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viernes, 10 de mayo de 2019

LUIS BETHENCOURT, “COLONO Y PATRIOTA”. CANARIOS EN LUISIANA.

BILL WILLCOX 
CRISTINA LÓPEZ-TREJO DÍAZ orcid.org/0000-0003-4409-9260
EUGENIO EGEA MOLINA orcid.org/0000-0002-9433-6298

I.-INTRODUCCIÓN
S
canaryislanders.org
El presente artículo aborda la migración canaria en el siglo XVIII a través de las figuras de los grancanarios Luis Bethencourt y Catalina Calcines y como sus descendientes se han ido extendiendo por diversos continentes sin regresar nunca a su Guía natal. 
Trataremos, en primer lugar, la creación de la Villa de Santa María de Guía tras la conquista castellana así como su crecimiento y los acontecimientos económicos locales, nacionales e internacionales que forzaron la migración de nuestros protagonistas para posteriormente centrarnos en la descendencia de los mismos.
Las fuentes utilizadas para el presente artículo han sido los documentos bibliográficos, los libros sacramentales del obispado de Canarias, la archidiócesis de Nueva Orleans y la diócesis de Liverpool, así como el testimonio de descendientes.

II.-SANTA MARÍA DE GUÍA. CONTEXTO HISTÓRICO
Santa María de Guía (en adelante Guía) es un municipio del norte de Gran Canaria que a lo largo de los siglos se caracterizó por su incesante crecimiento tras la llegada de las tropas castellanas.
Antes de la conquista la isla estaba habitada por los canarios. Según algunos investigadores[i] ya en el siglo I d.C. los antiguos canarios sublevados contra la invasión romana del norte de África fueron deportados hacia la Isla como castigo aunque en los siglos siguientes continuaron llegando nuevas oleadas procedentes del norte de África. En 1483 y tras cinco años de cruenta lucha, la isla queda definitivamente anexionada a la corona de Castilla.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

MÁS QUE ABUELOS. A PROPÓSITO DE UNA RELACIÓN GENEALÓGICA ENTRE GRAN CANARIA Y LANZAROTE

EUGENIO EGEA MOLINA
orcid.org/0000-0002-9433-6298
Ponencia presentada en el II ENCUENTRO DE GENEALOGÍA GRAN CANARIA,
celebrado en la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria,
celebrado los días 17-19 de noviembre de 2015. 
Se publicará en Ponencias del II Encuentro de Genealogía Gran Canaria, nº 2 (2016) (en imprenta).  
Depósito Legal: GC 368-2015

1. DEL OBJETO Y CONTENIDO
La ponencia que vamos a compartir en este II Encuentro de Genealogía Gran Canaria, tendrá como eje el informe genealógico, custodiado en el Archivo del Marqués de Acialcázar (legajo Barrios), que presentó ante el Santo Oficio, Fr. Luis González de Almeida, en el año 1734, para acceder al cargo de calificador del citado tribunal. Expediente que fue aprobado y, consecuentemente, obtuvo este empleo, reservado a teólogos, a los que competía determinar las faltas y delitos relacionados con la religión.
Fragmento del informe de fr. Luis González. Archivo Acialcázar.
Se trata de una relación genealógica en la que se presenta una ascendencia hasta sus tatarabuelos (más que abuelos o abuelos de abuelos, parafraseando a Tomás Tabares de Nava).
En lo formal, el documento de su mano, se presentó en cuartillas, escritas en el anverso y en el reverso. Su letra es clara y legible, alineada con ligera tendencia a alzarse a la derecha; cargado de abreviaturas, denotando dominio en la escritura. Se trata de un texto sencillo, concreto y escueto.
Se nombran sus antepasados hasta sus tatarabuelos, indicando su naturaleza donde solamente se incluyen las fechas de bautismo de sus abuelos (ver abajo, en Anexo).
Su introducción es como sigue:
Los contenidos de esta genealogia son los dicho mis pes y abuelos legitimos sin q ningº de ellos aya sido exposito ni de pes inciertos sino todos legmos y de legmo matrimonios y assi lo juro y firmo...
Aquí, nos llama la atención su incidencia en la legitimidad, frente a lo que suele ser  habitual en estos memoriales, ser cristianos viejos, limpios de toda mala raza de judíos y moros, ni penitenciados.
Su punto de partida temporal, arranca del siglo XVIII, y nos ha servido para complementar y completar con otras fuentes documentales, hasta alcanzar los siglos XV o XVI. Momentos correspondientes a la conquista bethencuriana y señorial, y la realenga de Gran Canaria en 1487, con los primeros asentamientos europeos en las islas.
El establecimiento en Gran Canaria, nos dirigirá por el norte de la isla (Guía, Gáldar, Moya y Teror).

