lunes, 3 de febrero de 2014

ACUARELA DEL RECUERDO

Homenaje a Maruca Bautista
Tres obras artísticas de sus descendientes enmarcan este sentido homenaje a Maruca Bautista González (1926-1997) que escriben de mil amores sus sobrinos Roberto y Faneque Hernández Bautista: Acuarela del recuerdo, un cómic dibujado cuando era adolescente por su nieto el cineasta Daniel León Lacave a partir de un texto manuscrito en el que Maruca relata de niña ciertos acontecimientos vividos por ella en la Gáldar de 1936; un poema elegíaco escrito en su recuerdo por su hija la reconocida poetisa Maribel Lacave y un cuadro del menor de sus hijos el pintor Alberto Lacave titulado La casa del Olivo.


ACUARELA DEL RECUERDO
A. EL CONTEXTO HISTÓRICO DE LA NARRACIÓN
En julio de 1936 la II República, convulsionada por numerosos problemas internos, se vio de pronto impactada por un golpe de estado protagonizado por un numeroso grupo de militares. El general Francisco Franco, apuntala desde Tenerife el éxito del levantamiento militar después del extraño suicidio del general Balmes (hoy se cree que fue asesinado por no unirse al levantamiento) y tras acudir a su entierro en Las Palmas se traslada por avión desde Gando hasta Tetuán, en el norte de África, para dirigir desde allí las operaciones militares de cruce del Estrecho de Gibraltar. Comienza así la Guerra Civil Española.
En Canarias, desde los primeros momentos, el Ejército se hizo rápidamente con el control de las principales entidades de población, con la excepción del norte de la isla de Gran Canaria (Arucas, Guía, Gáldar y Agaete) cuya población se mantuvo durante algunos días bajo el orden constitucional.
Conocido el alzamiento militar, las fuerzas obreras rápidamente llamaron a la contestación y, dirigidas por el parlamentario Eduardo Suárez Morales y el delegado gubernativo Fernando Egea, organizaron la resistencia. Los milicianos fieles a la República habían resistido inicialmente en el Ayuntamiento de San Lorenzo y se combatió en Arucas la tarde y noche del 18 de julio con enfrentamientos a tiros desde las azoteas, pero la presión de los militares obligó al repliegue hacia Gáldar.
Los informes policiales nos hablan de “tres días de gobierno rojo”. Las autoridades republicanas citadas ordenaron la requisa de armas, dinamita, coches, alimentos; el control de los accesos por tierra y la detención de personas afines al golpe militar. Ante el avance de tropas desde Las Palmas, organizan la defensa colocando dinamita en lugares estratégicos y volando puentes en distintos puntos de la carretera general. La Iglesia de Guía se convirtió en atalaya defensiva y se controló el hospital y los principales edificios garantizándose el abasto de leche y de productos de primera necesidad a la población.
El día 20 de julio el avión Max von Müller, confiscado a la Lufthansa, lanzó octavillas desde el aire firmadas por el General Luis Orgaz, Comandante Militar de las Islas, cuyo texto sería publicado al día siguiente en el Diario de Las Palmas, en las que se advierte a la población rebelde de las consecuencias de su actitud, conminándola de este modo:
Al pueblo de Gran Canaria
Hombres y mujeres de canarias de todas las clases sociales. Españoles leales y patriotas. El movimiento militar y el levantamiento unánime de todos los hombres amantes de su nación, del orden, de la Justicia y del Derecho, es arrollador. Todas las guarniciones, absolutamente todas, se hallan unificadas en el sentimiento españolista y viven una misma emoción: la de salvar la patria de sus enemigos.
Las falsas noticias lanzadas por el gobierno faccioso y antiespañol del Frente Popular desde la Unión Radio, último reducto de los que asedian a España y la invaden con una ola de miseria, sangre y anarquía, no son bastantes para contener el levantamiento total de todos los hombres de bien.
Con el fin de someter en el más breve plazo algunos focos rebeldes existentes en esta isla de Gran Canaria, y una vez localizados, saldrán fuerzas numerosas con ametralladoras y bombas para aplastar fulminantemente con toda la energía todo conato de resistencia imponiendo medidas de rigor en proporción a los excesos que cometan y nuestros barcos les cañonearán desde el mar. A los que depongan su actitud y entreguen las armas serán respetados. Los que no se sometan en el acto o se encuentren con las armas en la mano serán fusilados inmediatamente.
A los patriotas os digo que levantéis los ánimos y confiéis en que el Movimiento triunfará. A los traidores a la causa de la patria: os intimido a que os rindáis inmediatamente.
Ya no habrá más gritos de Muera España ni la bandera que ondee será una de sangre. Serán sustituidos por gritos de Viva España y Viva la República y la bandera única será la auténticamente española llena de gloria y honor.
Gritemos pues. Viva España, Viva la República.
El General Comandante Militar de las Islas Canarias Luis Orgaz.

