mayores, regidores, alcaides y oficiales de milicias).

VAN DALLE
Esta noble familia de mercaderes, en Canarias se alió con los Monteverde, no sólo por motivos matrimoniales sino de negocios.
María Van Dale matrimonió con Melchor Monteverde (primogénito de Jacome Groenenberg), segundas nupcias de este. Era hija del Señor de Lilloot, Berendrech, Zuitland y Ballard Pablo Van Dalle y la Señora de Lilloot y Werthen Ana de Coquiel.
Pablo Van Dalle, en 1562, compra a su yerno Melchor Monteverde una parte de los ingenios de Argual y Tazacorte.

GHISELIN-GUISLA/BOOT
El fundador de esta familia en Canarias fue Baltasar Ghiselin, natural de Ypres, que se instaló en la isla de La Palma. En el año 1526, casó con Catalina Van de Walle Torres. Sus padres fueron Mesire Jacome Ghisellin y Margarita Questrois, residentes en la ciudad de Brujas. Los abuelos paternos de Mesire Jacome –bisabuelos de Baltasar- fueron Messire Ghisellin, Señor de Henthove, y Adriana de Lelis-ditte, que vivieron en el siglo XV.
El apellido Ghisellin se castellanizó, convirtiéndose en Guisla.
Este apellido se unió por alianza al de Boot: el capitán de infantería Juan de Guisla Van de Walle (S.C. de La Palma 1600), matrimonia con Jerónima Boot Monteverde, Sra. de Wesembec y Ophen, hija primogénita del noble flamenco Jerónimo Boot y su segunda mujer Jacoma de Monteverde, bisnieta de Jacome Groenenberg (arriba mencionado). De esta forma, los señoríos de Wesembec y Ophen pasan al mayorazgo de los Guisla.
En 1776, Juan Domingo de Guisla Boot Salazar (S.C. de la Palma 1731, id. 1785) se convierte en primer marqués  de Guisla-Ghisellin, título otorgado por Carlos III, por sus servicios en las guerras de Italia como capitán de los Reales Guardias con Felipe V, además de los méritos contraídos por sus antepasados en Flandes y España.
El capitán de caballería de Perú, Juan Lino de Guisla y Guisla Boot (Lima 1778, id. 1815) III marqués de Guisla-Ghisellin, señor de Wesembec y Ophen, poseedor del mayorazgo y regidor de Lima. Su madre Mª Hermenegilda de Guisla y Larrea (Lima 1751, id.1832), IV marquesa de Guisla-Ghiselin, casada con su primo hermano el II marqués Carlos José de Guisla Boot (1723- Lima 1786), prestó grandes servicios a la causa de la independencia de Perú. El general San Martín en reconocimiento le concedió la Orden del Sol (1822).
Juan de Guisla muere sin continuidad, por lo que todos los títulos y mayorazgos familiares recayeron en la familia Van de Walle.

VAN DE WALLE
Una de las más importantes y notorias familias de Flandes, repartida fundamentalmente por Brujas, Courtray y Lovaina; donde ocuparon los primeros cargos y señoríos feudales desde muy antiguo. Contando entre sus miembros con personajes destacados en las Letras, las Armas y la Iglesia.
Los Van de Walle se asientan en La Palma desde los albores del siglo XVI y desde entonces ocupa un importante puesto de la nobleza, ostentando multitud de títulos.
Luis Van de Walle Van Praet, natural de Brujas, funda esta Casa en Canarias. Llegó a España, como su padre y hermanos, acompañando al emperador Carlos V; pasando posteriormente a la isla de La Palma, donde ocupó los cargos de Familiar del Santo Oficio, Gobernador de Armas, Maestre de Campo de Infantería y Alcaide de todas las fortalezas de la Isla. Para la ciudad de Sta. Cruz de la Palma, costeó de su bolsillo el agua de abasto público, la mayor parte de la construcción del antiguo Hospital Ntra. Sra. de los Dolores, la iglesia y convento de Sto. Domingo y una fundación para los pobres.
Su mujer fue María Cervellón Bullid, con quien casó en Sta. Cruz de La Palma en el año 1537.
Sus primogénitos heredaron el título de Señores de Van de Walle y Lembeke, ocuparon distinguidos puestos en la sociedad isleña y crearon alianzas con notables familias que aumentaron sus riquezas y títulos nobiliarios.

WESTERLING (WESTERLIN/HUESTERLIN/HESTERLIN/ESTERLIN)
Pedro Westerling, nacido en Oudenburg (Brujas), fue el primero en establecerse en Canarias (Sta. Cruz de la Palma), a
principios del siglo XVI. Su padre se llamó Livinio Westerling, persona con gran autoridad (bailío) y reputación, y su madre Ana Van Cutshegen.
Contrajo matrimonio con Ana Jakes Van Trylle, hija de los nobles flamencos Anés Van Trylle y Ana Jakes.
Ocuparon importantes puestos en la sociedad canaria como regidores, alguaciles, oficiales del ejército/milicias y clérigos; ampliando su riqueza y nobleza por casamientos con familias notables. El apellido actualmente es inexistente en Canarias, pero sus descendientes llevan apellidos como Botello, Massieu, Manrique de Lara, Calderín, Casabuena…
Más información en Westerling, una familia canaria de origen flamenco.