Te propongo realizar este trayecto familiar, establecido en Canarias, con múltiples procedencias, que confluyen, a través del tiempo y el espacio, desde un sustrato en que se acrisolan indígenas de origen amazight, africanos (moriscos y subsaharianos, obligados como esclavos) y europeos (castellanos, portugueses, genoveses, normandos y flamencos), en la línea que expusimos en las II Jornadas de Genealogía de Arona (2011),  Confluencia genealógica de procedencias y culturas en las Islas Canarias.

 

miércoles, 26 de marzo de 2014

PERVIVENCIA INDÍGENA EN AGÁLDAR (y II)

FANEQUE HERNÁNDEZ BAUTISTA
JUAN RAMÓN GARCÍA TORRES

Para acceder a la primera parte (pulsar aquí)
RECAPITULACIÓN SOBRE LOS APELLIDOS QUE PORTAN LOS INDÍGENAS
Antes de continuar con la serie genealógica que encabezan en esta ocasión el notable canario Juan Alonso y su esposa nativa Elvira Camacho nos hemos planteado hacer una breve digresión sobre la rápida aculturación sufrida por los indígenas de todas las islas pero especialmente de la nobleza de la isla de Canaria, isla que dará nombre al conjunto del archipiélago. Resulta inexplicable en principio constatar como personajes de estirpe real como el ya citado Pedro Madalena asumen enteramente como suyas las fórmulas castellanas tanto civiles como religiosas, reconociendo en su testamento que tienen esclavos negros o guanches y extensas propiedades que legan a sus parientes próximos. El olvido de sus nombres vernáculos, de su lengua y religión es en nuestra opinión premeditado, asumido como imprescindible para diferenciarse de los indígenas de otras islas de realengo, palmeses y guanches de los bandos de guerra, que no tienen estatus de conquistadores o que no son descendientes de los mismos. La rápida conversión pudo tener relación con la inmersión forzosa en la cultura castellana que vivieron en Andalucía los nobles canarios que fueron traicionados por Pedro de Vera muchos de los cuales formaron parte de la compañía de Maninidra. Pero más probablemente es el resultado de un deseo manifiesto de mantener sus prerrogativas como estamento privilegiado, como hidalgos canarios, entre las que estaba la exención de tributos y la de tener servidumbre que trabajara sus tierras y cuidara de su ganado.

sábado, 15 de marzo de 2014

PERVIVENCIA INDÍGENA EN AGÁLDAR: APELLIDOS DE VERA, RODRÍGUEZ, ALONSO, RAMOS, CAMACHO Y HERNÁNDEZ (I)

FANEQUE HERNÁNDEZ BAUTISTA
JUAN RAMÓN GARCÍA TORRES

Domingo Ramos Cancines (peldaño III), en sus pruebas para familiar del Santo Oficio, dio por padres a Benito Sánchez Cancines y Ana Rodríguez, vecinos de Gáldar; abuelos paternos: Simón Rodríguez y Catalina González; abuelos maternos: Sebastián Rodríguez y María Ramos de la Orotava-Tenerife. Y las de su mujer, María de Vera, dio por padres a Alonso Camacho y Luisa de Vera; abuelos paternos: Juan Alonso y Elvira Camacho y maternos: Sebastián de Vera y Francisca Hernández.

domingo, 1 de septiembre de 2013

CALCINES: UN RECORRIDO POR LA HISTORIA DEL APELLIDO EN CANARIAS

ANGELO RODRÍGUEZ CALCINES


Segura de León-Cáceres. Foto:Wikipedia

Calcines es un apellido de fuerte arraigo en Canarias desde los primeros tiempos de la incorporación de Canarias a la corona de Castilla hasta el punto que su distribución geográfica en España todavía hoy en día se concentra casi exclusivamente en las Islas y particularmente en Gran Canaria.
Sus orígenes no son fáciles de determinar y encontramos que las primeras referencias se localizan en Cataluña por ejemplo cuando Guillem Romeu dona a Marta, viuda de Antonio Calcines, una esclava 1 o Ramón y Francesch Calcines de Tárrega son mencionados en Els Llibres de Privilegis de Tárrega: (1058-1473)2. No mucho más tarde pero ya en una época posterior localizamos el apellido nítidamente en Segura de León, Badajoz, donde Antón Calcines, clérigo e hijo de Rodrigo e Isabel Calcines obtiene licencia para pasar a Perú en 1534, al igual que su hermana María Díez Calcines que lo hace a Guatemala en 1557 con su marido Gaspar de Giles. También Alonso Yánez Calcinas, hijo de Cristóbal Calcinas, embarcó para Perú en 1562. Y Hernán López Calcinas originario también de Segura de León falleció en 1608 en lo que hoy es Colombia.

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