Trimotor Junker D-APOK, Mistral, rebautizado como Max Von Muller
Y así fue. Al día siguiente, el martes 21 de julio, el guardacostas Arcila, abrió fuego con sus cañones contra las posiciones de los republicanos en la carretera que va de Arucas a Guía (El Gallego). Cuando dispara posteriormente hacia las montañas de Gáldar y Amagro provoca el pánico general en la población con la aparición
Guardacostas Arcila de la Armada Española con dos cañones de tres pulgadas
de sábanas blancas en las azoteas de las casas y la inmediata rendición de los fieles republicanos. Las fuerzas militares desembarcaron en el puerto de Sardina del Norte donde se negoció la rendición incondicional de las poblaciones de Arucas, Guía y Gáldar. Posteriormente, también el alcalde de Agaete, ante la amenaza de ser bombardeados desde el mar, negociaría la entrega de la localidad ante los mandos del Arcila.
Los organizadores de la resistencia Eduardo Suárez Morales, Fernando Egea Ramírez, su mujer, Herminia Dos Santos Alemán, y el consejero del Cabildo Insular, Pedro Delgado Quesada, huyeron entonces desde Agaete en una falúa en dirección sur al encuentro de un barco que los llevara a la Península con el objetivo de unirse a las fuerzas leales a la República. Sin embargo, provisionalmente, por una supuesta avería del motor fueron desembarcados en la playa de Tasartico, y tres días más tarde, por una delación no esclarecida, localizados y apresados en las cuevas del cercano Barranco del Balo donde se habían refugiado. Tras un juicio sumarísimo se condenó a muerte a los dos primeros, considerados “responsables en concepto de autores por participación directa y voluntaria de un delito de rebelión militar” (sic), siendo ejecutados por un pelotón de fusilamiento a las seis de la mañana del seis de agosto de 1936 en el Cuartel de La Isleta.
A partir de entonces la represión se extendió por toda la isla hasta bien entrados los años cuarenta, ascendiendo, según el recuento de los especialistas, a sesenta el número de fusilados y a un número no bien determinado, entre cuatrocientos y seiscientos, el de desaparecidos; en realidad, milicianos de la República ejecutados clandestinamente cuyos cadáveres fueron arrojados en simas, pozos, hundidos en el mar o lanzados al río Tajo, en la Península. De Gáldar desaparecieron trece personas en el año 1937; de Arucas, se conoce la tortura y asesinato de treinta y ocho vecinos que fueron arrojados a los pozos de la zona. En Agaete fue especialmente doloroso el asesinato colectivo de veintidós muchachos del barrio de la Vecindad de Enfrente que pasó a ser conocido desde entonces como el Barrio de las Viudas.

B. LOS PERSONAJES DEL CÓMIC
1. MARUQUITA
De los personajes que Daniel León Lacave nos recrea en el cómic, destacados a la niña protagonista, la entrañable Maruquita (María Bautista González) descendiente de la princesa canaria Arminda Mastegena como se documenta en el cuadro genealógico que se adjunta. Arminda, que fue la última reina indígena, vivió en una casa en torno a la plaza de Gáldar y así muchos de sus descendientes hasta llegar a nuestro personaje, cuya residencia estuvo situada curiosamente en la conocida hoy como Bajada de las Guayarminas.
Aquí la vemos en estas fotos, tocada con un gran lazo de color, a los siete años, una edad próxima a la de sus recuerdos de la sublevación, junto a sus hermanos menores Paco y Pura, y ya mozuela, oculta entre arbóreas tuneras.

Maruca, con el tiempo, pudo elegir a su esposo, e impelida por sus sueños infantiles, se casó con un militar de Aviación con el que tuvo culta descendencia tal como lo atestiguan las creaciones artísticas de sus hijos y nietos, entre ellos el autor de este cómic.