ARTILES
Con el flamenco Arte (Aert/Arnould) Artiles, naturalizado Hernando Artiles, se asienta este apellido en el archipiélago, principalmente en la isla de Gran Canaria.
Movido por el comercio azucarero, llega primero a Tenerife y, posteriormente, a Gran Canaria: Las Palmas  y Telde; donde luego se avecina en Agüimes.
En el año 1556, en la iglesia de S. Juan de Telde, contrae nupcias con Leonor Rodríguez, natural de la isla, hija de Luis Sánchez y de Beatriz Alonso. Con Leonor, al menos,  tuvieron 10 hijos.
Adquirió diversas propiedades en la comarca de Agüimes. 
Falleció en 1596.
Artiles es un apellido muy localizado actualmente en la isla de Gran Canaria.
 
Arte flamenco. Cristo de La Laguna.

BANDAMA
El apellido es una naturalización de Van Damme, transmitido por Daniel Van Damme, natural de Amberes e hijo de otro Daniel (Amberes) y de Ana Van Eggen (Wessel).
Desde al menos los 16 años, se constata su vecindad en Gran Canaria. En estos años, vivió en casa de Conrate Mayor de origen flamenco y platero de profesión.
Con los años, Daniel se convirtió en comerciante acaudalado, poseyendo la caldera que se nomina con su apellido (caldera de Bandama) donde plantaba vides.
Se unió en matrimonio con Juana de Vera, hija de Alonso Trigueros y María Negrín, teniendo descendencia que es la que perpetúa el apellido Bandama.
Daniel Bandama, tuvo varios procesos abiertos por la Inquisición saliendo airoso de todos ellos. Alcanzó el reconocimiento y prestigio social al hacerse con una regiduría del cabildo de Gran Canaria.
Su descendencia se propagó por Gran Canaria y Tenerife, aliándose con notables casas isleñas como Calderín y Bravo de Laguna.
 
Caldera de Bandama. Gran Canaria

GRIMÓN
Se debe a Jorg Grimont (Jorge Grimón), nacido en Namur y conocido por “el borgoñón”, pues el ducado de Borgoña se había anexionado Flandes.
Este personaje, como veremos, no se encuadra en las líneas generales de los flamencos en Canarias, vinculados al comercio o el negocio azucarero. Vino con la conquista como militar y trayendo consigo a su familia.
Desembarca en la playa de los Cristianos, en una batalla capital para la culminación de la conquista de Tenerife, utilizando por primera vez armas de fuego en la isla.
Después de la victoria de los castellanos en la isla, se instala como colono beneficiado en las datas de 1500 y 1507.
Se instaló, en 1496, con su mujer Juana de Argana y un hijo e hija nacidos, que le acompañaron en la aventura.
Su posteridad, contrae alianzas con ilustres familias como Vergara, Alvarado-Bracamonte, Torres o Van de Walle. Alcanzando títulos nobiliarios como el de marquesado de Acialcázar o Villanueva del Prado.
 
 

NOTAS FINALES

El análisis sobre el asentamiento flamenco en Canarias pone de manifiesto la enorme riqueza histórica del archipiélago como cruce de caminos en la expansión atlántica. Lejos de actuar como meros agentes comerciales de paso, la comunidad flamenca representó un modelo excepcional de arraigo e integración que trascendió lo económico. La atracción inicial del comercio azucarero y vitivinícola transformó a La Palma, Tenerife y Gran Canaria en nodos cosmopolitas, legando a las islas un incalculable patrimonio artístico en retablos, imaginería y pintura que perdura hasta nuestros días.

Este proceso estuvo marcado por un rápido mestizaje. Mediante alianzas matrimoniales estratégicas con las élites locales, los pobladores procedentes de Flandes se fusionaron de forma natural con la sociedad insular. Paradójicamente, la presión de la Inquisición y la búsqueda de prestigio social llevaron a muchos a castellanizar sus patronímicos —como el célebre paso de Groenenberg a Monteverde— o a adoptar los apellidos maternos, provocando la desaparición documental de sus nombres originales.

Sin embargo, la pervivencia de este legado se manifiesta de manera doble en la actualidad. Por un lado, a través de aquellos linajes que lograron conservar su forma o adaptación original en el registro civil, como Van de Walle, Grimón o Brier; por otro, mediante una huella invisible pero imborrable, pues la sangre de aquellos antiguos comerciantes y hacendados fluye integrada en el ADN de la población canaria contemporánea.

 

 
FUENTES:
- LOBO CABRERA, M. Flamencos en La Palma: 1600-1650. En DE PAZ-SANCHEZ, M. (edit.) Flandes y Canarias, nuestros orígenes nórdicos. Tomo III. Edit. Centro de la Cultura Popular Canaria. Sta. Cruz de Tenerife. 2007.
- RODRÍGUEZ DÍAZ DE QUINTANA, M. Libros de Genealogías. Museo Canario.
- REGULO PÉREZ, J. (edit.) Nobiliario de Canarias. Tomo II. Imprenta Gutenberg. La Laguna, Tenerife. 1952.
 


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