Aquí la vemos en su foto de matrimonio con el sargento radio-telegrafista Pascual Lacave Vigalondo, un vasco-burgalés de bondadosa presencia y entrañable recuerdo, que la quiso con locura. Es el mismo que aparece con el pelo completamente blanco en la foto de la derecha a bordo de un pesado Junker alemán que es exactamente igual al que Maruca viera de niña sobre los cielos de Gáldar. Pascual confesaba a sus sobrinos canarios que encaneció de repente después de observar los estragos del bombardeo de la aviación alemana (Legión Cóndor) sobre Guernica en abril de 1937, cuando contaba con veintidós años de edad.
Maruca Bautista fue una explosión de alegría y jovialidad por donde quiera que pasó. Nadie mejor que su segunda hija, la poetisa Maribel Lacave, para describir con una elegía la tristeza causada por su muerte, ocurrida en julio de 1997, cuando contaba con 70 años:

    Eres como una estrella fugitiva
    girando sin cesar en mi ancho cielo.
    Te han nacido las alas más hermosas
    en el tibio recodo de mis sueños
    y he evocado tu nombre, tu sonrisa,
    mi pensamiento azul es todo beso
    y tu imagen, geranios floreciendo.

    Cada vez que una palabra tuya
    se posa en mi silencio
    se me desbordan ríos de ternura
    por los mares del pecho,
    y cada vez que una nostalgia mía
    se enreda con el viento
    vuelan bandadas de palomas
    buscándote de nuevo.

    Me he quedado varada por tu ausencia
    tejiendo y destejiendo los recuerdos
    volviendo, con rabia, del revés
    el Universo entero.

Su hijo el pintor Alberto Lacave participa también en este homenaje a su madre. Este es el cuadro de Alberto que la inmortaliza con el Nublo de fondo.
2. AMERIQUITA
La madre de la protagonista, América González Domínguez, es, aun siendo secundario, un personaje importante de la historia que contamos. Mujer nacida en San Juan de los Remedios al calor de la emigración canaria a Cuba, de ahí su nombre, tuvo que lidiar a lo largo de su vida con las penurias de las tres guerras que afectaron a Canarias durante
el siglo XX.
A comienzos de los años veinte del siglo pasado, América servía comidas en la fonda que sus padres regentaban, cerca de Triana, cuando un apuesto chófer de la compañía frutera Fyffes, radicada en Gáldar, apareció cierto día por el local. Hubo prendamiento mutuo a primera vista. El nombre del galán era Modesto Bautista, uno de los hijos de don Francisco Bautista Miranda, Alcalde que fue de Gáldar a principios del siglo XX, y de su bellísima primera esposa, Sinforiana Domínguez.
Aquí los vemos: al alcalde, en un retrato que es el primero de los que aparecen en la galería situada en el Salón de Plenos de las Casas Consistoriales, junto al drago centenario; y a su esposa, en una foto de recién casada.

En las imágenes  vemos a América, la guapa mozuela de los riscos de Las Palmas, cuando aún era soltera, y un tiempo más tarde, en 1933, sosteniendo en brazos a una de sus hijas, Purita, en la Calle del Siete (hoy Faycán Aitami) de Gáldar, junto a algunas de sus vecinas y comadres.
3. EL TÍO IGNACIO BAUTISTA
Personaje también secundario pero esencial en la historia que se cuenta es aquel al  que la niña protagonista señala como el “tío Ignacio de Gáldar”. Maruca rememora cómo su madre, una vez que se fueron a vivir a Las Palmas, cruzaba cada día la calle para llevarle la comida a su cuñado, encarcelado en la Comisaría del barrio de Las Alcaravaneras, situada justo enfrente de su casa.
Ignacio Bautista Pérez fue uno de los hijos del ya citado Alcalde y Juez municipal de Gáldar don Francisco Bautista Miranda y de su segunda esposa, Josefa Pérez Sosa. Aquí lo vemos en estas fotos: de pie, situado justo a la derecha del retrato de su padre, en su casa de Gáldar, junto a sus hermanos y su madre; y en el Hall del Hospital de San Martín, en Las Palmas, después de recibir el alta médica.
Ignacio Bautista Pérez, nacido en Gáldar en 1911, en el año 1936 era un destacado militante del Partido Socialista. Detenido por su lealtad a la Constitución republicana, fue enviado, después de sufrir tortura en las dependencias de la Comisaría de la calle Luis Antúnez donde hoy se sitúa el Colegio La Salle, al Campo de Concentración de Gando, donde iba a compartir celda con un médico del partido comunista llamado Manuel Monasterio, asesinado por los falangistas que lo trasladaban a una cárcel en la Península y cuyo cadáver fue lanzado desde el tren al río Tajo; y también con el socialista Juan Rodríguez Doreste, el que fuera cuarenta años más tarde, tras el advenimiento de la democracia, venerable alcalde de Las Palmas de Gran Canaria.
El tío Ignacio” estuvo efectivamente ingresado en el Hospital de San Martín de Las Palmas aquejado de una úlcera gástrica, secuela más que probable de su confinamiento. Así reza en los archivos la ficha correspondiente a este “paciente”, según las notas tomadas por el historiador Sergio Millares Cantero:
Ignacio Bautista Pérez. De Gáldar. 28 años. Empleado. Preso en Gando. Úlcera gástrica. Está en el calabozo del Hospital. Ingresó el 31 de julio de 1939 y se le dio el alta provisional el 12 de enero de 1940.
A pesar de la dureza de la represión, años después, Ignacio pudo reintegrarse a la vida civil falleciendo tempranamente, el 16 de julio de 1953, a la edad de 42 años. Así reza la nota necrológica, cuyo original conservamos, tal y como se publicó en la prensa local de Las Palmas:
Víctima de una implacable enfermedad falleció ayer en la Ciudad de Gáldar don Ignacio Bautista Pérez, alto empleado de la razón social Francisco Romero Rodríguez. Ignacio Bautista era uno de los espíritus más finos, más sensibles y mejor cultivados de la vieja ciudad norteña. Pasó por la vida cosechando dolores, pero extrayendo de todos sus sufrimientos un sentido casi místico de la existencia que siempre vivió en dimensión de espiritualidad. Fue la poesía su gran amor y la lectura su gran pasión. En las reuniones de amigos ponía siempre la nota elevada de su charla selecta y cuando la confianza reinaba en su entorno, Ignacio Bautista se convertía en un excelente recitador. Sus amigos, a quienes la noticia inesperada de su muerte ha dejado suspensos de dolor, recordarán siempre la esbelta silueta, la elegancia espiritual, la acendrada bondad de este magnífico muchacho, cegado por la muerte aún en plena juventud.
 

LINAJE GALDENSE

Esta es la foto original en la que Daniel se recrea en una de las viñetas. Maruquita es la niña del lazo blanco que aparece sentada en la Plaza de Gáldar, la primera por la izquierda, junto a sus compañeras de clase y su maestra doña Matilde. Y por último mostramos una foto de su primera comunión en edad cercana a la de sus recuerdos manuscritos, quizá la que su nieto Dani buscaba para colocar en la última viñeta del cómic, la que quedó en blanco.






ADENDA
Gracias a la colaboración de  uno de nuestros lectores, el investigador Ignacio Navarro, hemos conseguido amplar la información acerca de las represalias sufridas por nuestro tío abuelo Ignacio Bautista. Este es el documento rescatado:

FUENTE: AHPLP              
TRIBUNAL RESPONSABILIDADES POLÍTICAS                                                                   
EXPEDIENTE: 169  ROLLO 316 CAJA 56
1 de julio de 1940,  contra Juan Guerra Rodríguez, Juan Romero Flores, Ignacio Bautista Pérez y Juan Mendoza Molina, por haber sido interventores por el Frente Popular en las elecciones de 1936, en Galdar,  caso f).
AUTO DE 21 DE ABRIL DE 1942, resultando que el expediente nº 169 seguido por el Juzgado Instructor Provincial de Las Palmas, dimanante del Rollo ---,  de este tribunal nº 137 instruido contra  Juan Guerra Rodríguez, Juan Romero Flores, Ignacio Bautista Pérez y Juan Mendoza Molina, naturales y vecinos de esta capital, empleados.
Resultando que fueron interventores por el Frente Popular.
Considerando que los inculpados son insolventes, procede aplicarles los beneficios del artículo 8º y se sobresee el expediente.
Según informes de la Alcaldía de Gáldar, de 12 de julio de 1940:
- Juan Guerra Rodríguez, perteneció a Izquierda Republicana. Trabajaba de empleado en  David J Leacock
- Juan Romero Flores, se ignora el partido político a que perteneciera. De profesión jornalero.
- Ignacio Bautista Pérez, pertenecía al partido socialista y tomó parte activa en contra del GMN. Fue detenido desde los primeros momentos; actualmente se encuentra cumpliendo condena en el Penal de Gando. Trabajaba de empleado en  David J Leacock
- Juan Mendoza Molina, simpatizaba con las izquierdas, ignorándose a qué  partido pertenecía. De profesión jornalero.






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